Introducción;
¿Es Jesucristo igual al Dios
Todopoderoso? Es una pregunta que ha provocado un debate continuo en el seno de
la Comunidad Cristiana durante toda su historia. La enseñanza de la Sociedad
Watchtower siempre ha sido que no, y que Jesucristo es el primer ser creado,
formado por Jehová Dios antes de la creación de todas las demás cosas. En estas
páginas, intentaremos abordarnos al testimonio de la Palabra de Dios,
examinando cada texto que nos pueda enseñar algo sobre la cuestión bajo
consideración, buscando que nos confirme esta enseñanza fundamental. Las
Escrituras deben darnos una respuesta clara a esta pregunta de tanta
trascendencia. Es un estudio largo y detallado, pero merece toda nuestra
atención, dada la suma importancia del tema. El material bíblico referente al
asunto es extenso, y debe ser tratado con seriedad.
Principios de
interpretación de las Santas Escrituras
Para entender correctamente la
Palabra de Dios, cada texto en primer lugar debe considerarse dentro de su
contexto inmediato. Nunca se debe arrancar un versículo del pasaje en el cual
se sitúa. Como bien se dice, "Un texto sin contexto es un pretexto".
En segundo lugar, la
interpretación de un versículo debe concordar con la enseñanza de toda la
Palabra de Dios. No podemos hacer que un versículo contradiga lo que claramente
se dice en otra. Este principio es de fundamental importancia al acercarnos a
versículos difíciles o de interpretación oscura.
Finalmente, no debemos escoger
"ignorar" un texto que no cabe con nuestro esquema de interpretación.
Si existen 99 textos que parecen enseñar una cosa, y un texto que enseña el
contrario, no podemos sencillamente pasar por alto de este texto, como si no
existiera. Debemos encontrar una armonía entre todos ellos.
La naturaleza de Jesús
como hombre
La Biblia enseña claramente la
plena humanidad de Jesús durante su estancia en la tierra. Como hombre
perfecto, nos dio un ejemplo a ser seguido. "La Palabra vino a ser carne y
residió entre nosotros" (Jn.1.14) indica que Cristo, esta
"Palabra", se hizo hombre, y la Biblia luego nos deja ver a este
hombre perfecto. "... llegó a estar en la semejanza de los hombres"
nos dice Pablo (Fil.2.7), refiriéndose a este hecho inédito. Esta
naturaleza humana se refleja en cada página de los Evangelios.
Sin embargo, no debemos tomar los
textos que se refieren a la humanidad de Jesús (por ejemplo, cuando oraba a su
Padre) y oponerlos a otros textos que quizás nos enseñan otros aspectos de su
vida. Es parecido a la respuesta que damos cuando nos preguntan acerca de la Biblia:
¿Es un libro escrito por Dios, o por los hombres? La respuesta es ¡ambas cosas!
Las Santas Escrituras exhiben claros rasgos de sus autores humanos, sin embargo
afirmamos (¡y con razón!) su autoría final divina. Al afirmar que sus autores
eran hombres, no descartamos la realidad de su inspiración divina.
Habiendo establecido esta
naturaleza humana plena de Jesucristo, consideremos los aspectos que la Biblia
nos enseña de su naturaleza divina, es decir, como un dios.
Jesucristo es un ser
divino
Antes de examinar su significado
completo, debemos establecer la deidad del Señor Jesucristo según las Santas
Escrituras, Existen cuatro textos sencillos en la Biblia donde esta realidad se
expresa claramente. Son los siguientes:
Is.9.6: "Y por nombre se le llamará... Dios
Poderoso"
Jn.1.18: "... el dios unigénito que está en
[la posición del] seno para con el Padre es el que lo ha explicado."
Jn.20.28: "Tomás le dijo: ‘¡Mi Señor y mi
Dios!’"
1Jn.5.20: "... Jesucristo. Este es el Dios
verdadero y vida eterna"
Sólo con estos cuatro pasajes
vemos que la Biblia afirma la divinidad del Señor Jesús. Cada uno de ellos
identifica a Jesús con "Dios", incluso el "Dios verdadero".
Ahora bien, si miramos a otras
traducciones, vemos otros seis versículos que también nos lo revelan. Aunque la
Traducción del Nuevo Mundo – de aquí en adelante "TNM" no vierta
estos textos así e insista en que deben traducirse de otra forma, no puede
negarse que el texto original puede traducirse como aquí se ha hecho, y
que el sentido del original no excluye este pensamiento. Estos textos
son (tomados de la versión Reina-Valera, revisión de 1995, de aquí en adelante
RVR95):
Jn.1.1: "En el principio era el Verbo, y el
Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios" (TNM traduce "un
dios", lo que de igual manera también expresa su divinidad)
Rom.9.5: "...Cristo, el cual es Dios sobre
todas las cosas, bendito por los siglos. Amén"
1Ti.3.16: "Dios fue manifestado en
carne..." (así según los manuscritos más fiables; otros manuscritos dicen:
"quien fue manifestado en carne..."; "quien" se
refiere al anterior mencionado, aquí, a Dios)
Ti.2.13: "... la manifestación gloriosa de
nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo."
Heb.1.8: "Pero del Hijo dice: ‘Tu trono,
Dios...’"
2Pe.1.1: "... por la justicia de nuestro
Dios y Salvador Jesucristo..."
Jesús es
"o( Qeo&j" (ho zeós), "el Dios"
El interlineal Kingdom
Interlinear Translation (de aquí en adelante KIT, publicado por la Sociedad
Watchtower en 1969), comentando el texto de Jn.1.1, afirma (p.1158,9) que
"El Dios con quien la Palabra o Logos estuvo originalmente aquí se designa
por la expresión griega ‘ho zeos’, zeos precedido por el artículo
definido ho, así un zeos articular. Traductores cuidadosos
reconocen que la construcción articular del sustantivo nos indica una
identidad, una personalidad, mientras que una construcción sin artículo nos
indica una cualidad de alguien. [...] ...el apóstol se refiere a Dios como el
Dios, y a la Palabra o Logos como un dios".
Por lo tanto, cuando encontramos
"zeos" con el correspondiente artículo, está refiriéndose a una
persona en concreto, a Jehová Dios. (KIT p.1159). Sin embargo, "ho
zeos" es usado refiriéndose a Jesús en todos los siguientes textos: Jn.1.18;
20.28; Heb.1.8; 1.Jn.5.20; 2Pe.1.1. Si "ho zeos" identifica a
Jehová Dios, ¿qué debemos pensar de estas aplicaciones a la persona de
Jesucristo?
La verdad es que el griego de Jn.1.1
no ofrece ningún contraste entre "el" Dios y "un"
dios inferior. En muchas ocasiones las Santas Escrituras hablan de "el
Dios", y luego usan "zeos" sin el artículo en el mismo
versículo, aunque todavía se refieran al mismo Dios, lo que se puede ver
fácilmente en los siguientes pasajes: Jn.3.2; 13.3; Rom.1.21; 1Tes.1.9; Heb.9.14;
1Ped.4.10-11. (En Heb.9.14 la TNM añade el artículo definido y se
lee así: "a[l] Dios vivo" – recordamos que "Los corchetes
simples [ ] encierran palabras que se han insertado para completar el sentido
del texto en español" [Introducción a la edición de estudio de la
Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, p.7].) Invitamos al lector
a considerarlos, usando un interlineal griego para comprobar la veracidad de
nuestras afirmaciones si así lo desea.
Cabe mencionar aquí que
"zeós" sin el artículo, en la misma construcción que Jn.1.1,
siempre se usa para referirse al único Dios verdadero, es decir a
Jehová: Mc.12.27; Luc.20.38; Jn.8.54; Fil.2.13; Heb.11.16. (Esta
construcción es una donde el sujeto lleva el artículo y el predicado, por lo
tanto, no lo lleva. Mayor análisis de este fenómeno está fuera de las
posibilidades de este artículo.)
Otros indicadores de la
divinidad de Jesús
Aunque no lo expresen en palabras
tan claras, existen otros textos que nos hacen ver la realidad de la divinidad
del Señor Jesús, entre los cuales se encuentran éstos:
Mat.1.23: "... y le pondrán por nombre
‘Emmanuel’, que, traducido, significa: ‘Con Nosotros Está Dios’."
Jn.5.18: "... llamaba a Dios su propio
Padre, haciéndose igual a Dios."
Jn.10.30-33: "‘Yo y el Padre somos uno.’... te
haces a ti mismo un dios"
2Co.5.19: "que Dios estaba en Cristo"
(traducción literal de KIT; TNM lo vierte de otra manera y nos dice "Dios
mediante Cristo"; el griego "Qeo&j h}n e0n Xristou~" [zeos een en Xristo] es muy
claro).
Fil.2.6: "Cristo Jesús, quien, aunque
existía en la forma de Dios..."
Col.1.15: "Él es la imagen del Dios
invisible..." ("Él" se refiere a Cristo; aquí y en las
siguientes citas)
Col.2.2: "del secreto sagrado de Dios, a
saber, Cristo" (a saber no viene en el griego, ni está puesto entre
corchetes aquí en la TNM, como debería venir).
Col.2.9: "porque en él mora toda la plenitud
de la cualidad divina" (RVR95: divinidad)
Heb.1.3: "Él es el reflejo (resplandor:
RVR95) de su gloria, la representación exacta de su mismo ser..."
¿Cuántos dioses hay?
Habiendo establecido sin lugar
para duda alguna que Jesús es Dios, o por lo menos "un" dios, debemos
preguntarnos si la Biblia admite la existencia de más de un Dios. Luego, si
éstos existiesen, si pueden tener lugar en la vida del creyente más de un Dios.
Empecemos con unos textos muy claros:
Jn.1.1 nos indica que "En el principio la
Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios". Si
Jesús es "un dios", este dios está con Jehová. Sin embargo, Dt.32.39
nos dice: "Vean ahora que yo... yo soy él, y no hay dioses conmigo."
No existen otros "dioses" con Jehová. Sencillamente, no los hay.
Jesús entonces no puede ser un dios "menor" al lado de Jehová.
Os.13.4 nos aleja de la posibilidad de
"conocer" a otro dios que no sea Jehová: "Pero yo soy Jehová tu
Dios desde la tierra de Egipto, y no había Dios, aparte de mí, que conocieras;
y no había salvador sino yo." Jehová no quiere que conozcamos a ningún
otro dios. Sin embargo, las Escrituras nos insten a conocer a Jesucristo.
¿Puede la Palabra de Dios contradecirse?
Is.43.10-11 es aun más claro hablando de la
"creación" de algún "dios": "Antes de mi no fue
formado Dios alguno, y después de mí continuó sin que lo hubiera. Yo... yo soy
Jehová, y fuera de mi no hay salvador." ¿Es, por lo tanto, razonable
pensar que Jesús es un dios creado? La misma Santa Escritura nos niega la
creación de otro "dios", ni antes ni después de Jehová mismo.
Is.44.6,8 afirma lo mismo: "Esto es lo que ha
dicho Jehová, el Rey de Israel y el Redentor de él, Jehová de los ejércitos:
‘Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mi no hay Dios... ¿Existe
Dios fuera de mí? No, no hay Roca. No he reconocido a alguno.’" Se rechaza
rotundamente la mera existencia de otros dioses ¿Cómo puede Jesús ser "un
dios" si la misma Biblia se declara en contra de esta posibilidad? De
nuevo, ¿pueden contradecirse las Santas Escrituras?
Sólo Jehová es Dios
Repetidas veces afirma Jehová ser
"tu Dios" al hablar con el pueblo de Israel (por ejemplo, Is.43.13;
Jer.2.19). ¿En qué estaría pensando Tomás entonces al decirle a Jesús
"mi Dios"? "Ayudas para el Entendimiento Bíblico" (p.850)
nos informa que cuando un hebreo "dice mi Dios, se refiere a
Jehová" (Jn.20.28) Este texto no puede ser un "vocativo"
o exclamación a Jehová: dice a Jesús "kurio&j" (kurios), el nominativo, y
no usa el vocativo "ku&rie" (kurie) como ocurre en Mat.7.21, por ejemplo. Tomás
sería muy consciente de la prohibición de tener otros dioses (Ex.20.3),
y su declaración no tiene sentido a no ser que considerase que Jesús fuera este
mismo Dios suyo, por difícil que haya sido para él mismo comprenderlo, (¡y para
nosotros aceptarlo!).
La exclusividad de la divinidad
de Jehová se hace patente en el libro de Isaías, por ejemplo Is.45.5:
"Yo soy Jehová, no hay ningún otro. Con la excepción de mi no hay
Dios." Podemos considerar además toda un serie de textos en el libro de
Isaías: Is.37.20; 45.6,14,21,22; 46.9. El pensamiento queda claro: no
hay otros dioses; Jehová es el único Dios. ¡Y punto!
El politeísmo es
excluido
El apóstol Pablo confirma este
pensamiento de la exclusividad de Jehová como Dios en 1Cor.8.4-6:
"Ahora bien, respecto al comer alimentos ofrecidos a ídolos, sabemos que
un ídolo no es nada en el mundo, y que no hay más que un solo Dios. Porque
aunque hay aquellos que son llamados "dioses", sea en el cielo o en
la tierra, así como hay muchos "dioses" y muchos "señores",
realmente para nosotros hay un solo Dios el Padre, procedente de quien
son todas las cosas, y nosotros para él; y hay un solo Señor, Jesucristo,
mediante quien son todas las cosas y nosotros mediante él" (énfasis mía).
Pueden haber muchos "dioses" (si así son llamados, aunque no fuesen
dioses en realidad), pero el pueblo de Dios sólo tiene uno.
También se nos dice en Ef.4.4-6:
"Un cuerpo hay, y un espíritu, así como ustedes fueron llamados en la sola
esperanza a la cual fueron llamados; un Señor, una fe, en bautismo; un
Dios y Padre de todos, que es sobre todos y por todos y en todos"
(énfasis mía). Si sólo hay un Dios, ¿quién es: Jesús o Jehová? Y, si
sólo existe un Señor, ¿quién es: Jehová o Jesús?
La Biblia, por lo tanto, excluye
el politeísmo, y reconoce a un único Dios, nunca a un Dios mayor y otro menor.
(Ver también Dt.4.35, 39; 2Sam.22.32; Rom.3.30; 16.27; Gál.3.20; 1Tim.1.17;
2.5; Stg.2.19; Jud.25.) Nos obliga a escoger entre el monoteísmo de los
judíos y el politeísmo practicado por las demás naciones: no hay camino medio.
El politeísmo – la creencia en varios dioses – no es opción para el cristiano.
¿Cuántos Dioses verdaderos
pueden existir?
Jesús nos confirma la enseñanza
del monoteísmo en Jn.17.3, hablando del "único Dios verdadero"
(comparar con 2Cr.15.3; Jer.10.10; 1Tes.1.9; 1Jn.1.9); por supuesto,
todos los demás "dioses" son dioses falsos (Dt.32.21; 1Sam.12.21;
Sal.96.5; Is.37.19; 41.23,24,29; Jer.2.11; 5.7; 16.20; 1Cor.8.4; 10.19-20;
Gál.4.8).
Por lo tanto, existen dos clases
de "dioses", y únicamente estas dos clases: "dioses"
verdaderos (de los cuales sólo hay uno, Jehová); y "dioses" falsos
(¡de los cuales hay montones!). La Biblia no deja lugar para seres
"divinos" que no sean el único y verdadero Dios.
¿Qué tipo de dios es
Jesús?
Si Jesús es "un" dios,
¿es un dios falso? La única alternativa es que también es este único Dios
verdadero. Si le reconocemos como un ser divino, o es un dios falso, o es un
dios verdadero. Nunca podemos afirmar que es un dios falso, así que debe ser un
dios verdadero. Y, como ya vimos, sólo hay un Dios verdadero. Además a Jesús se
le identifica claramente con este "Dios verdadero" en el texto que ya
vimos de 1Jn.5.20.
La lectura más natural de este
texto es ésta: "Jesucristo éste es el Dios verdadero y vida eterna"
(recordemos que el texto griego no contiene ningún signo de puntuación). Sin
embargo, aunque no tan natural, gramaticalmente no sería incorrecto identificar
"éste" con "el verdadero" del versículo anterior, es decir
con Jehová. En este caso leemos que el verdadero Dios, Jehová, también es la
"vida eterna". ¿Quién es esta vida eterna? El mismo Juan ya nos lo ha
dicho: "Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos
visto con nuestros ojos... (sí, la vida fue manifestada, y nosotros hemos visto
y estamos dando testimonio e informándoles de la vida eterna que estaba con el
Padre y nos fue manifestada)..." (1Jn.1.1,2). Afirmar que el
"Dios verdadero" de 1Jn.5.20 sea Jehová nos lo identifica plenamente
con la "vida eterna" del primer capítulo, que es Jesucristo.
Los autores de las
Escrituras Griegas Cristianas identifican a Jesús con Jehová de las Escrituras
Hebreas
A parte de estas indicaciones
claras que hemos visto que Jesús es Dios, y no un dios cualquier sino el único
Dios verdadero que existe, encontramos muchos textos que identifican a Jesús
con el mismo Jehová. Citas de las Escrituras Hebreas referente a Jehová son
aplicadas a Jesús. En otros la misma acción se atribuye a Jesús y a la vez a su
Padre, o Jehová. Examinemos algunos de estos textos, y permitamos que el mismo
testimonio de las Santas Escrituras nos saquen de toda duda.
¿Quién creó los cielos
y la tierra - Is.44.24?
Los textos de Jn.1.3 y Col.1.16
afirman que Jesús creó todas las cosas. (En el texto de Col.1:16,
"otras" no viene en el griego, ¡y cambia el sentido por completo!) Rev.4.11
nos dice que Jehová creó todas las cosas. Hech.4.24 atribuye la obra
de la creación al "Señor Soberano", es decir, a Jehová (ver Jer.2.19).
Si escuchamos que "Manolillo" pintó un cuadro, y luego otra persona
nos dice que "el Sr. García" pintó el mismo cuadro, ¿no entendemos
que se refiera a la misma persona? ¿No es verdad que no existe otra solución?
Entonces, si se nos dice en un momento que fue Jesús quien creó todo
(término que incluye todo lo creado, sin excepciones), y luego que Jehová es el
autor de esta misma acción, ¿no es lo más razonable afirmar que se trata de dos
nombres del mismo ser?
La Biblia no nos permite decir
que "lo hicieron juntos". Según Is.44.24 Jehová lo hizo ¡solo!
- "Yo, Jehová, estoy haciendo todo extendiendo los cielos, yo solo,
tendiendo la tierra. ¿Quién está conmigo?" (Examinaremos el texto de
Proverbios 8 más adelante; por el momento, nos quedamos con el sentido claro de
este versículo de Isaías.)
Sigue en Is.45.12 de la
siguiente manera: "Yo mismo he hecho la tierra y he creado aun al hombre
sobre ella. Yo... mis propias manos han extendido los cielos..." y otra
vez en 45.18: "Jehová, el Creador de los cielos, Él, el Dios
[verdadero], el Formador de la tierra y el Hacedor de ella, Él, Aquel que la
estableció firmemente... Yo soy Jehová, y no hay ningún otro." De nuevo
Isaías no nos permite pensar que otro que no fuera Jehová mismo estuviera
involucrado en la obra de la creación.
Si la Biblia nos dice que Jesús
creó todo, y que Jehová lo hizo solo, ¿qué debemos pensar? ¿No es lo más
razonable, por difícil que nos sea, aceptar que Jesús está así identificado
plenamente con el mismo Creador, Jehová?
¿A quién entonces atribuiremos la
gloria por la creación? En Rev.5.8, 13,14, vemos como Jesús es adorado
(de la misma manera que se le adora a Dios) por "toda criatura".
Es un término que abarca todo ser creado. Él, por lo tanto, no forma
parte de esta creación, sino que es adorado por toda la creación, como único
Creador.
¿Quién es el Señor
[verdadero], "ha-Adon": Malaquías 3.1
"Ha-Adon" (NwOd)jhf en el hebreo), "el Señor
[verdadero]", es un título otorgado a Jehová, y únicamente a Jehová (TNM
edición con referencias, p.1566; la TNM usa "[verdadero]" así para
indicar el uso de este término en el hebreo.) Se encuentra en: Ex.23.17;
34.23; Is.1.24; 3.1; 10.16; 10.33; 19.4; Miq.4.13; Mal.3.1. Sin embargo,
una lectura cuidadosa de Mal.3.1 nos deja ver que se refiere a Jesús, el
único mensajero del pacto que ha venido a su templo. No se trata de dos
personas, como nos dice el artículo en Atalaya, 15 de junio de 1987, p.15. El
versículo termina haciendo constar que es una persona la que viene –
"Ciertamente vendrá" es singular, y no plural. Y esta persona es
"ha-Adon", el Señor verdadero, título reservado única y
exclusivamente para Jehová. Sin embargo, fue Jesús quien vino al templo. ¿Qué
conclusión debemos sacar?
¿Quién es el Rey de
Israel?
Jn.1.49 afirma que Jesús es el Rey de Israel, un
puesto que Jesús mismo pretendió ocupar (Mat.27.11) (ver también la
acusación contra él en Mat.27.37). Sin embargo, Sof.3.15 declara
que "El rey de Israel, Jehová, está en medio de ti."
Zac.9.9 dice: "Grita en triunfo, oh hija de
Jerusalén. ¡Mira! Tu rey mismo viene a ti. Es justo, sí, salvado; humilde, y
cabalga sobre un asno, aun sobre un animal plenamente desarrollado, hijo de un
asna.", siendo ésta una clara profecía sobre Jesús. ¿Quién es este rey? Is.6.5
identifica al "Rey, Jehová de los ejércitos"; Is.33.22 nos
aclara que "Jehová es nuestro Rey". Al aceptar a Jesús como su Rey,
sus discípulos judíos estaban reconociendo su identificación con el mismo
Jehová.
Jer.23.5 nos da una profecía mesiánica de Jesús,
el futuro rey de Israel: "¡Miren! Vienen días - es la expresión de Jehová
- y yo ciertamente levantaré a David un brote justo. Y un rey ciertamente
reinará..." Pero, ¿cómo se llamará este rey? El próximo versículo
responde: "Y este es el nombre con el cual se le llamará: Jehová Nuestra
Justicia", en hebreo w%nq'd;ci hwOFhy;,"Yahweh-tsidkenu" ("es" no viene en el original). Es
un nombre compuesto tal como "Yahweh-Yireh",
"Yahweh-Sabaot", entre otros. Aquí se llama claramente a Jesús por el
nombre de Jehová.
Adoran (en griego
"proskune&w", proskuneo) a Jesús, y Él recibe esta
adoración
Según Mat.4.10, o Luc.4.8,
parece que Jesús sabía que sólo hay que adorar a Jehová. Pedro lo sabía, y
consecuentemente rechazó la adoración que intentaron ofrecerle (Hech.10.25,
26), como también lo hicieron Pablo y Bernabé en su día (Hech.14.14-18),
y el ángel de Revelación (Rev.19.10; 22.8,9).
Es aun más extraño entonces que
Jesús recibiera la adoración en varias ocasiones durante su estancia terrenal.
El verbo griego traducido "adorar" es la palabra que se usa para
referirse al acto de adoración que se debe a Dios. Sin embargo, puede
referirse también al acto de postrarse delante de un dignatario para saludarle.
En estos casos considera el acto físico de postración delante de otra
persona, y siempre como saludo. Varias veces, por lo tanto, es correcto
traducirlo "se postraba" delante de Jesús, cuando alguna persona se
le acercaba y saludaba.
Sin embargo, existen otras
ocasiones cuando este significado es inadmisible, y debe entenderse
"adorar". Entre éstas encontramos las siguientes: Jesús es adorado
por sus propios discípulos (Mat.14.33), estando éstos ya en el barco con
él. Recibe la adoración de las mujeres (Mat.28.9); ya lo habían asido de
los pies, lo que demuestra que era adoración y no la costumbre de aquellos días
de postrarse delante de alguien, visto que ya estaban postradas. La multitud en
Galilea le adora después de su ascensión (Mat.28.17); el hecho que
algunos dudaron revela que se trata de una actitud de corazón, no de un saludo.
Y después de su ascensión (Luc.24.52), fue adorado; ya no puede ser un
"homenaje" humano, puesto que ya no está entre ellos físicamente.
No importa si se traduce este
verbo "proskuneo" por "adorar", o "rendir
homenaje", el sentido de la palabra griega original queda igual. Es a
Jehová, y únicamente a Él, que es lícito "proskuneo", según los
textos arriba señaladas. Cómo queramos verterlo, vemos que Jesús
conscientemente recibe este acto de "proskuneo" reservado
exclusivamente a Jehová.
Para confirmar este cuadro,
encontramos (Heb.1.6) que Dios mismo ha mandado a "todos sus
ángeles" que le adorasen (KIT, TNM 1970, y nota a pie de página en TNM
edición de referencias). Esta Escritura es una cita de Sal.97.7 (ver
referencias en TNM columna central) invitando a los "dioses", o
ídolos, a inclinarse delante de Jehová. Sin embargo, en Hebreos es
aplicada específicamente a la adoración a Jesús.
Finalmente, en la
"revelación" de la actividad celestial, encontramos a toda la
creación alabando a Jesús, el Cordero de Dios, con las mismas palabras y de la
misma manera que a Jehová mismo (Rev.5.8-13). Esto cuadra con el deseo
expresado por el Padre que "todos honren al Hijo así como honran al
Padre" (Jn.5.23). Sabiendo que la adoración es debida única y
exclusivamente a Jehová, ¿qué conclusión podemos sacar de estas verdades
bíblicas?
¿Quién contesta la
oración?
Jn.16.24: "Si le piden alguna cosa al Padre,
él se la dará en mi nombre."
Jn.14.14: "Si ustedes piden algo en mi
nombre, lo haré."
Notemos en primer lugar que Jesús
informa claramente que en el texto de Jn.14:14 es Jesús quien va a
responder a sus oraciones. En segundo lugar, el texto original se lee así
"Si ustedes me piden algo en mi nombre, lo haré" (ver KIT o
cualquier otra traducción). La palabra "me" ha sido omitida en TNM, a
pesar de venir en el texto de Westcott y Hort, base para esta traducción (ver
KIT p.499). Los manuscritos más antiguos y la mayoría de otros manuscritos lo
contienen, y de los manuscritos importantes únicamente el códice Alejandrino no
lo contiene (ver nota a pie de página en TNM referencias). En todo caso, con o
sin "me", es evidente que es Jesús quien contesta la oración aquí.
La gloria de Jehová
atribuida a Jesús
Jn.10.40,41: Al citar del pasaje de Is.6.10,
dónde Isaías tenía una visión de la gloria de "Jehová de los
ejércitos", Juan atribuye esta gloria a Jesús mismo.
1Co.2.8: ¿Quién es "el Señor de la
gloria" (traducción literal de KIT; TNM lo vierte "Señor glorioso)?
El pasaje muestra que este Señor de la gloria es Jesús mismo. Hace referencia
al "rey de gloria" del Sal.24.7,10, identificado como
"Jehová de los ejércitos". (La acción de alzarse la cabeza de las
puertas parece referirse a la entrada triunfal de Cristo en los cielos.)
Is.42.8: "Yo soy Jehová. Ese es mi nombre; y
a ningún otro daré yo mi propia gloria". En Jn.17.5,24,
Jesús habla de esta gloria, que le ha sido dado por su Padre. Con ningún otro
compartirá su gloria, sin embargo sí la comparte con Jesús. ¿Qué debemos
concluir?
¿Por qué se llama Jesús
el "Yo soy"?
En Jn.8.58 Jesús se
proclama el "yo soy" (KIT - traducido "yo he sido" en TNM),
identificándose con la declaración del significado del nombre de Jehová en Ex.3.13-14
("e0gw_ ei0mi/ o( 0W)/n"
– ego eimi ho on en la traducción griega llamada la septuaginta, o
"LXX", que era la "Biblia" de los primeros creyentes).
Tiene un paralelo aún más claro con las declaraciones de Jehová mismo en Is.41.4;
43.10; 46.4; 52.6; 45.18.
Se ha hablado mucho sobre la
traducción más acertada de esta expresión. Sin embargo, como quiera que lo
traduzcamos hoy, en inglés o castellano o cualquier otro idioma, no debemos
perder de vista que los lectores de las Escrituras Griegas sí habrían
hecho esta conexión entre las palabras de Jesús y las de Jehová en la versión
LXX que usaban diariamente, ya que son las mismísimas.
Aun si insistimos en que la
traducción más adecuada fuera "yo he sido", así no lo entendieron los
judíos que escucharon las palabras de Jesús. Si fuese una mera afirmación de su
edad, su reacción no tiene sentido alguno. "Por lo tanto, tomaron piedras
para arrojárse[las]..." (v.59). Ellos, por lo menos, entendieron la
identificación con su Dios Yahweh, y "por lo tanto" intentaron
matarlo por blasfemia.
La construcción contrasta el que
"llegó a existir", es decir Abrahán, con el que "es"
sencillamente. Jesús no está hablándoles de su edad, sino de su naturaleza,
conforme vemos en todo el capítulo 8 de Juan. Esta construcción es una paralela
exacta a la que se encuentra en Sal.90.2, aplicado a Jehová
mismo. Allí leemos (LXX – es el Sal.89.2 en esta versión) "Pro_ tou~
o)/ph genhqh~nai [...] su_ ei]" (pro tou hore genezenai [...] su
ei - "antes de existir los montes ... tú eres). En Juan 8.58
encontramos "pri\n 'Abraa_m gene/sqai [...] e0gw_ ei0mi/" (prin Abraham geneszai [...] ego eimi -
"antes de existir Abrahán, yo soy"). En ambos casos la construcción
griega es idéntica: un infinitivo aoristo seguido por el presente indicativo
del verbo ser. Ya que el lenguaje del Salmo indica la eternidad de
Jehová, debería aplicarse la misma regla a la expresión idéntica en la
boca de Jesús.
¿Quién escudriña los
corazones?
Jer.17.10: "Yo, Jehová, estoy escudriñando el
corazón, examinando los riñones, aun para dar a cada uno conforme a sus
caminos, conforme al fruto de sus tratos."
Rev.2.18,23: "Estas son las cosas que dice el
Hijo de Dios... que yo soy el que escudriña los riñones y corazones, y a
ustedes les daré individualmente según sus hechos." Este texto es un
paralelo clarísimo con el antes citado, identificando completamente al Hijo de
Dios con Jehová (ver también nota a pie de página en TNM versión de estudio).
1Re.8.39,53: "... dar a cada uno conforme a
todos sus caminos, porque tú conoces su corazón (porque solo tú mismo conoces
bien el corazón de todos los hijos de la humanidad)... oh Señor Soberano
Jehová"
Jn.2.24,24: "Jesús... él mismo conocía lo que
había en el hombre."
Jn.16.30: "Ahora sabemos que tú sabes todas
las cosas"
Jn.21.17: "Señor, tú sabes todas las
cosas."
¿Quién es el
Todopoderoso?
Mat.28.18: "Toda autoridad me ha sido dada en
el cielo y sobre la tierra"
Ef.1.20-22: "Cristo... por encima de todo
gobierno y autoridad y poder y señorío, y de todo nombre, no solo
en este sistema de cosas, sino también en el que ha de venir"
El texto original de Rev.1.8,
que nos habla del "Todopoderoso", usa el término griego "ku&rioj" (kurios), o
"Señor" (ver KIT p.1075); el tetragramatón (los cuatro caracteres
hebreos - hwhy -
que forman el nombre de Dios en las Escrituras Hebreas) no se usa en ningún
manuscrito griego cristiano. Como ya vimos en 1Co.8.6, la Biblia afirma
que "hay un solo Señor ("kurios"), Jesucristo...". Si Tomás
llama "mi Señor y mi Dios" a Jesús, ¿no es razonable pensar que el
"Señor Dios" de Rev.1.8 es el mismo, es decir, Jesús?
Quién es el Dios
Poderoso?
Is.9.6 trata a Jesús de "Dios
Poderoso" ("rwOb@gi% l)'" - El-Guibor en el hebreo). Pero, ¿quién es este Dios
Poderoso? Unos pocos versículos más tarde en Is.10.21, el profeta nos
dice: "Un simple resto volverá, el resto de Jacob, al Dios Poderoso"
("El-Guibor), refiriéndose a Jehová. Este "Dios Poderoso" se
identifica en Jer.32.18 como "el Dios [verdadero], el Grande, el
Poderoso, Jehová de los ejércitos por nombre." Si proclamamos a Jesús como
"Dios Poderoso", conforme a las Santas Escrituras, le estamos aplicando
un título reservado para Jehová.
¿Quién es la piedra de
tropiezo?
Sal.118.22: "La piedra que los edificadores
rechazaron ha llegado a ser cabeza del ángulo" (aplicado a Jesús en
1Ped.2.6-8 y Hech.4.11; ver también Mat.21.42-45)
Is.8.13-15: "Jehová... y él tiene que llegar a
ser como lugar sagrado, pero como piedra contra la cual dar y como roca sobre
la cual tropezar para ambas casas de Israel"
Estos dos textos son vinculados y
citados juntos por Pablo en Rom.9.32,33, como si hablasen de la misma
persona. Pero quién es, ¿Jehová, o Jesús?
¿De quién fue precursor
Juan el bautizante?
Luc.1.76: "... profeta del Altísimo, porque
irás por adelantado ante Jehová para alistarle sus caminos." (Lucas aquí
cita de Is.40.3; Mal.3.1)
Jn.3.28: "Yo no soy el Cristo, sino que he
sido enviado delante de aquel." Es evidente que Juan el bautizante alistó
el camino a Jesús. Sin embargo, se aplica el cumplimiento de la profecía que
anunciaba la preparación del camino de Jehová mismo. De nuevo, ¿qué concusión
sacaremos?
¿Cuándo entró Jehová
por la puerta oriental?
Ez.44.2: "En lo que respecta a esta puerta,
cerrada es como continuará. No será abierta, y ningún simple hombre entrará por
ella; porque Jehová mismo, el Dios de Israel, ha entrado por ella, y tiene que
continuar cerrada." (La puerta oriental de Jerusalén, que daba acceso al
patio del templo, está cerrada desde 1542; ¿quién es el Yahweh que entró por
allí para que deba permanecer cerrada?)
¿Cuándo vino (o vendrá)
Jehová para residir en medio de Jerusalén?
Zac.2.10: "porque aquí vengo, y ciertamente
residiré en medio de ti - es la expresión de Jehová"
¿Quién sale a guerrear
contra las naciones?
Zac.14.3: "Y Jehová ciertamente saldrá y
guerreará contra aquellas naciones..."
Rev.19.11-15: "... Fiel y Verdadero, y juzga y se
ocupa en guerrear con justicia [...] el nombre con que se llama es La Palabra
de Dios [...] para que hiera con ella a las naciones..."
¿Cuándo se plantarán
los pies de Jehová en tierra de Israel?
Zac.14.4: "Y sus pies realmente se plantarán
en aquel día sobre la montaña de los olivos, que está enfrente de
Jerusalén..."
Hech.1.9,12: "estando ellos mirando, fue elevado
[...] ‘Este Jesús que fue recibido de entre ustedes arriba al cielo, vendrá de
la misma manera como lo han contemplado irse al cielo’ [...] ellos se volvieron
a Jerusalén desde una montaña llamada el monte de los Olivos, que está cerca de
Jerusalén..."
¿Quién viene con los
santos?
Zac.14.5: "Y Jehová mi Dios ciertamente
vendrá, y con él estarán todos los santos."
1Te.3.13: "... la presencia de nuestro Señor
Jesús con todos sus santos"
¿A quién traspasaron?
Zac.12.10: "y ciertamente mirarán a mí, a
quien traspasaron" (RV95; TNM dice "mirarán a Aquel", aunque el
hebreo original dice claramente "a mí")
Rev.1.7: "¡Miren! Viene con las nubes, y
todo ojo lo verá, y los que lo traspasaron..." (ver también Mt.27.49)
¿Quién fue valorado en
30 piezas de plata?
Mat.26.15: "‘¿Qué me darán para que lo
traicione a ustedes?’ Le estipularon treinta piezas de plata"
Mat.27.9: "Y tomaron las treinta piezas de
plata, el precio del hombre que estaba a precio, aquel a quien pusieron precio
algunos de los hijos de Israel..."
Zac.11.12,13: "Y procedieron a pagar mi salario,
treinta piezas de plata. Ante aquello, Jehová me dijo: ‘Tíralo al tesoro... el
valor majestuoso con el cual he sido evaluado desde su punto de vista.’"
El precio de un esclavo (ver
Éxodo 21.32) – 30 piezas de plata – fue el precio en el que valoraron a Jesús;
Jehová nos indica en su Palabra que fue Él quien fue valorado en este precio.
¿De quién somos
testigos?
Is.43.10: "Ustedes son mis testigos – es la
expresión de Jehová – ..."
Hech.1.8: "... y serán testigos de mí"
(dice Jesús)
¿Qué nombre nos salva?
Hech.2.21: "Y todo el que invoque el nombre de
Jehová será salvo."
Hech.4.10-12: "... en el nombre de Jesucristo el
Nazareno [...] no hay salvación en ningún otro, porque no hay otro nombre
debajo del cielo que se haya dado entre los hombres mediante el cual tengamos
que ser salvos."
Is.43.11: "Yo... yo soy Jehová, y fuera de mí
no hay salvador."
Ti.1.3,4: "... nuestro Salvador, Dios [...] y
de Cristo Jesús nuestro Salvador" (en Tito "Salvador" se usa 6
veces, aplicado 3 veces a Dios (1.3; 2.10; 3.4) y 3 veces a Cristo (2.13,14;
3.6; si no hay Salvador fuera de Jehová, ¿qué papel tiene Jesús? ¿Quién es
nuestro Salvador, entonces?
¿Quién envía el Espíritu Santo?
Luc.24.49: "envío sobre ustedes lo que está
prometido por mi Padre"
Jn.14.26: "Mas el ayudante, el espíritu
santo, que el Padre enviará en mi nombre"
Jn.15.26: "Cuando llegue el ayudante que yo
enviaré a ustedes del Padre, el espíritu de la verdad"
Gál.4.6: "Dios ha enviado el espíritu de su
Hijo a nuestros corazones" (ver también Sal.104.30)
Jn.14.16: "y yo pediré al Padre, y él les
dará otro ayudante [...] el espíritu de la verdad" (ver también Luc.11.13;
Hech.15.8; 1Tes.4.8; 1Jn.3.24; 4.13)
Hech.2.17,18: "Y en los últimos días - dice Dios
- derramaré algo de mi espíritu sobre toda clase de carne [...] sobre mis
esclavos y sobre mis esclavas derramaré algo de mi espíritu"
Hech.2.33: "Jesús [...] recibió del Padre el
espíritu santo prometido, él ha derramado esto que ustedes ven y oyen."
¿Cómo se manifestará
Dios?
Ti.2.13 "aguardamos [...] la gloriosa
manifestación del gran Dios y de[l] Salvador nuestro, Cristo Jesús".
No sólo cabe mencionar la adición
del artículo definido ("el") entre "Dios" y
"Salvador", que cambia el sentido, sino notar que, en los escritos de
Pablo "manifestación" (griego: "e0pifa&neia" - epifaneia) siempre
se refiere a Jesús. A parte del texto bajo consideración se usa esta palabra un
total de cinco veces más en las Escrituras Griegas Cristianas, y siempre en las
cartas de Pablo: 2Tes.2.8; 1Tim.6.14; 2Tim.1.10; 4.1,8. En todas éstos
se hace referencia a Jesús.
¿Quién tiene el derecho
de perdonar pecados?
Sal.103.2,3: "...Jehová [...] aquel que está
perdonando todo tu error"
Mat.9.5,6: "... ¿qué es más fácil decir: Tus
pecados te son perdonados?, ¿o decir: Levántate y anda? Sin embargo, para que
sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar
pecados..."
¿Quién redimirá a
Israel de sus errores?
Sal.130.8: "Jehová [...] y él mismo redimirá a
Israel de todos sus errores"
Mat.1.21: "... Jesús, porque él salvará a su
pueblo de sus pecados"
Tito.2.13-14: "... del gran Dios y de[l] Salvador
nuestro, Cristo Jesús, que se dio a sí mismo por nosotros para librarnos de
toda clase de desafuero y limpiar para sí un pueblo peculiarmente suyo, celoso
de obras excelentes"
¿Quién es nuestra vida?
Dt.30.20: "Jehová tu Dios [...] porque él es
tu vida..."
Col.3.4: "Cuando el Cristo, nuestra vida,
sea puesto de manifiesto..."
¿Quién es nuestro
pastor?
Sal.23.1: "Jehová es mi pastor..."
Heb.13.20: "... al gran pastor de las
ovejas... a nuestro Señor Jesús"
Juan.10.11: "Yo soy el pastor excelente"
¿Quién es nuestra paz?
Juec.6.24: "... Gedeón edificó un altar a
Jehová, y continuó llamándolo ‘Jehová-salom’ (Yhwh-paz) hasta el día de
hoy."
Ef.2.14: "... Cristo. Él es nuestra
paz..."
¿Quién es nuestra
justicia?
Jer.23.6: "Y este es su nombre con el cual se
le llamará: Jehová Es Nuestra Justicia."
1Co.1.30: "... Cristo Jesús, que ha venido a
ser para nosotros sabiduría procedente de Dios, también justicia..."
¿Quién da dádivas a la
Iglesia?
Ef.4.7-13: "... Cristo dio por medio de la
dádiva gratuita. Por lo cual él dice: ‘Cuando ascendió a lo alto se llevó
cautivos; dio dádivas [en] hombres’. Ahora bien, la expresión ‘ascendió’, ¿qué
significa sino que también descendió a las regiones inferiores, es decir, a la
tierra? El mismo que descendió es el que ascendió muy por encima de todos los
cielos, para dar plenitud a todas las cosas. Y dio algunos como apóstoles [...]
a la plenitud del Cristo."
Sal.68.17-18: "... Jehová mismo ha venido de
Sinaí al lugar santo. Has ascendido a lo alto; te has llevado cautivos; has
tomado dones en la forma de hombres, sí aun entre los tercos, para residir
[entre ellos], oh Jah Dios."
Pablo hace un paralelo absoluto
entre la acción de Cristo y la de Jehová en el salmo; parece que quiere
decirnos que este salmo se cumple, que "Jah Dios" viene a residir
entre su pueblo, en la persona de Jesucristo.
¿De quién debemos tener
temor, y santificar (tratar como santo)?
Is.8.13: "Jehová de los ejércitos... es a él
a Quien ustedes deben tratar como santo, y él debe ser el objeto de su temor, y
él debe ser Quien los haga temblar"
Ef.5.21: "Estén en sujeción los unos a los
otros en temor de Cristo"
1Pe.3.15: "... santifiquen al Cristo como
Señor en su corazón..." (este pasaje de vv.14-15 cita a Is.8.12-13; ver
columna de referencias en TNM)
¿Quién no cambia?
Mal.3.6: "Porque yo soy Jehová; no he
cambiado"
Is.48.12: "Yo soy el Mismo" (ver también
Is.43.10,13; 46.4)
Heb.13.8: "Jesucristo es el mismo ayer, y
hoy, y para siempre"
¿De quién somos
esclavos?
Stg.1.1: "Santiago, esclavo de Dios y de[l]
Señor Jesucristo..."
Mat.6.24: "Nadie puede servir como esclavo a
dos amos..."
¿En quién se jactaba
Pablo?
Fil.3.3: "... tenemos nuestra jactancia en
Cristo Jesús..."
2Cor.10.17: "‘Pero el que se jacta, jáctese en
Jehová’" (citando Jer.9.24; ver también 1Cor.1.31)
¿Quién es la roca?
Is.44.8: "¿Existe Dios fuera de mí? No, no
hay Roca. No he reconocido a ninguno’"
1Co.10.4: "bebían de la roca que les seguía,
y aquella roca era Cristo..." (RV95; TNM vierte la segunda parte del texto
"aquella masa rocosa significa Cristo", en contra del sentido
sencillo del griego: "h( pe/tra de\ h}n o/( Xristo/j" – he petra de een ho Xristo; ver la
traducción literal en KIT.)
¿Quién es nuestro único Dueño y Señor?
Jud.4: "... nuestro único Dueño ("despo&thj" - despotes) y Señor ("ku&rioj" - kurios), Jesucristo"
Luc.2.29: "Ahora, Señor Soberano ("despotes")..."
(oración de Simeón)
Hech.4.24,25: "... levantaron la voz de común
acuerdo a Dios y dijeron: ‘Señor Soberano ("despotes"), tú
eres Aquel que hizo el cielo y la tierra y el mar y todas las cosas [que hay]
en ellos, y que por espíritu santo dijiste..." (cita Sal.2)
2Pe.2.1: "repudiaron hasta el dueño ("despotes")
que los compró..."
Rev.6.10: "Hasta cuándo, Señor Soberano
("despotes") santo y verdadero..."
Mat.11.25: "Te alabo, Padre, Señor ("kurios")
del cielo y de la tierra... "
¿Quién es Señor de
Señores?
Dt.10.17: "Porque Jehová su Dios es el Dios
de dioses y el Señor de señores..."
1Ti.6.15: "... el feliz y único Potentado,
[él] el Rey de los que reinan y Señor de los que gobiernan como señores"
Rev.19.13,16: "...La Palabra de Dios. [...] tiene
un nombre escrito: Rey de reyes y Señor de señores."
¿Delante de quién
doblaremos la rodilla?
Is.45.23: "Por mí mismo he jurado, - de mi
propia boca en justicia ha salida la palabra, de modo que no volverá - que ante
mí toda rodilla se doblará, [a mí] toda lengua jurará..."
Rom.14.11: "Tan ciertamente como que vivo yo -
dice Jehová - ante mí toda rodilla se doblará y toda lengua hará reconocimiento
abierto (griego: "e0xomologe/w" - exomologeo) a Dios"
Fil.2.10,11: "para que en el nombre de Jesús se
doble toda rodilla de los [que están] en el cielo y de los [que están] sobre la
tierra y de los [que están] debajo del suelo, y reconozca abiertamente (griego:
"e0xomologe/w" - exomologeo
toda lengua que Jesucristo es Señor para la gloria de Dios el Padre"
¿A cual Señor invocamos
para ser salvos?
Rom.10.9: "Porque si declaras públicamente
aquella ‘palabra’ en tu propia boca, que Jesús es Señor (en el griego:
"kurios"), y en tu corazón ejerces fe en que Dios lo levantó de los
muertos, serás salvo."
Rom.10.12,13: "... hay el mismo Señor (griego:
"kurios") sobre todos, que es rico para con todos los que lo invocan.
Porque ‘todo el que invoque el nombre de Jehová (griego: "kurios")
será salvo’"
¿Quién es Señor ("ku&rioj" - kurios)?
Como se ha mencionado, ningún
manuscrito de las Escrituras Griegas Cristianas usa el tetragrámaton. En las
citas de las Escrituras Hebreas, o citan de la versión griega septuaginta (que
vertía el nombre divino por "kurios"), o traducen del hebreo, pero siempre
usan el término griego "kurios" para expresar el nombre de Dios, aun
en nombres hebreos compuestos (ver Rom.9.29, por ejemplo).
Este uso de "kurios" da
origen a la curiosa situación en la que a veces es difícil saber si un texto
está hablando de Jesús o de Jehová (ver, por ejemplo, Rom.10.9-13; 14.1-14;
1Cor.7.17). Otras veces "kurios" se aplica a Jehová, y pocas
palabras más tarde a Jesús (por ejemplo 1Tes.4.15-17; Rev.1.8-10). Nos
obliga a una identificación de Jesús con el único Dios y Señor. La declaración
"Jesús es Señor" (1Cor.12.3) es una afirmación de su
divinidad. Visto que es Dios mismo el que ha guardado la transmisión de los
manuscritos originales, podemos afirmar que Él lo quiere así.
¿Quién es el eterno
Creador que sobrevive a su creación?
Heb.1.8-12: "Respecto al Hijo:... Y: Tú en [el]
principio, oh Señor, colocaste los fundamentos de la tierra misma, y los cielos
son [las] obras de tus manos. Ellos mismos perecerán, pero tú mismo has de
permanecer de continuo; e igual que una prenda de vestir exterior todos ellos
envejecerán, y los envolverás igual que una capa, como una prenda de vestir
exterior; y serán cambiados, pero tú eres el mismo, y tus años nunca se
acabarán."
Sal.102.24-27: "Oh Jehová [...]oh Jehová [...] oh
Dios... Hace mucho tú colocaste los fundamentos de la tierra misma, y los
cielos son la obra de tus manos. Ellos mismos perecerán, pero tú mismo quedarás
en pie; e igual que una prenda de vestir todos ellos se gastarán. Igual que la
ropa los reemplazarás, y ellos terminarán su turno. Pero tú eres el mismo, y
tus propios años no se completarán."
Esta cita de los Salmos, que
demuestra la eternidad de Jehová delante de su propia creación, se aplica aquí
en Hebreos al Hijo (ver columna de referencias en TNM). ¿No es una clara
identificación de Jesús con el mismo Jehová Dios?
¿Quién es el Alfa y
Omega?
Rev.1.8: "Yo soy el Alfa y la Omega – dice
Jehová Dios – Aquel que es y que era y que viene, el Todopoderoso"
Rev.22.12-13: ¡Mira! Vengo pronto... Yo soy el Alfa y
la Omega, el primero y el último, el principio y el fin."
Rev.1.8 nos dice claramente que Jehová es el Alfa
y la Omega, llamándole además el "Todopoderoso". El contexto de Rev.22.12-21
nos muestra que aquí está hablando Jesús (ver v.16, que dice "Yo,
Jesús"), y que también se llama "el Alfa y la Omega". Sólo puede
haber uno que es "el Alfa y la Omega": ¿quién es?
Sin embargo, si, contra el
sentido del contexto, argumentáramos que es Jehová quien habla en vv.12-15, y
Jesús a partir de allí, vemos entonces que Jehová se llamaría "el primero
y el último", lo mismo que en Is.48.12 y 44.6. Pero según Rev.1.17
¡es Jesús quien es el primero y el último! No es razonable afirmar que
dos personas distintas llegaron "primero" en una carrera. Sólo hay
uno que llega "último".
El comentario del libro de
Revelación "Apocalipsis... ¡se acerca su magnífica culminación!" nos
dice que, en Rev.1.17, cuando Jesús se aplica el término "el
primero y el último", está usando un título que Jehová le concede.
La nota a pie de página nos aclara (p.27): "En el hebreo original, en
Isaías 44.6 no hay artículo definido con las palabras "primero" y
"último", mientras que en la descripción que Jesús da de sí mismo en
el griego original en Revelación 1:17 se halla el artículo definido. Por
eso, gramaticalmente Revelación 1:17 indica un título mientras que Isaías 44.6
pinta la divinidad de Jehová." El griego original de Rev.22.13,
donde sería Jehová quien es llamado "el Primero y el Ultimo",
también usa el artículo definido, convirtiéndolo "gramaticalmente" en
un título. Entonces Jesús y Jehová tendrían el mismo título de "primero y
último". ¿Cuántos "primeros" pueden existir? ¿Cuántos últimos?
Las características de
Dios manifiestas en el Señor Jesús
Aparte de estos textos paralelos
identificando al Señor Jesús con Jehová, a Jesús también se le atribuyen
características propias de Dios mismo, y exclusivas de Jehová.
Jesús es inmortal
1Tim.6.16: "el único que tiene inmortalidad,
que mora en luz inaccesible, a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede
ver. A él sea honra y poderío eterno. Amén."
1Tim.1.17: "al Rey de la eternidad,
incorruptible, invisible, [el] único Dios, sea honra y gloria para siempre
jamás. Amén"
Jesús es eterno
Heb.7.3 nos indica que el Hijo de Dios no tiene
"principio de días". Is.9.6 le llama "Padre Eterno",
haciendo referencia a esta característica de Jesús. Heb.13.8 nos hace ver
que Jesús es inmutable, que siempre ha sido lo que siempre será. Si fuera un
dios "creado" (lo que no admite Is.43.10, como ya vimos), habría un
tiempo cuando Jesús no era lo que es hoy, en contradicción evidente con la
realidad de su eternidad e inmutabilidad.
Jesús no está limitado
ni en el tiempo, ni en el espacio
Mat.18.20: "Porque donde están dos o tres
reunidos en mi nombre, allí estoy en medio de ellos" (palabras dichas
cuando Jesús aun estaba sobre la tierra)
Mat.28.20: "Y ¡miren!, estoy con ustedes todos
los días hasta la conclusión del sistema de cosas."
Mc.16.20: "... ellos salieron y predicaron
por todas partes, mientras el Señor obraba con ellos... (texto no incluido en
los mejores manuscritos antiguos)
2Cr.6.18: "El cielo, sí el cielo de los
cielos mismos, no puede contenerte; ¡cuánto menos, pues, esta casa que yo he
edificado!" (oración de Salomón a Jehová)
Conclusiones de la
evidencia bíblica
Delante de estos pasajes
bíblicos, no sabemos como negar que el mismo Dios de las Escrituras Hebreas que
se reveló bajo el nombre de Jehová también se ha revelado en las Escrituras
Cristianas Griegas bajo el nombre de Jesús. No dudo que los apóstoles hayan
luchado para aceptar y entender esta verdad, pero sus escritos que hoy forman
parte de la Biblia nos permiten ver que llegaron a esta conclusión.
Pedimos al lector que medite
cuidadosamente en estos textos, y pida a Jehová Dios darle luz sobre su
verdadero sentido. Como se habrá visto, no estamos tratando con textos aislados
de difícil interpretación, sino una masa de evidencia que exige nuestra
atención.
¿Qué haremos con los
textos que parecen indicar lo contrario?
Ya al principio de este escrito
señalamos que toda interpretación de un texto bíblico debe armonizar con el
sentido claro del testimonio bíblico entero. Habiendo presentado este cuadro,
procederemos a considerar los textos que son citados para hacer constar que
Jesús fuera un ser creado. Destacamos que son tres las que se usan para
"probar" que Jesús fuera la primera cosa creada por Dios, y nos
preguntamos si es razonable desechar los textos arriba señalados a favor de
textos que también ofrecen otra interpretación, como veremos ahora.
Proverbios
8.22-31
El verbo traducido
"produjo" aquí es "hnq"
- qanah - en hebreo. Este mismo verbo se usa bastante en el libro de
Proverbios encontrándose en Pr.1.5; 4.5,7; 8.22; 15.32; 16.16; 17.16; 18.15;
19.8; 20.14; 23.23. Se traduce siempre con el sentido de adquirir, dos
veces de comprar, pero nunca con el sentido de "crear". ¿Por
qué en 8.22 únicamente se traduce por "producir"? Se usa unas 70
veces más en las Escrituras Hebreas, siempre con el sentido de
"adquirir" o "comprar".
En este pasaje la sabiduría se
encuentra "personificada", pero no solamente en Pr.8.22-31, sino en
los primeros nueve capítulos enteros. Si pretendemos tomar la referencia de la
sabiduría como referencia literal de Cristo, debemos también aceptar que Cristo
es una mujer que clama a gritos en la calle (Pr.1.20-21), que vive junto
a otra persona llamada "sagacidad" (Pr.8.12) en una casa de
siete columnas (Pr.9.1). Los capítulos 8 y 9 nos hace ver a la sabiduría
como una mujer convocando a la población a adquirir conocimiento. El contexto
no nos permite aplicar unos pocos versículos a Cristo, sin aplicar todo el
pasaje en cuestión.
Pr.3.19 nos dice que "Jehová mismo con
sabiduría fundó la tierra. Afirmó sólidamente los cielos con
discernimiento." El texto de 8.22-31 es un paralelo claro con esta
idea, expresando de una forma poética el hecho de que Jehová hizo uso de su
sabiduría para crear el mundo.
Pr.8.23 nos dice que la sabiduría fue instalada
desde "tiempo indefinido"("Mlw([" – olam)
Esta misma frase se usa en Sal.90.2 refiriéndose a Jehová Dios,
obviamente para proclamar el hecho que no tiene principio. Si se aplica la
mismísima frase a la sabiduría, ¿no es razonable por lo tanto concluir que de
la misma manera la sabiduría de Dios tampoco tuvo principio?
Finalmente, si deseamos hacer que
este texto afirme que Jesús, como sabiduría de Dios, fue creado y tuvo
principio, entonces contradice la clara enseñanza de Heb.7.3, que nos
dice que no tuvo principio. Si la sabiduría fue "creada", estamos
afirmando que existe entonces un tiempo cuando Jehová no tenía sabiduría, lo
que es insostenible. La sabiduría es un atributo eterno de Jehová Dios, que ha
existido siempre que Él mismo ha existido. Lo mismo puede aplicarse al Señor
Jesús. Es dudoso que debiésemos aplicar este pasaje a Cristo, pero aun que
fuera el caso, nos señala que siempre ha existido, no que fue creado en un
momento del pasado.
Colosenses
1.15
Cuando a Jesús se le llama el
"primogénito de toda la creación", no es lógico concluir que fuera
"la primera cosa creada". Debemos tomar en cuenta que existen dos
sentidos principales de la palabra "primogénito": uno, el primero en
nacer de alguien; segundo, el que ocupa este lugar, el heredero de una persona,
o figurativamente, el que tiene autoridad.
Primero, "primogénito"
no siempre se refiere al primer nacido en las Santas Escrituras. En Ex.4.22
leemos que Israel es el primogénito de Jehová; en Jer.31.9, Efraín
ocupa este lugar. Ni Jacob ni Efraín eran "primeros en nacer" de sus
propios padres, ¡y ciertamente no lo eran de Jehová! En Sal.89.27 leemos
que Jehová pondrá a David como primogénito, lo que nos muestra que
"primogénito" puede indicar un puesto otorgado, no sólo una posición
adquirida a través del nacimiento; David no era el primogénito de su
familia.
Job.18.13 alude al "primogénito de la
muerte", ¡lo que no significa la primera persona en morir! Jesús mismo es
denominado el "primogénito entre muchos hermanos" en Rom.8.29,
hablando de su posición con respecto a los creyentes, y no de su creación o
nacimiento. Heb.12.23 habla de los cristianos como "la congregación
de los primogénitos". ¿Cuántos primogénitos hay? No todos pueden haber
nacido primero. "Primogénito" por lo tanto tiene un sentido mucho más
amplio que "primer nacido", usándose de forma figurativa para el que
tiene autoridad.
En segundo lugar, si aceptáramos
el sentido de "primogénito" en el contexto de Col.1.15 como "el
primer nacido de", el texto sencillamente no tiene sentido.
"Primogénito de los reyes de España" significa el primero que nace
como hijo de estas personas. Lo mismo sería con "primogénito del Sr. González";
sería su primer hijo. Lo que está claro es que el primogénito es el producto
de las otras personas, quienes existieron antes, y no vice versa. El sentido de
"primer hijo de" no puede aplicarse a Cristo como "primer
hijo" de la creación. ¡No tiene a "la creación" por padre! No
se nos dice que es "la primera cosa creada", lo que es bien distinto.
El contexto muestra a la creación saliendo de Cristo, y no al revés.
Finalmente, el contexto de Col.1.15-20
destaca a Jesús como creador de todas las cosas, sin excepción. (La
inclusión de "otras" cambia el sentido por completo y viola el
contexto.) La frase "todas las cosas" no es meramente "pa&j" (pas) en el griego (como es
el caso en Luc.13.2 donde la adición de "los demás" no cambia
para nada el sentido de la frase), sino "ta_ pa&nta" (ta panta) una forma neutra
y plural, con el sentido de la totalidad de las cosas, es decir, el universo
entero. Se usa, por ejemplo, en Ef.1.10, traduciéndose "todas las
cosas". En este contexto, Jesús como primogénito de la creación es el que
tiene autoridad sobre toda la creación. Todo este pasaje, incluyendo la
expresión "primogénito de toda la creación", nos comunica el papel
total de Jesús como creador de todas las cosas, y él que las gobierna
Revelación
3.14
Al denominar a Jesús el
"principio de la creación de Dios", Juan emplea la palabra griega
"a)rxh&" - arjé.
En sus escritos esta palabra no se usa para "primero" en una serie de
cosas (cuyo uso se encuentra una única vez en 2.11), sino
"primero" en el tiempo (ver Jn.1.1,2; 6.64; 8.25,44; 15.27; 16.4;
1Jn.1.1; 2.7,13,14,24; 3.8,11; 2Jn.5,6). Esta relación con el tiempo se ve
perfectamente en 2Ped.3.4, donde se usa la misma frase, tanto en
castellano como en griego. Aquí nos dice que "todas las cosas continúan
como desde el principio de la creación". Está claro que habla de un punto
en el tiempo.
Cuando esta palabra "arjé"
se ve aplicada a las personas o seres espirituales, encontramos que nunca
tiene este sentido, sino más bien uno de "gobierno" o "primera
autoridad". En el libro de Revelación (1.8; 21.6; 22.13), se usa
para Dios como "principio y fin", ¡lo que no denota que tuviera
Jehová un comienzo! Tiene el mismo sentido al hablar de Cristo como
"principio" en Col.1.18. En Rom.8.38 se traduce por
"gobiernos", al igual que en 1Cor.15.24; Ef.1.21; 3.10; 6.12;
Col.1.16; 2.10; 2.15; Tit.3.1. En Luc.12.11 se traduce por
"funcionarios de gobierno", y en el singular es traducido como
"gobierno" en Luc.20.20. Se ve por lo tanto que, cuando es
aplicada a las personas, "arjé" tiene el sentido del que
gobierna, el "primero" en este sentido. Este texto entonces admite la
interpretación de que Cristo es el "primero" sobre la
creación, y no el primer ser creado.
¿Creador o ser creado?
Estas interpretaciones son
consistentes y armonizan con la declaración clara de las Escrituras de que
Jesús es el Creador: "Todas las cosas vinieron a existir por medio de
él" (Jn.1.3), "por medio de él todas las cosas fueron
creadas" (Col.1.16), y "mediante el cual hizo los sistemas de
cosas" ("ai)w~n"
– aion – en griego, o "edades", lo que también deja a Cristo
fuera del tiempo) (Heb.1.2).
Decir que Jehová Dios creó todo
"por medio de ("dia_"
– dia – en griego) Cristo", y que él por lo tanto no es Creador en
sí mismo es inconsistente. Rom.11.36, por ejemplo, especifica que la
creación vino "por medio de" Jehová ("procedente de"
traduce esta misma palabra "dia" en el griego), y Heb.2.10
que nos informa acerca del Padre "mediante ("dia") el cual todas
las cosas son". "Por medio de" Jesús significa sencillamente que
Él es el Creador, nada más y nada menos.
Es imposible que Jesús sea un ser
creado y el Creador a la vez. Parece que la Biblia afirma que es Creador y, por
lo tanto, que no es un ser creado, que no tiene principio, al igual que su
Padre. Si Jehová es el Padre, y siempre lo ha sido, cabe destacar que sólo es
padre el que tiene un hijo. Definir a Jehová, que no cambia, como
"Padre" implica que siempre ha tenido un Hijo, y que este Hijo es
igualmente eterno, sin comienzo.
Jesús y el arcángel Miguel
Finalmente consideraremos la
alternativa que se ha ofrecido a la conclusión más natural de esta serie de
textos bíblicos, la que afirma que Jesús y Miguel son la misma persona.
Dada esta clara evidencia a favor
de la divinidad del Señor Jesús, y su identificación total con la persona de
Jehová, ¿podemos concluir que fuera un ángel? En "Razonamiento" se
nos dice que "las pruebas indican que al Hijo de Dios se le conoció como
Miguel antes de venir a la Tierra y también se le conoce por dicho nombre desde
su regreso al cielo, donde reside como el glorificado Hijo celestial de
Dios." (p.216)
Las "pruebas" citadas
son dos. En primer lugar, el texto de 1Tes.4.16 que habla del mandato de
Jesús para comenzar la resurrección que se da con "voz de arcángel"
se compara con Jud9, donde vemos a "Miguel, el arcángel...". Y
en segundo lugar, la acción de Miguel en Rev.12.7-12 se compara con la
acción de Jesús al dirigir los ejércitos del cielo. Se concluye: "Es
razonable, por lo tanto, concluir que el arcángel Miguel es Jesucristo."
Aquí vemos a dos personas
identificadas, como si fuesen la misma persona, a base de dos comparaciones
entre textos muy separados. Haremos apenas unas pocas observaciones sobre
estas comparaciones.
En 1Tes.4.16 se nos dice
que Jesús descenderá del cielo con voz de arcángel, y con trompeta de Dios. Si
a raíz de este texto lo identificamos con "el arcángel", ¿también lo
identificaríamos con Dios? El texto no nos dice que ni la voz, ni la trompeta,
sean suyas, sólo que lo acompañan. No podemos aplicar uno de estos elementos
sin aplicar (o, por lo menos, aceptar que sea aplicado) el otro.
"Arcángel" viene a
significar sencillamente "sumo ángel", del mismo modo que
"arjierus" significa "sumo sacerdote". Jefe de los ángeles,
pero un ángel. El primer capítulo de Hebreos excluye rotundamente la
posibilidad de que Jesús fuera un ángel (ver Heb.1.4-8,13), ¡aunque este
ángel fuese el jefe de todos los demás! Si las Santas Escrituras no nos
permiten identificar a Jesús con un ángel, entonces no es razonable
decir que lo fuera.
La batalla librada en capítulo 12
del libro de Revelación acontece en el cielo, entre un bando de ángeles y
Satanás y sus ángeles; en la batalla de capítulo 19 participan las naciones de
la tierra. Son dos acontecimientos distintos. Puede que el capitán del ejército
de Dios en ellos sea la misma persona, o puede que no. No es razonable concluir
que deben ser el mismo, ¡especialmente si vienen con dos nombres
distintos! Sería algo parecido a declarar que Neko rey de Egipto y
Nabucodonosor rey de Babilonia fuesen la misma persona, bajo dos nombres
distintos, porque ambos combatieron en contra del pueblo de Dios.
Dan.10.5-6 nos da una descripción de "un hombre
vestido de lino", en lo que parece ser una de las apariencias de Jesús
antes de la encarnación (ver paralelo con Dan.7.13; 12.6; Ez.1.26;
Rev.1.12-20). Este personaje nos dice (v.13) que "Miguel, uno
de los príncipes prominentes, vino a ayudarme...". Es imposible por lo
tanto identificar a Miguel con esta persona, que según toda la evidencia sería
el mismo Jesús de Revelación 1. Son dos personas distintas.
Finalmente, cabe mencionar que la
Atalaya misma enseñó que Jesús no es Miguel (Watchtower de noviembre de 1879,
p.48), y, por difícil que pueda ser creerlo, que Miguel era el Papa (The
Finished Mystery, 1918, p.188).
Heb.13.8 nos asegura que "Jesucristo es el
mismo ayer, y hoy, y para siempre." No me parece, por lo tanto, razonable
concluir que haya cambiado su identidad de la manera que viene aquí
argumentada.
Sin embargo, al hacer este examen
de la identificación de Jesús con Miguel, mi intención no ha sido tanto refutar
esta posición, sino más bien mostrar como Jesús ha sido identificado con otro
personaje de las Escrituras con muy escasa justificación, y a pesar de las
razones que nos puedan indicar que no fuera así. Me sorprenden estas
conclusiones cuando los muchos textos que nos llevan a identificar a Jesús con
Jehová mismo hayan sido rechazados, a favor de esta identificación con Miguel.
No es razonable y parece demostrar el deseo de "probar" una conclusión
previa basándose en textos bíblicos aislados, y no el de conocer la verdad de
la revelación bíblica, aunque nos cueste aceptar las conclusiones a las que
llegamos.
Conclusión
De nuevo invitamos al lector a
considerar todo lo expuesto a la luz de la Palabra de Dios. Si encontrara algo
que contradiga la enseñanza de las Santas Escrituras, debe rechazarse de
inmediato. Pero si encontramos que algún u otro pensamiento que hayamos tenido,
o que se nos haya enseñado, contradiga la evidencia del texto bíblico, seamos
valientes en rechazarlo a favor de la verdad de Dios.
Dado que nuestro acceso a la vida
eterna depende de la medida en que adquirimos un conocimiento adecuado de Dios
y de Jesús (Jn.17.3), comprender lo que la Biblia nos dice del asunto es
fundamental. Honrarle a Jehová implica aceptar la auto-revelación que nos ha
ofrecido en la persona de Jesús. Si es verdad que Jehová se ha dado a conocer
de esta forma en Jesús, "rebajarle" al nivel de un ser creado, un
ángel u otra criatura espiritual, es burlarse de Dios y hacerle mentiroso. El
no reconocer la verdadera identidad de Jesús nos impide comprender la salvación
que ofrece Dios, y nos encontramos en el peligro de no honrar al Padre, porque
no honramos al Hijo.
Es urgente seguir creciendo en la fe y algo que te puede ayudar son los libros:
Recuerda que debes de luchar por conocer, vivir, predicar, celebrar y defender tu fe para ser un auténtico cristiano.