DASM Escuela de apologetica online

Banner dasm

RETP Apologetico en 7 minutos

 

 

MIRA VIDEOS GRATIS DE DEFENSA DE LA FE EN https://www.facebook.com/martinzavalapredicador/

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

 

Por: Papa Juan Pablo II

 

Escuela de Apologética Online DASM ¡INSCRIBETE YA MISMO! Contáctanos por WhatsApp al + 1 602-295-9407 o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

Catequesis de Juan Pablo II, 21 de agosto de 1997

 

1. El evangelio de Lucas, al presentar a María como virgen, añade que estaba “desposada con un hombre llamado José, de la casa de David” (Lc. 1, 27). Estas informaciones parecen, a primera vista, contradictorias.

 

Hay que notar que el término griego utilizado en este pasaje no indica la situación de una mujer que ha contraído el matrimonio y por tanto vive en el estado matrimonial, sino la del noviazgo. Pero, a diferencia de cuanto ocurre en las culturas modernas, en la costumbre judaica antigua la institución del noviazgo preveía un contrato y tenía normalmente valor definitivo: efectivamente, introducía a los novios en el estado matrimonial, si bien el matrimonio se cumplía plenamente cuando el joven conducía a la muchacha a su casa.

 

En el momento de la Anunciación, María se halla, pues, en la situación de esposa prometida. Nos podemos preguntar por qué había aceptado el noviazgo, desde el momento en que tenía el propósito de permanecer virgen para siempre. Lucas es consciente de esta dificultad, pero se limita a registrar la situación sin aportar explicaciones. El hecho de que el evangelista, aun poniendo de relieve el propósito de virginidad de María, la presente igualmente como esposa de José constituye un signo de que ambas noticias son históricamente dignas de crédito.

 

2. Se puede suponer que entre José y María, en el momento de comprometerse, existiese un entendimiento sobre el proyecto de vida virginal. Por lo demás, el Espíritu Santo, que había inspirado en María la opción de la virginidad con miras al misterio de la Encarnación y quería que ésta acaeciese en un contexto familiar idóneo para el crecimiento del Niño, pudo muy bien suscitar también en José el ideal de la virginidad.

 

El ángel del Señor, apareciéndosele en sueños, le dice: “José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo” (Mt. 1, 20). De esta forma recibe la confirmación de estar llamado a vivir de modo totalmente especial el camino del matrimonio. A través de la comunión virginal con la mujer predestinada para dar a luz a Jesús, Dios lo llama a cooperar en la realización de su designio de salvación.

 

El tipo de matrimonio hacia el que el Espíritu Santo orienta a María y a José es comprensible sólo en el contexto del plan salvífico y en el ámbito de una elevada espiritualidad. La realización concreta del misterio de la Encarnación exigía un nacimiento virginal que pusiese de relieve la filiación divina y, al mismo tiempo, una familia que pudiese asegurar el desarrollo normal de la personalidad del Niño.

 

José y María, precisamente en vista de su contribución al misterio de la Encarnación del Verbo, recibieron la gracia de vivir juntos el carisma de la virginidad y el don del matrimonio. La comunión de amor virginal de María y José, aun constituyendo un caso especialísimo, vinculado a la realización concreta del misterio de la Encarnación, sin embargo fue un verdadero matrimonio (cf. exhortación apostólica Redemptoris custos, 7).

 

La dificultad de acercarse al misterio sublime de su comunión esponsal ha inducido a algunos, ya desde el siglo II, a atribuir a José una edad avanzada y a considerarlo el custodio de María, más que su esposo. Es el caso de suponer, en cambio, que no fuese entonces un hombre anciano, sino que su perfección interior, fruto de la gracia, lo llevase a vivir con afecto virginal la relación esponsal con María.

 

3. La cooperación de José en el misterio de la Encarnación comprende también el ejercicio del papel paterno respecto de Jesús. Dicha función le es reconocida por el ángel que, apareciéndosele en sueños le invita a poner el nombre al Niño: “Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt. 1, 21).

 

Aun excluyendo la generación física, la paternidad de José fue una paternidad real, no aparente. Distinguiendo entre padre y progenitor, una antigua monografía sobre la virginidad de María -el De Margarita (siglo IV)- afirma que “los compromisos adquiridos por la Virgen y José como esposos hicieron que él pudiese ser llamado con este nombre (padre); un padre, sin embargo, que no ha engendrado". José, pues, ejerció en relación con Jesús la función de padre, gozando de una autoridad a la que el Redentor libremente se “sometió” (Lc. 2, 51), contribuyendo a su educación y transmitiéndole el oficio de carpintero.

 

Los cristianos han reconocido siempre en José a aquel que vivió una comunión íntima con María y Jesús, deduciendo que también en la muerte gozó de su presencia consoladora y afectuosa. De esta constante tradición cristiana se ha desarrollado en muchos lugares una especial devoción a la santa Familia y en ella a san José. Custodio del Redentor. El Papa León XIII, como es sabido, le encomendó el patrocinio de toda la Iglesia.

 

EVANGELIZA Y COMPARTE.

 

Si te quieres formar fuerte en la fe católica de una manera orgánica, inscríbete en la escuela de apologética online DASM. Para más información comunícate por privado o por WhatsApp +1 602-295-9407 con uno de nuestros representantes quien te brindara toda la información que necesites al respecto, o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

Richbell Meléndez. Laico católico dedicado tiempo completo al apostolado de la Apologética y subdirector de la Escuela de Apologética Online DASM.

 

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

 

Por: Henry Vargas Holguín

 

Escuela de Apologética Online DASM ¡INSCRIBETE YA MISMO! Contáctanos por WhatsApp al + 1 602-295-9407 o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

¿Es que no hay personas de otras religiones en el cielo?

 

La Iglesia sólo canoniza a sus fieles, a los que conoce. No reconoce oficialmente la santidad de personas que hayan pertenecido a otras religiones.

Ahora bien, esto no significa que sólo estén en el cielo única y exclusivamente los canonizados (la canonización no es un requisito para entrar al cielo).

 

Como tampoco significa que no haya personas de otras religiones en el cielo, pues el ofrecimiento de la salvación es para todos los seres humanos (1 Tim 2, 4).

 

El cielo no es exclusivo para los católicos, ni se creó sólo para ellos. El cielo es para quien goza de Dios y hace su voluntad (Mt 7, 21-23).

 

Como Jesús es el único mediador entre Dios y todos los seres humanos (1 Tim 2,5), pues muchos se salvarán por Él de la manera que Él sabe.

 

Y Él salvará a quien, en virtud de justicia, debe salvar; y los que se han salvado son los que están en el cielo, son los santos.

 

Jesús redimió a todos

 

En el cielo hay, pues, y habrá fieles de todas la religiones aunque no sepamos cuántos ni conozcamos nombres concretos.

 

Es que Jesús redimió a la humanidad sin excluir a nadie. Por esto es que hay otras vías de salvación para quienes no conocieron a Jesús ni su Iglesia, aunque hayan oído hablar de Él y de Ella; y esa ignorancia haya sido invencible.

 

Dios es justo y por esto no cometerá nunca la injusticia de condenar automáticamente a alguien sólo porque ‘oficialmente’ y/o ‘de nombre’ no sea cristiano.

El concilio Vaticano II dice:

 

«Incluso a aquellos que sin culpa no han llegado todavía a un conocimiento expreso de Dios, y se esfuerzan, no sin la gracia divina, en llevar una vida recta, tampoco a ellos niega la divina Providencia los auxilios necesarios para la salvación».

Gaudium et Spes 22, 5

 

Y dice también:

 

«Aquellos que, ignorando sin culpa el Evangelio de Cristo y su Iglesia, buscan, no obstante, a Dios con un corazón sincero y se esfuerzan, bajo la influencia de la gracia, en cumplir con obras su voluntad conocida mediante el juicio de la conciencia, pueden alcanzar la salvación eterna».

Lumen Gentium, 16

 

EVANGELIZA Y COMPARTE.

 

Si te quieres formar fuerte en la fe católica de una manera orgánica, inscríbete en la escuela de apologética online DASM. Para más información comunícate por privado o por WhatsApp +1 602-295-9407 con uno de nuestros representantes quien te brindara toda la información que necesites al respecto, o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

Richbell Meléndez. Laico católico dedicado tiempo completo al apostolado de la Apologética y subdirector de la Escuela de Apologética Online DASM.

 

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Escuela de Apologética Online DASM ¡INSCRIBETE YA MISMO! Contáctanos por WhatsApp al + 1 602-295-9407 o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

En una ocasión leí un comentario del Rabino Andre Cheoraqui que afirmaba que el mundo Occidental tenía prejuicios contra los fariseos, pero, esta corriente del Judaísmo era la que más se asemejaba a las creencias cristianas en sus creencias: cielo, infierno, resurrección, juicio de la carne y purgatorio entre otras. El rabino afirmaba que tales creencias dentro el cristianismo son parte de la herencia del Apóstol San Pablo, que antes de su conversión al cristianismo fue un fariseo.

 

El purgatorio es quizá una de las creencias más cuestionadas entre católicos y no católicos, algunos dicen: “es un invento medieval”, “no aparece en las escrituras”, etc., pero vale la pena hacer una defensa de nuestra fe conociendo el antecedente católico y judío. El “concepto” del purgatorio es parte de las creencias judías, pero esto no significa que ellos definan el purgatorio de la misma forma en que la Iglesia Católica lo define. Primero citemos lo que la Iglesia enseña para después mencionar las creencias judías. La Iglesia afirma que el purgatorio es el estado transitorio de purificación necesaria para aquellos que, habiendo muerto en gracia de Dios y teniendo segura su salvación, necesitan mayor purificación para llegar a la santidad necesaria para entrar en el cielo. Esta purificación es totalmente distinta al castigo del infierno. El purgatorio es doctrina de fe formulada en los Concilios de Florencia (cf. DS 1304) y de Trento (cf. DS 1820; 1580).  “Los que mueren en gracia y amistad de Dios, pero no perfectamente purificados, sufren después de su muerte una purificación, para obtener la completa hermosura de su alma” (Catecismo 1030).

 

El Rabino David Ben Israel explica la creencia judía: “el purgatorio es el lugar a donde son enviadas las almas de aquellos que pecaron. Existen allí siete niveles bien definidos, en los cuales se hospedarán las almas de los pecadores, de acuerdo a la gravedad de las faltas cometidas. Este purgatorio es un lugar que permite a las almas purificarse, para luego poder ingresar al Jardín del Edén y disfrutar de las excelencias que allí hay. La cantidad de tiempo que deberá permanecer el alma en este sito purificador depende de las faltas cometidas. Algunos deberán quedarse por espacio de treinta días, otros sesenta, noventa, seis meses, o un año. (Tana Dbei Eliahu 3: 3)”. Purgatorio en hebreo se llama "Gueinom" ò “Gejena”. Según el centro de estudios judíos “Tora Emet” de acuerdo al Talmud el proceso de purificación dura a lo más 11 meses. Por esa razón los judíos acostumbran decir el Kaddish (oración de duelo) por 11 meses, después de este proceso de purificación el alma se eleva.

 

Bajo el antecedente Judío podemos afirmar que la Iglesia en sus concilios “no invento el dogma del purgatorio”, sino que puso en claro una creencia heredada por los Apóstoles bajo los fundamentos de la nueva alianza.

 

Termino con la paráfrasis de la respuesta que dio el rabino Jag Urim Sameaj a un joven judío cuando se cuestiona la similitud entre ambas creencias en torno al purgatorio; “el hecho de que el cristianismo tenga similitud con la Tradición judía no me sorprende, ¿acaso ellos no usan el Tanaj y lo llaman Antiguo Testamento?, ò ¿Qué no sus apóstoles eran judíos de nacimiento y estaban circuncidados según las leyes de Moisés?, cuando ellos en sus concilios se refirieron al purgatorio deben saber que nosotros nos referíamos a él con anterioridad porque es parte de la revelación que recibimos siglos atrás. En parte está bien que adopten a Abraham, Moisés, a otros profetas y creencias judías como propias, por algo Israel es llamado el pueblo escogido”.

 

EVANGELIZA Y COMPARTE.

 

Si te quieres formar fuerte en la fe católica de una manera orgánica, inscríbete en la escuela de apologética online DASM. Para más información comunícate por privado o por WhatsApp +1 602-295-9407 con uno de nuestros representantes quien te brindara toda la información que necesites al respecto, o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

Richbell Meléndez. Laico católico dedicado tiempo completo al apostolado de la Apologética y subdirector de la Escuela de Apologética Online DASM.

 

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado



Por: Jorge Arévalo Nájera

 

Escuela de Apologética Online DASM ¡INSCRIBETE YA MISMO! Contáctanos por WhatsApp al + 1 602-295-9407 o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

La decisión de hacerse un tatuaje es libre de cada persona, y Dios nos dotó de libertad. Sin embargo, para tomar esta decisión en plena conciencia y con la mejor información posible, muchos católicos se llegan a preguntar si la Biblia dice algo sobre los tatuajes.

 

Para empezar, debemos decir que la palabra tatuaje no existe en los idiomas originales en los que fue escrita la Biblia. Lo que se testimonia es la costumbre de hacerse marcas en la piel.

 

​Las marcas rituales en la piel, en el mundo antiguo, son parte inherente a su cultura, a su pertenencia a un colectivo y su fidelidad a algún dios.

 

​Esto también sucede en el pueblo israelita. El cuerpo físico expresa la interioridad, siempre en evolución, del ser humano. La fe, en el Antiguo Testamento, se expresa marcando el cuerpo. Pero ésta debe entenderse en su contexto cultural y religioso.

 

​Los textos bíblicos que dan testimonio de dicha práctica deben ser entendidos a partir de una correcta interpretación. Utilizar la Palabra de Dios para legitimar creencias religiosas no es el camino adecuado.

 

​Debemos hacer el esfuerzo (exégesis) para desentrañar el mensaje salvífico que contiene. Veamos algunos textos de la Biblia utilizados por quienes afirman que tatuarse es un pecado que atenta contra la Palabra de Dios.

 

Levítico 19, 28: “No haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vuestro cuerpo señal alguna. Yo Yahvé”. Lo que se prohíbe es el motivo de hacerse la marca o la impresión (no tatuaje): por un muerto. Es el único texto del Antiguo Testamento que presenta las marcas corporales de manera negativa. La Biblia no dice “no te marcarás”, dice: “no te marcarás si esta marca es en honor a los muertos”. La intención es lo que le da sentido a la prohibición.

 

​Otro texto utilizado para satanizar la práctica de tatuarse es 1 Co 6, 19: “¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” Sin embargo, el apóstol no se refiere a los tatuajes corporales, sino a pecados como la fornicación, el adulterio, el egoísmo, etc. Es decir, todas las actitudes que son contrarias al Evangelio, al amor, al respeto por el prójimo, etc. Mas bien deberíamos cuidar estos aspectos en nuestra vida y no legitimar posturas haciendo un mal uso de la Escritura.

 

​Sin embargo, hay otros muchos textos hablan en sentido positivo de tal práctica. Mencionemos solo algunos: Gn 4, 15; Isaías 44,5 (donde Yahvé mismo da la orden explícita de tatuarse un tatuaje de pertenencia a Él en la mano); Isaías 49, 16 (Yahvé tiene tatuado el nombre de su pueblo); Ezequiel 9,4 (Dios marca con una X la frente de los que le son fieles y claman a él, para protegerlos); Zacarías 13,6 (los profetas de Yahvé se hacen marcas en sus manos).

 

En conclusión, si la intención de tatuarse va en la línea de pronunciarse visualmente como seguidor de alguna idea o culto contrarios a la enseñanza de la Iglesia o del Evangelio mismo, entonces el tatuaje sería un signo de una actitud espiritual pecaminosa. Pero esto no tiene nada que ver con el tatuaje en sí mismo.

 

* Jorge Arévalo Nájera es Director de la Dimensión de Biblia y Extensión Formativa de la Arquidiócesis Primada de México.

 

Fuente: https://desdelafe.mx/noticias/sabias-que/que-dice-la-biblia-sobre-los-tatuajes/

 

EVANGELIZA Y COMPARTE.

 

Si te quieres formar fuerte en la fe católica de una manera orgánica, inscríbete en la escuela de apologética online DASM. Para más información comunícate por privado o por WhatsApp +1 602-295-9407 con uno de nuestros representantes quien te brindara toda la información que necesites al respecto, o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

Richbell Meléndez. Laico católico dedicado tiempo completo al apostolado de la Apologética y subdirector de la Escuela de Apologética Online DASM.

 

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

 

25 de marzo de 2022 - 12:42 PM | ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 25 de marzo de 2022 5:45 pm

POR ALMUDENA MARTÍNEZ-BORDIÚ | ACI Prensa

 

Escuela de Apologética Online DASM ¡INSCRIBETE YA MISMO! Contáctanos por WhatsApp al + 1 602-295-9407 o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

El Papa Francisco ha consagrado este 25 de marzo a Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María, en un acto histórico que ha repetido el Cardenal Konrad Krajewski en el Santuario de Fátima (Portugal) y al que se han sumado los religiosos y fieles de los cinco continentes.

 

El acto, que ocurre un mes después de la invasión rusa a Ucrania, ha tenido lugar en el marco de la celebración penitencial “24 horas para el señor” que ha comenzado a las 5:00 p.m (hora de Roma), una iniciativa de Cuaresma en la que el Pontífice también se ha confesado.  

 

A las 6:30 p.m, el Santo Padre ha pedido la intercesión de la Virgen María por la paz y consagrado al mundo entero y en especial a Rusia y Ucrania a su Inmaculado Corazón ante la presencia de 2.000 personas.

 

De esta manera, el Santo Padre acoge la solicitud que el 2 de marzo le hicieron los obispos católicos de rito latino de Ucrania, de consagrar públicamente ambos países.

 

Además, el Papa Francisco escribió una carta dirigida a los obispos para explicar la importancia de este acto y recordar que “la Iglesia, en esta hora oscura, está fuertemente llamada a interceder ante el Príncipe de la paz y a estar cerca de cuantos sufren en carne propia las consecuencias del conflicto”.

 

Como se sabe, la consagración específica de Rusia también se llevó a cabo siguiendo el pedido de la Virgen María a los tres pastorcitos de Fátima en 1917.

 

“Vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados. Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia”, fueron las palabras de la Virgen en Fátima. 

 

Esta petición de la Virgen María se hizo realidad el 25 de marzo de 1984, Solemnidad de la Anunciación del Señor, cuando San Juan Pablo II consagró Rusia a su Inmaculado Corazón. Un hecho confirmado por Sor Lucía, una de las videntes de Fátima.

 

Y hoy, exactamente 38 años después, frente a la devastadora guerra que ha golpeado el este de Europa, el Papa Francisco ha vuelto a consagrar este país, junto con Ucrania, al Inmaculado Corazón de María. 

 

Una guerra atroz

 

En la homilía de la ceremonia penitencial celebrada en la Basílica de San Pedro este 25 de marzo, Solemnidad de la Anunciación del Señor, el Santo Padre posó su mirada sobre la guerra en Ucrania, “en estos días siguen entrando en nuestras casas noticias e imágenes de muerte, mientras las bombas destruyen las casas de tantos de nuestros hermanos y hermanas ucranianos indefensos”. 

 

“La guerra atroz que se ha abatido sobre muchos y hace sufrir a todos, provoca en cada uno miedo y aflicción”, lamentó el Papa. 

 

Asimismo, aseguró que “nosotros solos no logramos resolver las contradicciones de la historia, y ni siquiera las de nuestro corazón. Necesitamos la fuerza sabia y apacible de Dios, que es el Espíritu Santo. Necesitamos el Espíritu de amor que disuelve el odio, apaga el rencor, extingue la avidez y nos despierta de la indiferencia”. 

 

“Es necesario obtener del perdón de Dios la fuerza del amor, ese mismo Espíritu que descendió sobre María”, subrayó el Papa.  

 

A continuación, explicó que “si queremos que el mundo cambie, primero debe cambiar nuestro corazón. Para que esto suceda, dejemos hoy que la Virgen nos tome de la mano”. 

 

“Contemplemos su Corazón Inmaculado, donde Dios se reclinó, el único Corazón de criatura humana sin sombras. Ella es la ‘llena de gracia; (v. 28) y, por tanto, vacía de pecado; en ella no hay rastro del mal y por eso Dios pudo iniciar con ella una nueva historia de salvación y de paz. Fue allí donde la historia dio un giro”, defendió el Papa.  

 

Asimismo, explicó que “Dios cambió la historia llamando a la puerta del Corazón de María. Y hoy también nosotros, renovados por el perdón de Dios, llamemos a la puerta de ese Corazón”. 

 

“En unión con los obispos y los fieles del mundo, deseo solemnemente llevar al Corazón Inmaculado de María todo lo que estamos viviendo; renovar a ella la consagración de la Iglesia y de la humanidad entera y consagrarle, de modo particular, el pueblo ucraniano y el pueblo ruso, que con afecto filial la veneran como Madre”. 

 

“No se trata de una fórmula mágica” 

 

Al mismo tiempo, el Papa aseguró que “no se trata de una fórmula mágica, sino de un acto espiritual. Es el gesto de la plena confianza de los hijos que, en la tribulación de esta guerra cruel e insensata que amenaza al mundo, recurren a la Madre, depositando en su Corazón el miedo y el dolor, y entregándose totalmente a ella”. 

 

“Es colocar en ese Corazón limpio, inmaculado, donde Dios se refleja, los bienes preciosos de la fraternidad y de la paz, todo lo que tenemos y todo lo que somos, para que sea ella, la Madre que nos ha dado el Señor, la que nos proteja y nos cuide”, dijo el Santo Padre. 

 

Por último, el Papa aseguró que “los labios de María pronunciaron la frase más bella que el ángel pudiera llevar a Dios: ‘Que se haga en mí lo que tú dices’ (v. 38)” y destacó que “la aceptación de María no es pasiva ni resignada, sino el vivo deseo de adherir a Dios, que tiene ‘planes de paz y no de desgracia’ (Jr 29,11).  

 

“Es la participación más íntima en su proyecto de paz para el mundo. Nos consagramos a María para entrar en este plan, para ponernos a la plena disposición de los proyectos de Dios”, aseguró

 

“La Madre de Dios, después de haber pronunciado el sí, afrontó un largo y tortuoso viaje hacia una región montañosa para visitar a su prima encinta (cf. Lc 1,39). Que Ella tome hoy nuestro camino en sus manos; que lo guíe, a través de los senderos escarpados y fatigosos de la fraternidad y el diálogo, por el camino de la paz”, concluyó el Santo Padre.

 

EVANGELIZA Y COMPARTE.

 

Si te quieres formar fuerte en la fe católica de una manera orgánica, inscríbete en la escuela de apologética online DASM. Para más información comunícate por privado o por WhatsApp +1 602-295-9407 con uno de nuestros representantes quien te brindara toda la información que necesites al respecto, o visita nuestra página web: https://dasm.defiendetufe.com/inicio-r/

 

Richbell Meléndez. Laico católico dedicado tiempo completo al apostolado de la Apologética y subdirector de la Escuela de Apologética Online DASM.

 

Libros más recomendados

Please update your Flash Player to view content.