Del
escandalo a la La Herejía. Diferencias con la iglesia episcopal.
Lo que se pierde al dejar la Iglesia de Cristo
Saludos
Alberto Cutié
Hoy estaba
regresando de dar un curso de defensa de la fe y me entere por las noticias del
‘paso’ que estabas dando. Desgraciadamente hiciste lo que ya habías dicho entre
lineas en tu ‘famosa entrevista’. Has abandonado la Iglesia que Cristo fundó:
la Católica y te has unido a la iglesia episcopal que tiene sus origenes de
fundación en el Rey Enrique VIII en 1534. Al ingresar a una “fe y moral
erronea” has caido automaticamente en ex comunión. Por lo mismo también Rhuma esta excomulgada.
Te escribe
de nuevo Martin Zavala, del sitio www.cristianosonline.org para
comentarte algunas cosas que seguramente has olvidado y alguien te las debe de
recordar.
Lei el
comunicado de prensa que hiciste y al parecer sigues sin darte cuenta del mal y
lo grave que has hecho. De hecho hay gente que no se ha dado cuenta de lo que
esta pasando realmente con todo esto.
Por favor ¡Despierta! Con tu decisión estás ex comulgado automáticamente:
El Exmo. arzobispo de Miami John Favalora,
luego de saber que has ingresado a la iglesia episcopal, ha hecho
una declaración y dice:
“Me siento sinceramente decepcionado con el anuncio
hecho en esta tarde por el Padre Alberto Cutié de que se une a la Iglesia
Episcopal.
De acuerdo a nuestro derecho canónico, con esta
acción, el Padre Cutié se separa a sí mismo de la comunión de la
Iglesia Católica Romana (c. 1364, 1) al profesar fe y morales
erróneas, y rehusar la sumisión al Santo Padre (canon 751)”. ..
Esto
significa que el Padre Cutié se destituye a sí mismo de la completa comunión
con la Iglesia Católica …”
2. El
canón 1364 que esta citando el arzobispo dice textualmente:
Canon 1364.
El apóstata de la fe, el hereje
o el cismático incurren en excomunión
latae sententiae, quedando firme lo prescrito en el canon 194.1, 2; el
clérigo puede ser castigado además con las penas enumeradas en el canon 1336.1,
1, 2 y 3. Cfr. CIC, can. 751 sobre la herejía.
Cuando el Código de derecho canónico
menciona que cae en excomunión latae sententiae quiere decir que es
automática sin necesidad de un juicio. Es
ipso facto o por el mismo hecho de la gravedad. Tú mismo, al
abandonar la fe y caer en herejía, te has excomulgado.
No es como
dices en tu comunicado que amas y amarás siempre a la Iglesia católica; que los
llevarás en tu corazón; que buscarás la unidad…
¡Despierta! Hermano Alberto. ¡Reacciona! La fe verdadera no es una
‘sombrilla’ como tranquilamente lo dices en tu comunicado, pues con tu nueva
‘fe’ episcopal …
Rechazas la autoridad del Pastor
universal y la infalibiblidad del Papa;
Rechazas la enseñanza de la Iglesia
de Cristo;
Rechazas el santo sacrificio de la
Misa y la Presencia Real de Jesucristo de convertirse el Pan y el Vino en el
cuerpo y la sangre de nuestro Señor. Por eso alli no hay sagrario y cualquier
bautizado siempre comulga olvidando el consejo del apostól Pablo.
Rechazas el amor y devoción a la
Virgen María tal como lo hemos creído por casi 2000 años.
Rechazas la doctrina cristiana sobre
el Purgatorio.
Rechazas los
Dogmas de la Inmaculada Concepción y la Asunción de la Virgen.
Rechazas los siete libros
deuterocanonicos(Tobías, Judith, Baruc, Sabiduría, eclesiástico y los libros de
los Macabeos.
Rechazas la necesidad de confesarse
antes de comulgar si hay pecado grave o mortal
En Resumen, con tu decisión has rechazado la fe
de la Madre Teresa de Calcuta; del santo Papa Juan Pablo II; del santo Padre
Pío; de san Francisco de Asís; de santa Rosa de Lima; de santa Teresa de Avila;
de san Ignacio de Loyola; de santo Tomás de Aquino; de san Francisco de sales;
de san Agustín; de san Ignacio de Antioquía; de san Justino Martir y de tantos
santos que el señor Jesús ha producido en su Iglesia. Haz rechazado la fe de
nuestros padres y la fe basada en la sagrada Biblia como palabra de Dios que es
fuente de la fe verdadera y plena.
Ah… y en esa
fe aceptas la Ordenación de Mujeres al Sacerdocio y
al Episcopado. El aborto en caso de deformidad física o mental en el feto, y en
caso de violación o incesto.La ordenación de sacerdotes y obispos homosexuales
practiantes y el divorcio como algo normal.
Con
tus decisiones has puesto un clavo mas en el cuerpo de Cristo herido por las
divisiones(Jn 17,21). Lo que has hecho no es motivo de sonrisas artísticas como
las que tú, tu ‘obispo’ Leo Frade y tu amante Ruhama han decidido mostrar.
Por favor
Alberto.
No quieras seguir cubriendo con palabras bonitas el gravisimo pecado que estas
cometiendo. Ahora estás en una iglesia fundada por un hombre mas de entre las
mas de 30,000 que existen.No como tu 'obispo' Leo quiere hacer creer a la gente diciendo que tambien ellos son catolicos...NO. Esto que te comparto es tu triste realidad.
El objetivo de escribirte, aunque ya no seas católico,
es el de compartirte lo valioso que has perdido al dejar la Unica Iglesia que
cristo fundó: La católica. Al mismo tiempo es mi deseo que al leer esta carta
muchos católicos se sientan mas frmes y fuertes en la fe verdadera que debemos
defender.(Jd 1,1) pues aquí encontrarán muchas de las bases que olvidaste
acerca de la fe verdadera. Favor de leer las notas de actualizacion al final de esta carta.
San Agustín
dijo: “lo de afuera lo ve el hombre, lo
de adentro lo ve Dios; lo primero lo juzgamos nosotros, lo segundo lo juzga
Dios”. Al mismo tiempo san Pablo afirma: “El hombre naturalmente no capta las cosas del Espíritu de Dios; son
necedad para él. Y no las puede conocer pues
sólo espiritualmente pueden ser juzgadas. En cambio, el hombre de
espíritu lo juzga todo…” 1 Co 2,14-15
Como
cristianos que somos dejamos a Dios el juicio final, pero al mismo tiempo en el
fuero externo y en amor a Dios y su Evangelio no podemos callar la verdad.
Sinceramente no creo que ningún católico te siga a
donde has decidido ir pues has perdido y ahora ya no tendrás:
1)
La Presencia Real de Cristo en la
Eucaristía(Jn 6,48-68), sino algo merarmente simbolico o
espiritual donde no creen las palabras de Cristo que el Pan y el vino se
convierten en el cuerpo y sangre de Nuestro Señor.
2)
La Iglesia esposa que Jesucristo fundó.
(Mt 16,18;Ef 5,25) sino una iglesia fundada por un rey humano, Enrique VIII, que
para poder divorciarse fundó su iglesia nacional.
3)
El Pastor universal que Jesús nos
regaló(Mt 16,18;Jn 21,15-17) sino en vez de eso una
iglesia acefala donde la autoridad es el voto mayoritario según la moda de la
sociedad.
4)
Un “Evangelio de Jesucristo” donde
las claves del “Amor” la establece Dios mismo, sino
un evangelio a la ‘carta’ segun lo quiera la sociedad, pues ahora podras
“casarte” pero al mismo tiempo también ‘casarás homosexuales’ acompañarás a ‘sacerdotisas’
y hasta un obispo homosexual practicante tendrás que aceptar. Todo ello en la
iglesia episcopal.
Ese
es el precio de irte a la iglesia episcopal y abandonar la “Plenitud de la
Verdad” a causa de la pasión que también precisamente hizo Enrique VIII y su
iglesia anglicana/episcopal. Te estaremos esperando si un día decides dejar el
“caos doctrinal” que has decidido tomar.
Esta
carta no te la envío primero personalmente a ti como lo hice en la anterior.
Ahora la comparto con mis hermanos y hermanas católicas y con aquellos que
buscan la Verdad. Es amplia, pero vale la pena, pues la fe y la salvación no es
un juego ni un cambiar de camisa como tú lo has hecho aparentar, al simplemente
decir que estás en una nueva ‘casa espiritual.
Vayamos
ahora a explicar y compartir lo 4 regalos que pierdes tú y quienes piensan
igual al abandonar la plenitud de la verdad:
1.- La Presencia Real de Cristo en la Eucaristía
de una forma plena como santo sacrificio y recibir su cuerpo y sangre al
transformarse el Pan y Vino en su cuerpo y sangre.
Lo primero
que hay que aclarar es que los anglicanos/episcopales en muchos de sus aspectos
son una mezcla doctrinal donde quisieron dejar aspectos católicos y
protestantes al mismo tiempo. Para una persona que asiste a su culto inmediatamente
pensará que se trata de una ‘Misa’ igual que en la Iglesia católica. Esta idea
es totalmente falsa pues externamente todo puede mirarse muy similar pero lo
mas importante no lo es. Ellos no creen que el Pan y el vino se
conviertan en el cuerpo y la sangre de Nuestro Señor Jesucristo. Por
eso no tienen un sagrario donde guardar la hostia consagrada ni una custodia
donde la puedan exponer para adorarle como lo hecho por siglos.
En las
iglesias surgidas de la Reforma y también en la Comunión Anglicana/episcopal,
no se tiene una clara afirmación de la realidad de la Eucaristía y de su
sentido sacrificial, como son creídos por la Iglesia Católica y Ortodoxa,
Los
episcopales no creen en la transubstanciación y por eso no tienen durante su culto(misa)
la Epíclesis en el mismo sentido donde la Iglesia pide al Padre que
envíe su Espíritu Santo (o el poder de su bendición (cf MR, canon romano, 90)
sobre el pan y el vino, para que se conviertan por su poder, en el Cuerpo y la
Sangre de Jesucristo, y que quienes toman parte en la Eucaristía sean un solo
cuerpo y un solo espíritu. (Cfr 1353-1355 Catec. Universal de la Iglesia).
El poder del
Espíritu Santo hacen sacramentalmente presentes bajo las especies de pan y de
vino su Cuerpo y su Sangre, su sacrificio ofrecido en la cruz de una vez para
siempre; Para ellos no hay “sacrificio incruento” sino algo mas bien simbólico
espiritual muy parecido a la idea protestante.
En la
iglesia católica creemos desde hace siglos que en la liturgia de la misa
expresamos nuestra fe en la presencia real de Cristo bajo las especies de pan y
de vino, entre otras maneras, arrodillándonos o inclinándonos profundamente en señal de adoración al Señor.
"La Iglesia católica ha dado y continua dando este culto de adoración que
se debe al sacramento de la Eucaristía no solamente durante la misa, sino
también fuera de su celebración: conservando con el mayor cuidado las hostias
consagradas, presentándolas a los fieles para que las veneren con solemnidad,
llevándolas en procesión" (MF 56).
El Sagrario
(tabernáculo) estaba primeramente destinado a guardar dignamente la Eucaristía
para que pudiera ser llevada a los enfermos
y ausentes fuera de la misa. Por la profundización de la fe en la presencia
real de Cristo en su Eucaristía, la Iglesia tomó conciencia del sentido de la
adoración silenciosa del Señor presente bajo las especies eucarísticas. Por
eso, el sagrario debe estar colocado en un lugar particularmente digno de la
iglesia; debe estar construido de tal forma que subraye y manifieste la verdad
de la presencia real de Cristo en el santo sacramento.(1378-1379 Catec. De la Iglesia)
Así las
cosas Alberto ¿Dónde encontrarás allá el santísimo ante el cual le adores y
rindas gloria a nuestro Señor? No hay sagrario, ni custodia pues solo pan y
vino quedará.
Como
seguramente algunos protestantes y episcopales dirán que eso es lo correcto te comparto
ahora lo que escribí en el libro de Respuesta católicas inmediatas acerca de
esta gran Verdad de la presencia real y sacramental de Jesucristo en el pan y
vino consagrado.
A.- Presencia
Real de Jesucristo: Cuerpo y Sangre.
Cuando los católicos creemos en algo no es
porque a alguien se le haya ocurrido sino porque seguramente tiene una fuerte
fundamentación en la Biblia y en la Tradición apostólica.
En este caso la «presencia real de Jesucristo» en el Pan y Vino consagrado es
un hecho que la Palabra de Dios nos muestra claramente. Leamos lo que
Jesucristo dice:
«Yo soy el pan de
la vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan
que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado
del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy
a dar, es mi carne por la vida del mundo.»
Jn 6,48-51
Esas son las palabras de
Jesús en todas las Biblias del mundo: el Pan que yo les daré ES MI CARNE.
Palabras textuales de Nuestro Señor. Ante este texto bíblico que es tan claro
hay muchos hermanos evangélicos y otros episcopales que dicen que no es algo
real, sino que Jesucristo estaba hablando simbólicamente.
Para comprobar que esto no era nada simbólico sino
algo real, lo mejor no es dar nuestra opinión, sino dejar que la Biblia hable
por sí misma y nos muestre cuál fue la reacción de las personas que estaban
alrededor de Jesús cuando dijo esas palabras. Veámoslo en el siguiente punto:
B.- Los tres
niveles de fe: judíos, protestantes, católicos.
El primer grupo que encontramos es el de
los judíos reaccionando de esta manera:
«Discutían entre sí los judíos y decían: «¿Cómo puede éste darnos a comer su
carne?» Jesús les dijo: «En verdad, en verdad les digo: si no comen la carne
del Hijo del hombre, y no beben su sangre, no viven de verdad. El que come mi
carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día.
Porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come
mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí, y yo en él». Jn 6,52-56
Si leyó usted
atentamente, notará que la reacción de los judíos es de una gran incredulidad.
Era normal, porque al oír las palabras de Jesús las entendieron literalmente
como las oyeron. Jesucristo estaba hablando de comer su carne y beber su
sangre.
Es como el primer nivel de Fe ante las palabras de Jesucristo. Nada de
simbólico como hoy en día lo dicen muchos.
Tan real que por eso reaccionaron así. Para que les quedara claro que era algo
real, Jesús les repitió a ellos cuatro veces la necesidad de comer su carne y
beber su sangre.
El segundo grupo de diferente reacción es el
siguiente:
«Muchos de sus discípulos, al oírle, dijeron: «Es duro este lenguaje. ¿Quién
puede escucharlo?» Pero sabiendo Jesús en su interior que sus discípulos
murmuraban por esto, les dijo: «¿Esto os escandaliza? ¿Y cuando vean al Hijo
del hombre subir adonde estaba antes?...«El espíritu es el que da vida; la
carne no sirve para nada. Las palabras que les he dicho son espíritu y son
vida.«Pero hay entre ustedes algunos que no creen.» Porque Jesús sabía desde el
principio quiénes eran los que no creían y quién era el que lo iba a entregar.
Y decía: «Por esto les he dicho que nadie puede venir a mí si no se lo concede
el Padre.»
Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y dejaron de
seguirle.
Jn 6,60-66
Qué tremendo es lo que
nos dice la Biblia. Muchos de sus discípulos inmediatamente reaccionan diciendo
que no, que esas palabras que Jesús había dicho sobre comer su carne y beber su
sangre era «muy duras». Claro. Era algo real.
Nota mi querido hermano
que este segundo grupo no era de judíos sino de discípulos de Jesús. Es decir,
eran creyentes que habían aceptado antes las palabras de Jesús; creyentes que
amaban a Dios y reconocían a Jesús como el Mesías; creyentes que ya habían oído
antes de las promesas y exigencias del Reino; creyentes... sí, creyentes pero
hasta un cierto nivel.
Para esos «discípulos»
todo iba bien hasta que oyeron a Jesucristo hablar sobre «comer su carne y
beber su sangre». Discípulos, pero a partir de ese momento, nos dice la Biblia
en el verso 66, «se volvieron atrás y dejaron de seguirle».
Si es tremenda su
reacción de rechazo a esas palabras de Jesús, más tremenda es la reacción de
Jesucristo cuando ve que muchos de sus discípulos deciden abandonarlo por esas
palabras. Léalo usted en su propia Biblia, en cualquier idioma y en cualquier
versión. ¿Sabe
qué hizo Jesús?: NADA.
No hizo nada y dejó tranquilamente que se marcharan.
Como diciendo: «Si van a estar conmigo acepten mis palabras: "es mi cuerpo
y es mi sangre", por más duras que sean, si no aceptan, váyanse» ... y los
dejó ir.
Sin duda que esos discípulos son muy parecidos a muchos protestantes de hoy en
día que aman y siguen a Jesús, pero al llegar a la presencia real, deciden no
seguirle hasta ese nivel.
Pasemos rápidamente a ver el tercer grupo que nos
muestra otro tipo de reacción y de nivel de Fe:
«Jesús dijo entonces a los Doce: «¿También ustedes quieren marcharse?» Le
respondió Simón Pedro: «Señor, ¿A quién iremos? Tú tienes palabras de vida
eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Hijo de Dios.»
Jn 6,67-69
Qué maravilloso e increíble es Nuestro Señor
Jesucristo. Después de que se le van muchos, voltea, mira a los Apóstoles, que
sin deberla ni temerla lo ven y les suelta la pregunta: ¿También ustedes quieren
marcharse?
Lo hizo así porque Jesús
aprovechó la ocasión para definir de una vez por todas quién iba a aceptar
realmente sus palabras. Aun corriendo el riesgo de que algunos de sus apóstoles
también se le fueran, lo hizo. Sus palabras: «comer mi carne y beber su sangre»
eran tan reales e importantes que no se podía «negociar» con ello. Nuestro
Señor las pondrá como condición para ser un auténtico discípulo al 100%.
Además, hay que resaltar que la reacción de ellos no es en grupo, como los
judíos, ni como los que lo abandonaron. No. Aunque Jesús les pregunta a los
doce, la respuesta es sólo de uno, representando a los doce: Pedro tomó la
palabra y dio un SÍ personal y eclesial: «Tú tienes palabras de vida eterna».
¿Casualidad? No. Pedro,
el primer Papa, la cabeza visible de la Iglesia; el pastor que Jesús nos
dejaría, acepta las palabras de Jesús tal como son.
Igualmente nosotros,
católicos con una fe personal y unidos al sucesor de Pedro, tenemos el regalo
de llegar al tercer nivel de fe. De ahí en adelante los católicos aceptaremos
siempre las palabras de Jesús tal como son: «Comer mi carne, beber mi sangre». El
Pan y el vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo.
C.- El Mandato de
Jesús: Hagan esto en Memoria mía.
Veamos ahora cómo las palabras de Jesús no
serían solamente para ese tiempo, sino un mandato para que los Apóstoles y sus
sucesores lo hicieran por siempre:
«Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se los dio diciendo: Este es
mi cuerpo que es entregado por ustedes; hagan esto en memoria mía.»
Lc 22,19
Así que mi estimado hermano, la razón del por qué
celebramos en la Iglesia Católica la Eucaristía es porque simplemente se trata
de un mandato de Jesús.
D.- Actualizando el único sacrificio de Jesús en la cruz.
Además, cuando celebramos la Misa, no
estamos pensando en ofrecer a Jesucristo varias veces repitiendo su sacrificio,
como las sectas piensan.
No. Lo que nosotros pensamos es en «hacer presente el único e irrepetible
sacrificio de Nuestro Señor». Tal como él lo dijo: «Hagan esto en memoria
mía».Por eso, años después, el Apóstol Pablo dirá:
«Porque yo recibí del Señor lo que les he transmitido: que el Señor Jesús, la
noche en que fue entregado, tomó pan, y después de dar gracias, lo partió y
dijo: «Este es mi cuerpo que será entregado por ustedes; hagan esto en memoria
mía.»
Asimismo tomó la copa diciendo: «Esta copa es la sangre de la Nueva Alianza.
Cuantas veces la beban, hagan esto en memoria mía.» 1 Cor 11,23-25
Más que un simple recuerdo o una repetición, para el
Apóstol San Pablo y para nosotros, es un «hacer presente» la alianza que con su
sangre selló nuestro Señor.
E.- Tan real, que
tiene consecuencias reales.
Si al llegar a este punto todavía hubiera
alguien que dude que se está hablando de «cuerpo y sangre» como algo real,
veamos cuál es la conclusión del Apóstol en su discurso eucarístico:
«Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo
del Cuerpo y de la Sangre del Señor. Examínese, pues, cada cual, y coma así el
pan y beba de la copa. Pues quien, sin examinar su conciencia come y bebe el
Cuerpo, come y bebe su propia condenación».
1 Cor 11,28
Tan real es el «cuerpo y sangre» para el Apóstol
Pablo, que recibirlo indignamente es comer su propia condenación. Cuando
alguien maltrata una foto de un artista no hay castigo, pero cuando es a la
persona real sí que lo hay. Allá con los episcopales al no creer esto
simplemente cualquiera puede comulgar.
Pablo lo está diciendo así, precisamente: como algo
real y los católicos como cristianos al 100% aceptamos esta verdad.
F.- Ni con
Microscopio, ni con Telescopio.
Otro aspecto que te quiero comentar es
sobre cuando un protestante me escribió que si yo llevaba una hostia consagrada
a un microscopio no iba a ver a Jesucristo. Le respondí que si la lleva a un
microscopio allí no verá a Jesús, pero si tomas un telescopio y mira al cielo,
allí tampoco verá a Dios.
G.- La Presencia
Real de cristo en la Eucaristía en el cristianismo primitivo
No solo la Biblia habla con claridad
tal como creemos los católicos sino que asi ha sido creído en 200 años de
existencia y te recuerdo algo de ello:
«Se mantienen alejados de la
eucaristía y la oración porque no quieren confesar que la eucaristía es la
carne de nuestro Salvador Jesucristo, carne que sufrió por nuestros pecados y
fue resucitada por la benignidad del Padre» (Carta a los cristianos de Esmirna,
7,1) Ignacio de Antioquía Año 98-117
«Este alimento se llama entre
nosotros Eucaristía; del cual a ningún otro es lícito participar, sino al que
cree que nuestra doctrina es verdadera, y que ha sido purificado con el
bautismo para perdón de pecados y para regeneración, y que vive como Cristo
enseñó. Porque estas cosas [el pan y el vino durante la celebración de la
eucaristía] no las recibimos como si fueran pan ordinario y bebida ordinaria,
sino que, así como Jesucristo Salvador nuestro se hizo carne por la Palabra de
Dios y tomó carne y sangre para salvarnos, así también nos han enseñado que el manjar convertido en eucaristía por las
palabras de una oración procedente de Él [de Jesús] -manjar con el que son
alimentadas nuestra sangre y nuestra carne al modo de una transmutación- es la
carne y la sangre de aquel Jesús que se encarnó por nosotros”. Primera
Apología, 66) Justino Mártir Año 100-110
“...el pan sobre el cual se hace la
acción de gracias es el cuerpo del Señor; el cáliz es su sangre...” (Adv. haer.
IV,18,4). “Dando consejo a sus discípulos de ofrecer las primicias de sus
creaturas a Dios, no porque éste las necesitase, sino para que no fuesen
infructuosos e ingratos, tomó el pan creatural y, dando gracias, dijo: «Esto es
mi cuerpo» (Mt 26,26). Y del mismo modo, el cáliz, también tomado de entre las
creaturas como nosotros, confesó ser su sangre, y enseñó que era el sacrificio
del Nuevo Testamento”. Adv. haer. IV,17,5)
Irineo de Lyón Año 200
“Por lo demás, gran delito es lo
mismo el de los que son admitidos que el de los que los admiten a tocar el
cuerpo y la sangre del Señor, usurpando temerariamente la comunión, sin haber
sido lavadas sus manchas por el bautismo de la Iglesia ni haber sido expuestos
sus pecados, cuando está escrito: quien comiere el pan o bebiere el cáliz del
Señor indignante, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor”.
(Epistolario de San Cipriano, Epístola 75,21) San Cipriano de Cártago Año 250
S. Juan Crisóstomo declara que:
“No es el hombre quien hace que las cosas ofrecidas se conviertan en
Cuerpo y Sangre de Cristo, sino Cristo mismo que fue crucificado por nosotros.
El sacerdote, figura de Cristo, pronuncia estas palabras, pero su eficacia y su
gracia provienen de Dios. Esto es mi Cuerpo, dice. Esta palabra transforma las
cosas ofrecidas” (Prod. Jud. 1,6). Año
400
Asi hay muchos mas testimonios de cristianos testigos
de esta ‘Presencia Real’.
Definitivamente
olvidaste algo fundamental: Perdiste el don más precioso de recibir y creer en
la presencia Real de Jesucristo tal como por siglos y siglos lo hemos creído
basados en la Biblia y en la santa Tradición
Ni modo. Como muchas veces dijo Jesucristo: «Que
entienda, el que pueda».
De nuestra parte seguimos unidos al Apóstol Pedro
aceptando el «cuerpo y la sangre de Jesucristo» y diciendo a Jesús: «Señor, tú
tienes palabra de vida eterna».
Y seguiremos Celebrando la Eucaristía con gozo: «Hasta que vuelva». 1 Cor 11,28
2.- La Iglesia Esposa que Cristo fundó. Este
es el segundo regalo que has perdido y los has cambiado por una iglesia fundada
por un hombre, Enrique VII, quien pensando igual que tú que todo lo hacía “por
amor” terminó siendo el iniciador de una iglesia mas y aprendido su propio
camino varias veces se divorció y se volvió a casar. Se caso 6 veces.
Lamentablemente Alberto has perdido la iglesia esposa que el Señor nos dejó y
caído en un adulterio espiritual. No pretendas ahora justificarte con palabras
bonitas de que simplemente cambiaste de ‘casa espiritual’ y que es otra mas
dentro de la ‘sombrilla del cristianismo’. La fe y la Iglesia no son una
sombrilla, ni una casa, ni una estructura mas, sino una esposa a la que se le
es fiel por ser comprada a precio de sangre por Jesucristo.
Te comparto uno de los «tesoros»
espirituales que el Señor Jesucristo me ha ayudado a comprender y puse en el
libro de Respuestas católicas
inmediatas. Es un como un rayo intenso de luz para aclarar tus ideas, que
también son similares a las de algunos hermanos:
A.- La Iglesia de Cristo es como una
«Esposa». Buscar a otra que le satisfaga más es un adulterio espiritual.
Esta es una de las grandes enseñanzas
de la Biblia que debemos de gritar por todos los medios. Escuchemos lo que nos
dice el Apóstol San Pablo:
«Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a
sí mismo por ella» Ef 5,25
Tan importante es pertenecer y ser
fiel a la Iglesia que el Apóstol no duda en decir que la Iglesia es la esposa
de Cristo. Así nos da una de las grandes claves bíblicas para entender muchas
cosas: Fidelidad a la Esposa=Fidelidad a la Iglesia.
Si un esposo es cristiano y ama a
Dios, sabe que él solamente puede tener una mujer: su esposa, y que aquel que
anda con otra persona que no es su cónyuge se convierte en un adúltero. Si,
leyó bien: U n a d ú l t e r o.
Aunque algunos psicólogos ‘modernos’
digan que no, que eso ahora se llama «compensación afectiva»... No. Eso es
adulterio. Y si es adúltero el que engaña a su esposa: ¿Qué nombre tendrá
aquella persona que dice que ama a Cristo pero no le importa la Iglesia=Esposa
que Cristo dejó? Igual: Adúltero
espiritual.
Qué increíble. En este país y en
muchos más, hay millones de personas que dice namar a Dios, leen la Biblia
todos los días pero no les importa para nada la «esposa que Cristo dejó». Se
trata de cristianos a un 80% de fidelidad.
De nuestra parte como católicos
aceptamos a CRISTO y también a la IGLESIA=ESPOSA que Él nos dejó.
B.- Pertenecer a la Iglesia de Cristo
es cuestión de Fidelidad.
Esta es la razón principal por la que
un verdadero cristiano desea pertenecer y vivir en la Iglesia Católica.
Simplemente es cuestión de que nosotros queremos ser fieles Cristo y a su esposa.
Hay personas qué dicen: «Pero yo acá
cambié de vida; antes tomaba y ahora ya no tomo; usaba drogas y ahora ya no las
uso, le pegaba a mi mujer y ahora ella me pega a mí, ya cambié...» Por eso
estoy en esta otra Iglesia, porque aquí mejoré. Otros como tú creen que da lo
mismo una que la otra.
Mire nada más, qué pretexto, y qué
confusión. Ahora resulta que es bueno estar en cualquier grupo si allá deja un
vicio. En primer lugar hay que decirle a muchos que «para cambiar de vida, no hace falta cambiar de Iglesia,
sino de Corazón».
¿Qué acaso
no conoce usted a muchas personas que han cambiado de vida y no tuvieron que
abandonar la Iglesia?
En segundo lugar de qué le sirve a
una persona mejorar en algunos aspectos
si para eso tuvo que buscarse una «amante espiritual».
Claro. Piense unos segundos... imagínese a un esposo que llega con su esposa y
le dice: No te has fijado mi amor que desde hace tres meses que ya no tomo
licor ni cerveza-claro, -contesta la esposa-, pero no te quería decir nada- ¿Sabes
por qué ya no tomo?-No, ¿Por qué?- Ah, es que desde hace tres meses que me
conseguí a una Amante y por eso he cambiado...
¿Cree usted que a ese hombre la
esposa le va a dar un premio y le va a decir consíguete otra para que no
grites?. Por supuesto que No. Ese hombre era un adúltero y de nada le servía el
dejar de tomar si ahora estaba siendo infiel. Como dice un dicho: «Salió de
Guatemala y entró a Guatepeor».
No vaya a pensar alguien que al cielo
se puede llegar y decir a Jesucristo: «Ya vine Señor. Mira. Déjame entrar.
Vengo acompañado de dos mujeres». Claro que no va a entrar.
Jesucristo le dirá te equivocaste de
piso muchacho, aquí no se puede entrar siendo adúltero. Qué tremenda sorpresa
se llevarán muchos cuando el Señor Jesús nos hable y nos pregunte si fuimos
Fieles a la Iglesia-Esposa que él nos dejó. (2 Pe 2,14; Ti 3,10-11)
Es increíble que muchos que afirman
ser «cristianos» pongan el adulterio espiritual como un medio de santificación.
Sin duda que hoy en día es urgente
hablar de la Iglesia de Cristo como la Esposa que Él mismo nos quiso dejar. Por
eso no da lo mismo estar en cualquier Iglesia.(Lc 10,16)
Si alguien busca una Iglesia que le satisfaga
más; le guste más; canten mejor; prediquen más bonito, los dejen casarse, les
permitan divorciarse y le den más queso amarillo... entonces para eso sí puede
escoger al mejor postor, que para llenar satisfacciones cualquier amante
espiritual es buena.
Ahora que si
de verdad ama a Dios y busca hacer su voluntad al 100%, entonces regresa a la
Iglesia=Esposa que Él nos dejó: La Católica.
C.- Una Iglesia espiritual y pero visible al mismo tiempo.
Hay grupo de hermanos
evangélicos que a la hora de hablar sobre la importancia de estar en la Iglesia
de Cristo simplemente dicen que eso no importa, ni interesa, que lo importante
es reconocer a Cristo como Señor y salvador personal, porque las Iglesias no
salvan. Con esta idea las sectas actuales se convierten en 'nietas de Lutero',
pues es una de las ideas fundamentales que él manejo. Increíblemente tú estás repitiendo este mismo
error bebido de libros protestantes y de amigos protestantes ecuménicos. Que
amigos eh…
En realidad no es tan
fácil como lo dices, ni es cierto que la Iglesia sea puramente invisible o
espiritual. La Iglesia es visible e invisible, humana y divina, espiritual y
corporal al mismo tiempo.(Ti 3,10;1 Cor 12,13; Lc 10,16;Heb 10,25)
Hablar de una Iglesia puramente invisible es un pretexto para que cualquiera cambie
de iglesia como cambiar de camisa o que funde la suya.
La Biblia y la historia
nos demostrará ahora, cuál es la Iglesia que Él fundó.
D.- La Iglesia que Cristo fundó es la Católica.
Esta es la gran verdad
que hay que gritar por todos los medios. Lo del truco de los nombres de que todos son catolicos es un pequeño truco para querer hacer creer que vienen desde el principio pero se sabe quien y cuando se fundaron. Lo de la Iglesia invisible son trampas que las sectas manejan como
«cortinas de humo» para distraer de la verdad irrefutable acerca de la Iglesia
Católica como la Iglesia que Cristo fundó. Estamos totalmente seguros de eso
por tres razones:
1.- Por la Biblia
2.- Por la Historia
3.- Por la sucesión apostólica
En la Biblia encontramos algo que todo católico y creyente cristiano debe saber. En el Plan de
Jesús no estaba el que hubiera muchas Iglesias u organizaciones religiosas,
cada cual con su propia fe y separadas entre si. ¡No! Según la Biblia y en
cualquier versión de todo el mundo dirá lo mismo, Jesús fundó solamente una
Iglesia. Leámoslo en la Sagrada Escritura:
" Tú eres Pedro, o sea Piedra, y sobre esta
Piedra edificaré mi Iglesia"
Mt 16,18a
Sin duda que es muy clara la Palabra
de Dios sobre este aspecto. Jesús habla de "edificar" su Iglesia.
Dijo: "Mi Iglesia" no
la Iglesia, ni las Iglesias, ni sus Iglesias, ni nada por el estilo.
Si alguien quiere fundar otra Iglesia
claro que lo puede hacer, pues tenemos la gran alegría y oportunidad de estar
en un mundo donde en la mayoría de los países existe la libertad religiosa.
Pero quien la funde, y quienes lo sigan en esa "nueva" Iglesia,
tendrían que ser muy claros y honestos diciendo que están en la Iglesia fundada
por Juan Pérez o en la Iglesia fundada por José Rodríguez o en la que fundó
José Smith; o en la anglicana/episcopal que fundó el rey Enrique VIII, mas no
en aquella que fundó Jesucristo hace 2000 años.
Eso es lo que ha sucedido con muchas
de las sectas que hace 20, 50 ó 100 años que se fundaron. Incluso, en algunas de ellas, su fundador es su jefe
actual.
Como Católico y discípulo de
Jesucristo hay que decir:Yo quiero buscar
y estar en la Iglesia que fundó Cristo; De mi parte prefiero buscar y
estar en la Iglesia que él dejó para extender la Buena Nueva del Reino y que
posee la plenitud de los medios de salvación.
Al parecer, muchos en vez de buscar la Iglesia que fundó
Cristo, la Católica, les gusta más la idea de tener "un
bufete" de Iglesias. Hoy en día hay muchos que afirman ser cristianos pero
lo son según la carta o el "menú" que encuentren.
Se imaginan que la fe es como un
restaurante en donde uno va y escoge "lo que le gusta". Un día son
bautistas, el otro mes son episcopales, el otro año pentecostales y el otro
mormones... después de unos años de
haber probado de todo, dicen recibir más luz y se deciden a fundar una propia
secta.
Si Jesús fundó una sola
Iglesia la consecuencia lógica de eso es que hoy en día debe de estar. Nuestra
tarea consistirá en encontrar de entra todas a la verdadera. Al hacer esto,
veremos cómo la historia y la sucesión apostólica, nos mostrarán que la única
Iglesia que viene desde el tiempo de Cristo es la Católica. Vayamos a la
historia, e investiguemos en ella, para saber cuál es la Iglesia que viene
desde el tiempo de Cristo. Si no viene de ese tiempo, cualquier cosa que digan
tiene poco valor.
Si preguntamos a un
mormón, un testigo de Jehová, un episcopal o a un evangélico que nos digan el
nombre de uno solo de sus miembros en el año 1500, simplemente ninguno de ellos
podrá contestar porque no existían. La verdad es que la mayoría de las iglesias
protestantes y de las sectas religiosas tienen 100, 300 ó 400 años que se
fundaron. Por lo tanto, no pueden ser la Iglesia que Cristo fundó. Podrán decir
que tienen un templo más grande; más canales de televisión; un coro más bonito
y que permiten casarse y divorciarse... pero lo que estamos buscando es la
Iglesia de Cristo, la que viene desde el año 33 y por supuesto que no es
ninguna de ellas.
Echémosle un vistazo a
la historia y veamos cuando se fundaron algunas sectas, grupos religiosos e
Iglesias protestantes:
Nombre
Fecha
Fundador
Luteranos
1521
Martín Lutero
Presbiterianos
1560
John Knox
Calvinistas
1533
Juan Calvino
Anglicanos/episcopales
1534
Enrique VIII
Rosacruces
1614
Valentín Andrea
Metodistas
1791
John Wesley
Ejército de Salvación
1878
William Booth
Ciencia cristiana
1879
Mary Baker
Iglesia de la Unificación
1954
Sun Myung Moon
Testigos de Jehová
1876
Charles Russell
Mormones
1830
Jose Smith
Bautistas
1611
John Smith
Asamblea de Dios
1915
Varios
Evangelicos
1916
Iglesias Varias(Panamá)
Sabatistas
1863
Hellen G. White
Luz del Mundo
1926
Joaquín Aaron
Pentecostales
1901
Varios
Iglesia
Universal/pare de sufrir
1970
Edir Macedo
En cambio hay miles y
miles de datos, personajes y concilios, que nos pueden mostrar que la Iglesia
Católica viene desde el tiempo de Jesucristo. Veamos algunos de ellos por poner
algunos ejemplos de los más significativos:
Año
Hecho o personaje
Iglesia
2002
Juan Pablo II
Católica
1875
Concilio Vaticano I
Católica
1545
Concilio de Trento
Católica
1220
San Francisco de Asís
Católico
710
San Adrián de Canterbury
Católico
430
San Agustín de Hipona
Católico
397
Concilio de
Cártago
Católica
318
San Cirilo de Jerusalén
Obispo católico
290
San Antonio Abad
Católico
240
San Cipriano
Obispo católico
177
San Ireneo de Lyon
Obispo católico
90
San Ignacio de
Antioquía
Obispo católico
Todos ellos eran
Católicos que creían en la Eucaristía; En el Papa; En la Virgen María y en
la comunión de los santos. De esta manera nos podemos remontar hasta el tiempo
de Jesucristo. Por eso podemos decir:
Fecha
Fundador
Iglesia
33
Jesucristo
Católica
San
Ignacio de Antioquía es uno de los primeros en usar la palabra «católico» en el
año 100 aproximadamente. Eso lo dijo en la carta que escribió a Esmirna. Al
principio, la Iglesia tenía varios nombres:
*Seguidores del camino,
en Hech 19
*Nazarenos, en Hech
24,5
*Cristianos, en Hech
11,23
*Iglesia de Cristo, en
Hech 20,28
Y muchos otros. A los
pocos años, el nombre que se fue usando y quedando más, fue el de católicos. Como decía un padre de la Iglesia: «Mi nombre es cristiano y mi
apellido es católico». Por la historia pudimos comprobar que venimos desde el
tiempo de Cristo. Católico significa universal.
Veamos ahora el tercer
camino para confirmar que la Iglesia que Cristo fundó es la Católica. Primero
vimos la Biblia, después la historia y en tercer lugar veamos la sucesión
apostólica. Esto significa que siempre ha habido un sucesor de la Apóstoles.
Desde Pedro hasta Juan Pablo II. 265 Papas. El primero fue Pedro, después
siguió Lino, luego Anacleto, Clemente, Evaristo etc. hasta llegar a Juan Pablo
II.
Ninguna de las sectas
religiosas o iglesias protestantes puede decir algo parecido. Si uno empieza a
investigar quién es su jefe actual y quién estuvo antes, nunca llegarán hasta
el tiempo de Cristo, pues ni existían. A veces ni siquiera se sabe quién es el
jefe o pastor principal actual de ellos, menos el de hace siglos.
Desde PEDRO hasta JUAN
PABLO II han habido 265 obispos de Roma. Puedes mirarlos de uno por uno:
1. San Pedro +67
2. San Lino 67-79
3. San Anacleto 79-90
4. San Clemente 90-99
5. San Evaristo 99-107
6. San Alejandro 107-115
7. San Sixto
I 115-125
8. San Telésforo 125-136
9. San Higinio 136-140
10. San Pío I 140-155
11. San Aniceto 155-166
12. San Sotero 166-175
13. San Eleuterio 175-189
14. San Victor I 189-199
15. San Ceferino 199-217
16. San Calixto I, 217-222
17. San Urbano I, 222-230
18. San Ponciano, 230-235
19. San Antero, 235-236
20. San Fabián, 236-250
21. San Cornelio, 251-253
22. San Lucio I, 253-254
23. San Esteban I, 254-257
24. San Sixto II, 257-258
25. San Dionicio, 259-268
26. San Felix I, 269-274
27. San Eutiquiano, 275-283
28. San Cayo, 283-296
29. San Marcelino, 296-304
30. San Marcelo I, 307-308
31. San Eusebio, 308
32. San Melquiades, 310-314
33. San Silvestre, 314-335
34. San Marcos, 336
35. San Julio I, 337-352
36. San Liberio, 352-366
37. San Dámaso I, 366-384
38. San Ciricio, 384-398
39. San Anastacio I, 398-401
40. San Inocencio I, 401-417
41. San Zósimo, 417-418
42. San Bonifacio I, 418-422
43. San Celestino I, 422-431
44. San Sixto III, 432-440
45. San León I (Magno), 440-461
46. San Hilario, 461-468
47. San Simplicio, 468-483
48. San Felix II, 483-492
49. San Gelasio I, 492-496
50. San Anastacio II, 496-498
51. San Simmaco, 498-514
52. San Ormisdas, 514-523
53. San Juan I, 523-526
54. San Felix III, 526-530
55. San Bonifacio II, 530-532
56. San Juan II, 532-535
57. San Agapito, 535-536
58. San Silverio, 536-537
59. Vigilio, 537-555
60. Pelagio I, 556-560
61. Juan III, 560-573
62. Benedicto I, 574-5
63. Pelagio II, 578-590
64. San Gregorio I (Magno), 590-604
65. Sabiniano, 604-606
66. Bonifacio III, 607
67. San Bonifacio IV, 608-615
68. San Adeodato, 615-618
69. Bonifacio V, 619-625
70. Honorio I, 625-638
71. Severiano, 640
72. Juan IV, 640-642
73. Teodoro I, 642-649
74. San Martín I, 649-655
75. San Eugenio I, 655-657
76. San Bitalino, 657-672
77. Adeodato, 672-676
78. Domno, 676-678
79. San Agatón. 678-681
80. San León II, 681-683
81. San Benedicto II, 684-685
82. Juan V, 685-686
83. Canon, 686-687
84. San Sergio I, 687-701
85. San Juan VI, 701-705
86. San Juan VII, 705-707
87. San Sisinio, 708
88. Constantino I, 708-715
89. San Gregorio II, 715-731
90. San Gregorio III, 731-741
91. San Zacarías, 741-752
92. Esteban II, 752-757
93. San Pablo I, 757-767
94. Esteban III, 768-772
95. Adriano I, 772-795
96. León III, 795-816
97. Esteban IV, 816-817
98. San Pascual I, 817-824
99. Eugenio II, 824-827
100. Valentín, 827
101. Gregorio IV, 827-844
102. Sergio II, 844-847
103. San León IV, 847-855
104. Benedicto III, 855-858
105. Nicolás I, 858-867
106. Adriano II, 867-872
107. Juan VIII, 872-882
108. Mario I, 882-884
109. Adriano III, 884-885
110. Esteban V, 885-891
111. Formoso, 891-896
112. Bonifacio VI, 896
113. Esteban VI, 896-897
114. Romano, 897
115. Teodoro II, 897
116. Juan IX, 898-900
117. Benedicto IV, 900-903
118. León V, 903
119. Cristóbal, 903-904
120. Segio III, 904-911
121. Anastacio III, 911-913
122. Landón, 913-914
123. Juan X. 914-928
124. León VI, 928-929
125. Esteban VII, 929-931
126. Juan XI, 931-935
127. León VII, 935-939
128. Esteban VIII, 939-942
129. Marino II, 942-946
130. Agapito II, 946-955
131. Juan XII, 955-963
132. León VIII, 963-964
133. Benedicto V, 964
134. Juan XIII, 965-972
135. Benedicto VI, 973-974
136. Benedicto VII, 974-983
137. Juan XIV, 983-984
138. Bonifacio VIII, 984-985
139. Juan XV, 985-996
140. Gregorio V, 996-999
141. Silvestre II, 999-1003
142. Juan XVII, 1003
143. Juan XVIII, 1003-1009
144. Sergio IV, 1009-1012
145. Benedicto VIII, 1012-1024
146. Juan XIX, 1024-1032
147. Benedicto IX, 1032-1044
148. Silvestre III. 1045
149. Gregorio VI, 1045-1046
150. Clemente II, 1046-1047
151. Dámaso II, 1048
152. San León IX, 1048-1054
153. Victor II, 1054-1057
154. Esteban IX, 1057-1058
155. Benedicto X, 1058-1059
156. Nicolás II, 1059-1061
157. Alejandro II, 1061-1073
158. San Gregorio VII, 1073-1085
159. Victor III, 1086-1087
160. Urbano II, 1088-1099
161. Pascual II, 1099-1118
162. Gelacio II, 1118-1119
163. Calixto II, 1119-1124
164. Honorio II, 1124-1130
165. Inocencio II, 1130-1143
166. Celestino II, 1143-1144
167. Lucio, 1144-1145
168. Eugenio III, 1145-1153
169. Anastacio 1153-1154
170. Adriano IV, 1154-1159
171. Alejandro III, 1159-1181
172. Lucio III, 1181-1185
173. Urbano III, 1185-1187
174. Gregorio IX, 1187
175. Clemente III, 1187-1191
176. Celestino III, 1191-1198
177. Inocencio III, 1198-1216
178. Honorio III, 1216-1227
179. Gregorio X, 1227-1241
180. Celestino IV, 1241
181. Inocencio IV, 1243-1254
182. Alejandro IV, 1254-1261
183. Urbano IV, 1261-1264
184. Clemente IV, 1265-1268
185. San Gregorio XI, 1271-1276
186. Inocencio V, 1276
187. Adriano V, 1276
188. Juan XXI, 1276-1277
189. Nicolás III, 1277-1280
190. Martín V, 1281-1285
191. Honorio IV, 1285-1287
192. Nicolás IV, 1288-1292
193. San Celetino V, 1294
194. Bonifacio IV, 1294-1303
195. Benedicto XI, 1303-1304
196. Clemente V, 1305-1314
197. Juan XXII, 1316-1334
198. Benedicto XII, 1334-1342
199. Clemente VI, 1342-1352
200. Inocencio VI, 1352-1362
201. Urbano V, 1362-1370
202. Gregorio XII, 1370-1378
203. Urbano VI, 1378-1389
204. Bonifacio IX. 1389-1404
205. Inocencio VII, 1404-1046
206. Gregorio VIII, 1406-1415
207. Martín V, 1417-1431
208. Eugenio IV, 1431-1447
209. Nicolás V, 1447-1455
210. Calixto III, 1455-1458
211. Pío II, 1458-1464
212. Pablo II, 1464-1471
213. Sixto IV, 1471-1484
214. Inocencio VIII, 1484-1492
215. Alejandro VI, 1492-1503
216. Pío III, 1503
217. Julio II, 1503-1513
218. León X, 1513-1521
219. Adriano VI, 1522-1523
220. Clemente VII, 1523-1534
221. Pablo III, 1534-1549
222. Julio III, 1550-1555
223. Marcelo II, 1555
224. Pablo IV, 1555-1559
225. Pío IV, 1559-1565
226. San Pío V, 1566-1572
227. Gregorio XV, 1572-1585
228. Sixto V, 1585-1590
229. Urbano VII, 1590
230. Gregorio XV, 1590-1591
231. Inocencio IV, 1591
232. Clemente VIII, 1592-1605
233. León XI, 1605
234. Pablo V, 1605-1621
235. Gregorio XVI, 1621-1623
236. Urbano VIII, 1623-1644
237. Inocencio X, 1644-1655
238. Alejandro VII, 1655-1667
239. Clemente IX, 1667-1699
240. Clemente X, 1670-1676
241. Inocencio XI. 1676-1689
242. Alejandro VII, 1689-1691
243. Inocencio XII, 1691-1700
244. Clemente XI, 1700-1721
245. Inocencio XIII, 1721-1724
246. Benedicto XIII, 1724-1730
247. Clemente XII, 1730-1740
248. Benedicto XIV, 1740-1758
249. Clemente XIII, 1758-1769
250. Clemente XIV, 1769-1774
251. Pío VI, 1775-1799
252. Pío VII, 1800-1823
253. León XI, 1823-1829
254. Pío VIII, 1829-1830
255. Gregorio XVII, 1831-1846
256. Pío IX, 1846-1878
257. León XIII, 1878-1903
258. Pío X, 1903-1914
259. Benedicto XV, 1914-1922
260. Pío XI, 1922-1939
261. Pío XII, 1939-1958
262. Juan XXIII, 1958-1963
263. Pablo VI, 1963-1978
264. Juan Pablo I, 1978
265, Juan Pablo II, 1978...
Es
lógico que si Nuestro Señor Jesucristo escogió a Pedro para que fuera el pastor
visible de su rebaño (Jn 21,15-17) alguien tendría que continuar con su misión,
pues el Evangelio tiene que ser predicado por todo el mundo (Mc 16,15) hasta al
final de los tiempos (Mt 28,18-20). Por este motivo, al morir el primer Papa
(Pedro) hubo un sucesor que fue Lino y así sucesivamente hasta llegar al actual
Papa: Juan Pablo II.
De esta manera, la
Biblia, la Historia y la Sucesión Apostólica nos confirmaron que la Única
Iglesia que Cristo fundó es la Católica. Esta es una gran verdad que hay que
gritar por todos los medios. Hoy te recuerdo todo esto a ti y a quienes siguen
este gran error.
Por eso nosotros podemos
decir: Católico Nací, católico moriré. Soy cristiano al 100% no por tradición
solamente, sino por la convicción plena de estar en la Iglesia que Cristo
fundó.
Asi que, ánimo hermanos
católicos, y definitivamente no da lo mismo estar en cualquier Iglesia.
Si Jesucristo fundó su
Iglesia: la Católica, no fue para dejarla como un adorno secundario en la vida
del cristiano.
Buscarla y aceptarla es
hacer su voluntad (Mt 7,15)
3.- El
Papa: Pastor universal de la Iglesia de Cristo Este es el
tercer gran regalo que has perdido Alberto Cutié y que pierden quienes
abandonan el catolicismo.
Algo
que tienen en común las divisiones en el cristianismo, es el rechazar la
autoridad del Papa. Al hacer esto todo lo demás servirá para justificar su
separación. Piensan unos y otros que no hay fundamento en la Palabra de Dios ni
en la Tradición. Pero veamos el fundamento bíblico e histórico sobre la
autoridad del Papa para saber por qué los católicos, estamos en comunión con
El. Repasemos esto para recordarte lo que repentinamente olvidaste y lo que tristemente
has perdido.
Introducción:
Cuando estamos viendo la televisión hay
ocasiones donde se ve mal la imagen o se pierde el sonido y aparece en la
pantalla un mensaje que dice:
" Disculpe pero son fallas de origen "
En realidad lo que nos quieren decir es
que no pueden hacer nada por arreglar la falla , ya que esta fuera de su
alcance. El lugar desde donde se origina todo es donde esta mal y ahí es donde
hay que componer todo.
Igualmente pasa con los hermanos ortodoxos,
protestantes, episcopales, evangélicos y lefebvristas, que al romper la
comunión con el sucesor de Pedro sus razones y argumentos estarán en conflicto
con lo que desde siempre ha sido el corazón mismo de la Biblia y de la
Tradición: El Primado del Papa. Su falla y tú falla es de origen puesto
que la Biblia que unos dicen amar y la Tradición que otros tanto dicen
defender siempre ha afirmado este aspecto desde el principio.
Es
este el origen de todos los ataques y desacuerdos, pues al separarse del
sucesor de Pedro, el Papa, todo lo demás es buscar justificaciones para decir
que tuvieron razón en separarse. En realidad, la Biblia que para los
protestantes es la única fuente de la revelación y la Tradición que para los
ortodoxos y lefebvristas ocupa un lugar principal, ambas, Biblia y Tradición
nos señalan la importancia del Apóstol Pedro como cabeza visible de la Iglesia
y por lo tanto de su sucesor. Ojala y todos aquellos que dicen ser cristianos
recuerden y acepten todo esto.
Veamos 7 razones
bíblicas en la Palabra de Dios y 12 razones históricas en la Tradición para
demostrar esta grande y hermosa verdad y así comprender la dicha de ser
católicos aceptando este regalo de Jesucristo: El Papa.
A.-
La primacía de Pedro, el Papa, en la Sagrada Escritura (La Palabra).
Al estudiar la Sagrada
Escritura encontramos mucha evidencia bíblica de que entre los doce Apóstoles
no todos tenían la misma autoridad. Hubo uno de ellos al que desde el principio
Jesús le fue dejando un papel principal de responsabilidad, se trató del
Apóstol Pedro. Escudriñemos la Escritura para ver como San Pedro fue el
primer Papa. Cualquier persona que estudie con seriedad la Palabra de Dios se
dará cuenta de eso.
A este hecho de ser el
primero en responsabilidad de entre lo doce apóstoles le llamamos "la
primacía de Pedro" o comúnmente el Papa. Esto porque en griego
'Papas' significa Padre. Vayamos directamente a la Biblia y dejemos que ella
por sí misma nos muestre 7 razones bíblicas de cómo San Pedro fue el primer
Papa:
1- "Tú eres Simón, hijo de Juan, pero te llamarás Kefas"(que
quiere decir Piedra) Jn 1,42
Este hombre se llamaba Simón, pero cuando
Jesús lo ve por primera vez le cambia el nombre y le dice que en adelante se
llamará Kefas=Piedra.
Eso se debe a que para ellos el nombre
significaba algo importante en su vida o la misión que desempeñaría.
Moisés=sacado de las aguas; Miguel=Quién contra Dios; Abraham=Padre de muchas
naciones; Sara=princesa; Emanuel=Dios con nosotros... es por eso que Jesucristo
desde el principio ya estaba marcando una señal de lo que este hombre sería en
la Iglesia, la Piedra.
Desde el principio, Jesucristo ya veía lo
que el apóstol iba a ser en la Iglesia: una Piedra o base principal. A ningún
otro apóstol le puso ese nombre. Jesús será la Piedra angular(Ef 2,20) y Pedro
será la Piedra, la Roca. No hay ninguna contradicción en esto. Sin duda que la
Piedra angular o principal es Jesucristo y al mismo tiempo por voluntad de él
mismo Pedro es Kefas=La Piedra.
2.- "Tú eres Pedro(o sea Piedra), y sobre esta Piedra
edificaré Mi Iglesia; los poderes de la muerte jamás la podrán vencer. A ti te
daré las llaves del Reino de los cielos; lo que tú ates en la tierra, quedará
atado en el cielo, y lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo"
Mt 16,18
Aquí vemos cómo después de un tiempo y
delante de los otros Apóstoles, cuando Pedro reconoce que Jesús es el Mesías,
solamente a Él le dice que le dará las llaves del Reino. Se trataba de una
forma simbólica(Is 22,22) pero muy clara acerca de cómo a él le estaba dando
más autoridad que a cualquier otro de sus discípulos. El protestante ha
inventado que Jesucristo se estaba señalando a si mismo con el dedo. No sabemos
de donde sacaron eso, si tendrán una fotografía de aquel tiempo o tomaron un video.
Si es así, estaremos esperando ese video o la fotografía.
La otra cosa que han inventado es un jueguito de palabras donde dicen que Pedro
en griego es Petros=piedra y Roca es petra o sea, diciendo que
Pedro es una piedrita pequeña. Respondiendo a esto hay que decir que en primer
lugar la palabra Petros,ou y la otra Petra,as en el tiempo que se escribió eso
y después tambén, significan lo mismo=Piedra, Roca. Era el “Koine” griego el
que se hablaba, no el clásico. Compruébelo en cualquier buen diccionario de
griego. Además, en segundo lugar, cuando Jesús le cambio el nombre y le puso
KEFAS(Jn 1,42) no era en griego sino ARAMEO asi que eso del jueguito de
palabras en griego de algunos protestantes evangélicos se cae por su propio
peso sin ningún fundamento.
Avancemos más:
3.- " ¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha
pedido permiso para sacudirlos a ustedes como trigo que se limpia, pero yo he
rogado por ti para que tu fe no se venga abajo. Y tú, cuando hayas vuelto
tendrás que fortalecer a tus hermanos"
Lc 22,31
Ahora la Biblia nos muestra con toda
claridad cómo Jesús valora a este Apóstol de una manera diferente a los demás.
Satanás quería mover a TODOS. Sin embargo, Jesús en vez de pedir por todos como
era lo lógico, solamente pidió por el Apóstol Pedro (Simón).
Más aun, agrega que él tendrá que
fortalecer a sus hermanos al volver. Esa es precisamente la función del Papa,
continuar la misión de Pedro de fortalecernos en nuestra fe.
4.- "Volvió y los encontró dormidos. Y dijo a Pedro:
«¿Duermes? ¿De modo que no pudiste permanecer despierto una hora?»
Mc 14,37
Qué tremendo. Era uno de los momentos más
difíciles en la vida de Jesús, se aparta a orar y les dice a los tres apóstoles
que lo acompañan que oren.
Regresa Jesús y los encuentra dormidos a
los tres, pero en vez de llamarle la atención a los tres solamente se dirige a
PEDRO y le recrimina el que se haya quedado dormido. ¿Por qué Jesús no corrige
a los otros apóstoles si también ellos estaban dormidos?
La respuesta es obvia. Cuando en cualquier
grupo u organización algo no funciona se busca primero al encargado,
responsable, jefe o cabeza de dicha organización. Jesús lo tenía muy claro en
su mente y por eso fue directamente con Él.
Pedro también lo sabía y
por eso aceptó su responsabilidad. Yo en broma digo que lo bueno es que Pedro
no fue mexicano, porque si no rápidamente hubiera contestado: "no duermo,
dormimos kimosabi, porque somos varios los dormidos". Pero no fue así y
Pedro aceptó su responsabilidad.
Con lo visto hasta aquí bastaría para
comprobar cómo no todos los apóstoles tenían la misma autoridad. Había un
primado de Pedro. Él fue el primer Papa o cabeza visible de entre los
apóstoles.
Pero vayamos una vez más a la Biblia para
confirmar esto y veamos a Jesús, delante de los otros apóstoles, diciéndole
solamente al Apóstol Pedro:
5.- "Simón, Hijo de Juan, ¿me amas más
que éstos? Contestó: Sí. Señor, tú sabes que te quiero. Jesús le dijo:
apacienta mis corderos… apacienta mis ovejas… apacienta mis ovejas".
Jn 21,15-18
Es el último evangelio,
en el último capítulo y durante los últimos momentos que Jesús compartía con
los Apóstoles. Fue en esos momentos, sabiendo que los iba a dejar y habiéndoles
prometido que les enviaría el Espíritu Santo, aun así, sabe que tiene que dejar
a alguien como pastor visible y confirma a Pedro diciéndole que apaciente sus
ovejas y corderos. Jesús había dicho que él era el Buen Pastor, y ahora que él
no va a estar físicamente, le deja esta responsabilidad a Pedro.
Al hombre que le había
negado tres veces, y al que incluso le había dicho ’’apártate de mí Satanás’’;
cuando no quiso aceptar el sufrimiento de su maestro, a ese hombre , aún así,
Jesucristo le confirma delante de los otros apóstoles como el hombre que tomaría
esa responsabilidad.
Sin duda que Pedro era el Pastor
visible(El Papa) que Jesús quiso dejarnos.
6.- Un detalle bíblico que no olvidaron:
Pedro en primer lugar.
Es sumamente interesante
notar el detalle bíblico que tuvieron todos los escritores del Nuevo Testamento
para con el Apóstol Pedro. Resulta que los libros del Nuevo Testamento se
escribieron muchos años después de la Ascensión de Jesús, sin embargo, a pesar
de eso, todos los escritores a la hora de mencionar a dos, tres o más Apóstoles,
siempre pusieron en primer lugar a Pedro.
Dónde quiera que usted
busque siempre encontrara ese orden. Es un tremendo detalle que no debemos de
pasar por alto. Ellos escribieron: «Pedro y Juan», «Pedro, Santiago y Juan»,
«Pedro y los once». Aunque ya habian pasado 20, 40 o 60 años cuando se
escribieron las cartas y los Evangelios, ellos a propósito no olvidaron el
detalle de poner siempre en primer lugar a Pedro.
Pudieron haber puesto
Juan y Pedro, pero nunca lo hicieron. Sin duda que cuando ellos lo pusieron,
más que pensar en lo que había pasado, estaban pensando en enseñar que de entre
todos los apóstoles, Pedro ocupaba el primer lugar.
La única vez que ponen
el nombre de Santiago antes del de Pedro es en la carta a los Gálatas capítulo
uno, y eso fue porque resaltan el papel de Santiago como obispo de ese lugar.
Fuera de eso, nunca en el Nuevo Testamento cambiaron el orden al nombrar a los
Apóstoles: Siempre pusieron en primer lugar a Pedro.
7.- Hechos de los Apóstoles y Hechos de Pedro.
El
primer libro después de los Evangelios es el de Hechos de los apóstoles.
Es donde se narra el desarrollo de la comunidad y la manifestación del Espíritu
Santo en la vida de la Iglesia. Sin embargo, un estudio detallado de los
primeros capítulos de ese libro, nos comprobará que la Iglesia, en la práctica,
vio a Pedro como cabeza visible de la Iglesia.
Si las sectas religiosas, iglesias etc. lo
dudan, déle usted un vistazo a lo siguiente:
a) ¿Quién fue el que se puso de pie para
buscar al Apóstol que iba a sustituir a Judas?
PEDRO Hechos 1,15
b) ¿Quién fue el primero en predicar
cuando se llenaron del Espíritu Santo?
PEDRO Hech 2,14.38
c) ¿Quién fue el primero en realizar un
milagro después de Pentecostés?
PEDRO Hech 3,6
d) ¿A quién metieron primero a la cárcel
después del Pentecostés?
PEDRO Hech 4,1-8 Hasta eso le
tocó inaugurar...
e) ¿Quién fue el primero en imponer un
castigo disciplinario en la Iglesia?
PEDRO Hech 5,1-10
Por supuesto que si
pusieron a Pedro en primer lugar fue porque ellos estaban 100% convencidos,
igual que nosotros, que él era el primer Papa o pastor universal.
Los ortodoxos, los
protestantes, los episcopales, las sectas y los lefebvristas, al no aceptar
este regalo que Jesucristo nos quiso dejar, han terminado dividiéndose cada vez
más y alejándose del verdadero Evangelio que nos dejó Nuestro Señor. Sin duda
que los Hechos de los Apóstoles son en sus primeros capítulos, los Hechos del
Espíritu Santo, manifestándose por medio del Apóstol San Pedro. Todo el Nuevo
testamento nos mostró esta realidad de la primacía de Pedro: El Papa.
B.-
La primacía de Pedro, el Papa, en la Historia (La Tradición).
Vayamos ahora a darle una mirada a
la Tradición y veamos como la historia nos confirma lo que la Biblia nos
enseño, pues desde los primeros siglos de la Iglesia, cuando había algún
problema o cuestión que definir, era el obispo de Roma quien tomaba la decisión
final. Dejemos que hable la historia por si sola y nos demuestre 12 datos
sobresalientes de esta verdad:
a) Año
90. Así lo hizo el Papa Clemente I cuando escribió a los Corintios
en una disputa interna. El hecho más importante de su pontificado es la Carta
dirigida a la Iglesia de Corinto, desgarrada por la discordia, donde los llama
a la obediencia del obispo de Roma. Es el documento papal más antiguo, después
de las Cartas de San Pedro. Esta Carta es llamada «Primera epifanía del
Primado Romano», y el obispo Dionisio de Corinto la veneraba como algo
sumamente sagrado.
b) Año
110. Pasando por San Ignacio de Antioquía diciendo a los cristianos
de Roma: "están purificados de todo tinte extraño", y su frase
sobre Pedro el que "preside en la caridad".
c) Año
170. San Ireneo: "En ella (la Iglesia de Roma) se ha
conservado siempre la tradición apostólica". Contra los
herejes III, 3, 2. Si una cosa deberíamos resaltar de este santo Obispo sería
la fidelidad a la fe recibida. El tiene un alto concepto de la Iglesia de Roma:
"La más grande, la más antigua, por todos conocida, fundada por los
gloriosos apóstoles Pedro y Pablo".
d) Año
190. Similar lo hizo el Papa Víctor I, para aclarar la situación
sobre cuándo celebrar la Pascua. cualquier agua. Es conocido su esfuerzo por convencer
a los Obispos del Asia y Africa, para que la Pascua se celebrará de acuerdo el
rito romano y no con el de los hebreos. Su decisión fue aceptada en las
Iglesias.
e) Año
249. San Cipriano la designa como "punto de partida de la
unidad episcopal", en ella "no tiene acceso el error en la
fe". Epístola 59, 14. Siempre defendió la unión con Roma, con
la cátedra de Pedro, por eso su famosa frase: "No puede tener a Dios
por Padre, quien no tiene a la Iglesia por Madre".
f) Año
380. San Jerónimo escribe al Papa: "Sólo en vos se conserva
íntegra la herencia de los Padres". Epístola 15, 1.
g) Año
390. San Ambrosio, uno de los grandes doctores de la Iglesia afirmo:
"Donde está Pedro allí, está la Iglesia". narr. in Ps.,
40, 30. Mas claro no se puede decir.
h) Año
420. San Agustín, con su famosísima frase donde claramente muestra
la autoridad del Papa: "Roma locuta causa finita". Roma ha hablado
la causa está definida. Sermón 131, 10, 10.
i) Año
451. Los padres del Concilio de Calcedonia reciben la epístola
dogmática del Papa San León I (el Tomus ad Flavianum) aclamando: "Pedro
ha hablado por boca de León".
j) Año
600. San Gregorio Magno Papa, apoyó la misión de Agustín de Canterbury
y Una de sus grandes obras fue la conversión de Inglaterra, por el envió de
monjes, esto dio como resultado la constitución de la Iglesia Inglesa. Hasta
los anglicanos reconocen esto.
k) Año
1375. Santa Catalina de Sciena. Por sus oraciones y esfuerzos,
muchas ciudades, entre ellas Arezzo, Lucca y Siena se mantuvieron fieles al
Papa. Ella entendió y valoró en profundidad el primado de Pedro, de allí que lo
defendiera con valentía.
l) Año
1620. San Josafat. Aunque nació en nació en Vladimir, Ucrania, se
decidió a la unión con la Iglesia católica y al sucesor de Pedro, sin renunciar
a las peculiaridades de Oriente. Escribe varios folletos sobre el bautismo de
San Vladimiro, sobre el primado de Pedro y en defensa de la fe católica.
Por todo lo anterior, el Concilio Vaticano
II en Lumen Gentium 18b: "Esta doctrina sobre la institución, perpetuidad,
poder y razón de ser del sacro primado del Romano Pontífice y de su magisterio
infalible, el Santo Concilio la propone nuevamente como objeto de fe inconmovible
a todos los fieles".
Era lógico. Los Papas siguientes eran sucesores
de Pedro y por lo mismo tendrían la misma autoridad.
Así que mis queridos hermanos ortodoxos,
protestantes, evangélicos, anglicanos, episcopales y lefebvristas, en el
primado de Pedro(el Papa) como sucesor no hay ningún invento, puesto que la
Palabra de Dios y la historia nos muestran con claridad. La Biblia y la
Tradición dan cuenta de este hecho.
Hermano Alberto, un ecumenismo ingenuo tal como lo practicaste y otros lo practican en vez de ayudarte a buscar la unidad te facilitó la división.
Ojala y los obispos tomen cartas en el asunto y orienten a la gente para que no se practique un ecumenismo de cafe o de cantos o de cualquier tipo que no este bajo las directricez del magisterio de la Iglesia.
Conclusión
Si quien lee esta carta es católico
alabe a Jesucristo pues la Presencia Real de Cristo al convertirse el Pan y el
vino en el cuerpo y la sangre de Cristo; La comunión con el santo Papa como
signo de nuestra obediencia a la voluntad de Jesucristo y el vivir y aceptar la
Iglesia esposa que Jesucristo dejó son un incalculable tesoro espiritual
decidimos aceptar. Amén
P.D. Si esta carta te ha sido de bendición ayudanós a darla a conocer para fortalecer la fe de miles de católicos ante esta situación. Recomienda este sitio www.defiendetufe.org
Al parecer muchos hermanos no
católicos no quieren ver esta tremenda realidad y otros como tu Alberto
sabiéndolo la rechazaron cambiando la Verdad por un plato de lentejas.
(cfr. Gn 25, 30-34). ¿Esaú se habrá arrepentido después? Creo que nadie
exageraría al creer que sí lo hizo. Que tremenda tontería se comete cuando se
deja algo eterno y de tanto valor por algo pasajero como un plato de lentejas.
Dice C.S. Lewis: «Sacrificar un bien
mayor para obtener un bien menor y, después, ni siquiera quedarse con el bien
menor, es algo increíblemente absurdo». Seguramente que a Esaú el gusto le duró el tiempo que
le duraron las lentejas y a ti Alberto y a quienes abandonan la fe por cosas
pasajeras les durará lo mismo.
Tuve el privilegio de recibir la carta que le envio
a Alberto Cutie y quedamos admiradas de su gran sabiduria. Si no fue una leccion
para él, por lo menos si lo fue para mi y mi familia pues la reenvie a todos mis
contactos, de verdad nos aclara muchas cosas y
quedamos con una gran alegria de confirmar que estamos en la iglesia
verdadera.
De nuevo gracias y ojala la pudiera mandar en ingles.
Feliz de que existan angeles de luz.Un abrazo de la madre
y hermana de un sacerdote.
Si eres católico, no olvides que como cristianos que somos,
debemos de buscar como renovar nuestra vida en Cristo(Jn 15,1-7) e
impulsar nuestro apostolado para traer a mucha gente a los pies de
Jesucristo(Mt 28,18-20) y no dejar esa labor a las sectas o iglesias
protestantes que no poseen la plenitud de los medios de salvación.
Si eres evangélico, mormón o testigo de Jehová
te invito a que conozcas en serio lo que es la fe cristiana(Ef 4,13),
la BIblia(2 Tes 2,15) y la Iglesia de Cristo(Ef 5,25). Estudia la
historia del cristianismo y ora para que Dios siga actuando en tu vida.
Dios te ama y espera en el redil de plenitud que ha dejado: La Iglesia
católica(Mt 16,18).
Yo simplemente deseo cumplir la voluntad de Dios en plenitud.(Mt 7,21-23) ¿Y usted...?
Recuerda que debes de luchar por conocer, vivir, predicar, celebrar y defender tu fe para ser un auténtico cristiano.