Jesuitas, ordenes religiosas y crisis de vocaciones Imprimir Enviar este articulo a un amigo

 
Un llamado urgente a los religiosos y religiosas a la plena fidelidad al Evangelio de Jesucristo y al magisterio de su Iglesia
 


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“Es necesaria una reflexión más profunda sobre nuestra vida religiosa en la actualidad para responder a una pregunta dolorosa: «¿Cómo es posible que despertemos tanta admiración y tan pocas vocaciones?”. P. Nicolas, nuevo superior general de los jesuitas

Por Martin Zavala M.P.D.

 

 

 Introduccion

 

1.-La situación y perspectivas de los jesuitas va mas alla de ellos mismos, pues refleja la realidad de muchas otras ordenes e institutos religiosos.

Un acontecimiento mundial de suma importancia dentro de la Iglesia católica esta sucendiendo en estos dias al ser elegido el Nuevo superior general de la compañia de Jesús mas conocidos comunmente como Jesuitas.

Sin embargo, el artículo que te comparto va dirigido mucho mas alla de la esfera de esta gran orden religiosa, que es una de las mas grandes a nivel mundial dentro del catolicismo. Va mas allá, pues lo que te compartiré es sobre ,como la situación de los jesuitas en la actualidad, es simplemente el reflejo de muchas otras ordenes e Institutos religiosos. Reflejo de consecuencias, que al pasar algo muy similar en otros, su alcance dentro de la Iglesia es de grado exponencial.

De hecho, dado que hay decenas y decenas de Institutos, facultades, seminarios y universidades donde los jesuitas están al frente o son profesores, su alcance se multiplica aún mucho mas en la vida y vision cristiana de millones de católicos por todo el mundo.

 

Por ello, quisiera pedirte que al leer esta reflexión no pierdas de vista esta perspectiva “global” y constantemente pienses en lo que muchas veces sucede con carmelitas, dominicos, franciscanos, claretianos; con sacerdotes, religiosas y lideres laicos; en seminaries, institutos y universidades.

 

 

 

 2.- Planteando uno de los problemas de fondo.

El dedo en la llaga: ¿Cómo es posible que despertemos tanta admiración y tan pocas vocaciones? P. Nicolas, Nuevo superior general de los jesuitas

En «Province Express», la revista de los jesuitas de Australia , El Padre Nicolás confesaba en diciembre tener «un sentimiento, impreciso y difícil de definir, de que algunos elementos importantes de nuestra vida religiosa no reciben la atención que merecen». En su opinión, «hemos sido diligentes en resolver nuestros problemas allí donde los hemos visto, pero la sensación de inquietud en la Compañía y en la Iglesia no han desaparecido». “Es necesaria una reflexión más profunda sobre nuestra vida religiosa en la actualidad para responder a una pregunta dolorosa: «¿Cómo es posible que despertemos tanta admiración y tan pocas vocaciones?”.

 

 

Sin duda, que dentro de lo que ha expresado por diferentes medios, esta pregunta nosostros no queremos pasarla por alto pues eso nos da pie al origen de este artículo.

Seguramente que muchos medios no dirán nada o muy poco importancia a esta frase y a su pregunta del porque están disminuyendo en número y tienen muy pocas vocaciones. Sin embargo quisiera compartirte mi opinion al respecto sobre todo por las consecuencias, a nivel mundial dentro del catolicismo, de como se responda a esta pregunta, pues es la misma que se están hacienda desde hace años otras ordenes e institutos religiosos e incluso algunas dioceses en diferentes lugares del mundo.

 

Es obvio y lógico decir que si si se esta hacienda esta pregunta hoy en día es porque las respuestas y posibles soluciones que se han dado no han funcionado y continua el mismo problema.

La interrogante sobre que esta pasando con la crisis vocacional en muchos religiosos es tan grave que algunas muy antiguas y otras relativamente nuevas están a punto de desaparecer si siguen su misma tendencia de ir disminuyendo y el alto promedio de edad entre sus miembros actuales.

«¿Cómo es posible que despertemos tanta admiración y tan pocas vocaciones?”.
 

Los jesuitas están ante un momento histórico, y lo saben. Se encuentran en una situación de claro declive numérico y ante el reto de enfrentar las nuevas realidades que están emergiendo en el mundo actual.

 Hasta hace unos días el holandés Peter-Hans Kolvenbach era el superior general y ya la 35 Congregación General de la Compañía, abierta la semana pasada ha elegido a su succesor el español P. Adolfo de Nicolás, afincado en Japón desde hace muchos años.

226 jesuitas, 217 con derecho a voto, en representación de los 20.000 repartidos por todo el mundo. Sin embargo no termina la asamblea con la elección, pues continuarán reflexionando y discerniendo sobre el futuro de la orden y la vision a seguir.

Dado su efecto mulplicador por su alcance educativo, teológico y pastoral. Sus decisiones nos alcanzarán de una u otra manera. El Santo Padre Benedicto XVI y su predecessor Juan Pablo II no han permanecido ajenos a esta realidad que atñe intimamente a la Iglesia y han intervenida de una y otra manera.

 

 

 3.- Una correcta respuesta que algunos no han aceptado: Fidelidad Plena al Evangelio de Jesucristo y al magisterio e su Iglesia.

Entre los jesuitas y otros, es sabido, hay sectores muy 'cañeros', la vanguardia progresista o liberal de la Iglesia en sus diferentes vertientes.

No es casualidad que cuatro de los últimos siete teólogos amonestados por el Vaticano son jesuitas: Roger Haight, Jacques Dupuis, Anthony De Mello y Jon Sobrino.

La revista de la Compañía en España, 'El Mensajero', publicaba en febrero pasado  un editorial muy crítica sobre el anterior pontífice, Juan Pablo II, junto a quejas de que la Compañía ha sufrido un tratamiento injusto desde el Concilio Vaticano II

En mayo del 2006, la misma revista da la bienvenida al Papa Benedicto XVI con una enorme lista de  acciones a seguir como pretendiendo marcar la agenda que debería seguir el Papa:  Que aumentaran las atribuciones de las conferencias episcopales, que los obispos fueran elegidos y nombrados de forma diferente, teniendo en cuenta a la diócesis y al pueblo cristiano al que van a servir", "una mayor frescura, espontaneidad y novedad" en las celebraciones litúrgicas, "que la Iglesia se parezca cada vez menos a una entidad administrativa" "que no excluya a nadie en función del género o de los sacramentos" etc.

Unas de sano cuestionamiento y otras en franco enfrentamiento con el magisterio y la Tradición apostólica. Por ello, y muchas otras cosas mas a nivel mundial, es que surge como una imperiosa necesidad, el retomar la sana doctrina como elemento clave del surgimiento de vocaciones.

Algunos ejemplos de como y porque la respuesta a la falta de vocaciones es la falta de fidelidad al evangelio y a la Iglesia en algunas congregaciones de religiosos y religiosas son los siguientes:  

 

a)      Juan Pablo II y su mensaje a los jesuitas

En octubre de 2006, el Papa ante Kolvenbach y ocho mil jesuitas y allegados que participaban en la peregrinación a la tumba de San Pedro, les reiteró: “Para un jesuita, la obediencia al Papa es el principal fundamento”. Era la primera vez que un Papa participaba en un acto organizado por la Compañía de Jesús desde la 34ª congregación general de la Orden en 1995. Se conmemoraba el quinto centenario del nacimiento de san Francisco Javier y del beato Pedro Fabro, ocurridos respectivamente el 7 y el 13 de abril de 1506, así como los 450 años del fallecimiento de san Ignacio de Loyola (1491-1556), el 31 de julio de 1556,

 b)      El mensaje del Papa al iniciarse la 35 Congregación General de la Compañía.

La voz del Papa estaba la semana pasada detrás del cardenal Marc Rodé, prefecto de los Institutos para la Vida Consagrada, en su homilía de la misa inaugural del 'cónclave' en la iglesia del Gesú: «Veo con tristeza e inquietud que va decayendo sensiblemente el 'sentire cum Ecclesia' del que habla frecuentemente vuestro fundador»…

El discurso inaugural del enviado del Papa, dejó traslucir que para la Curia, la dirección jesuita todavía conserva no poca rebeldía de la que -piensan- ha causado su crisis hace varias décadas. Ponerse a pensar por su cuenta e 'inventar' soluciones para el mundo, que no están en sintonía plena con el Evangelio.

 

c)      Benedicto XVI y la compañía de Jesús

Se dice oficialmente que Benedicto XVI tiene una especial consideración hacia los jesuitas, que ha nombrado portavoz a un jesuita, Lombardi, que ha hecho cardenal a Albert Vanhoye, antiguo rector del Pontificio Bíblico Instituto, y que uno de sus más próximos colaboradores a lo largo de los años ha sido el jesuita alemán Karl Becker, de la Gregoriana Universidad. Pero también en este primer año de pontificado se ha forzado desde Roma la dimisión del crítico jesuita americano Tom Reese y hay una investigación en curso sobre la revista jesuita alemana Stimmen der Zeit.

 

 d)      Mensaje del Papa Benedicto XVI hace 10 días.

Hace unos días se dió a conocer la carta que el pasado 10 de enero envió Benedicto XVI al padre Peter-Hans Kolvenbach, S.I., hasta hace unos días el prepósito general de la Compañía de Jesús.

Hay elementos muy valiosos a rescatar en ella y mas desde la perpectiva que estamos hablando.Te presento algunas frases extraidas de ella que noa ayudarán a profundizar sobre la importancia de la fidelidad al evangelio.

 

Luego de un saludo, introducción y agradecimiento por la valiosa aportación que los jesuitas han sido para la Iglesia, el Papa dice lo siguiente:

“ Como mis venerados Predecesores, los Siervos de Dios Pablo VI y Juan Pablo II, también yo aprovecho la oportunidad de la Congregación General para poner de relieve tal aportación y, al mismo tiempo, para ofrecer a vuestra reflexión algunas consideraciones, que os sirvan de aliento y estímulo para realizar cada vez mejor el ideal de la Compañía, en plena fidelidad al Magisterio de la Iglesia, tal como se describe en la siguiente expresión que os es bien familiar: «Militar para Dios bajo la bandera de la cruz y servir sólo al Señor y a la Iglesia su esposa, bajo el Romano Pontífice, Vicario de Cristo en la tierra» (Litt. Ap. Exposcit debitum, 21 julio 1550). Se trata de una «peculiar» fidelidad, sancionada también, para no pocos de vosotros, por un voto de obediencia inmediata al Sucesor de Pedro «perinde ac cadaver». De esta vuestra fidelidad, que constituye la señal distintiva de la Orden, la Iglesia tiene aún mayor necesidad hoy, en una época en que se advierte la urgencia de transmitir, de manera integral, a nuestros contemporáneos, distraídos por tantas voces discordantes, el único e inmutado mensaje de salvación que es el Evangelio, «no como palabra de hombres, sino cual es en verdad, como palabra de Dios», que opera en los que creen...

 

Deseo vivamente que la presente Congregación General reafirme con claridad el auténtico carisma del Fundador, para alentar a todos los Jesuitas a promover la verdadera y sana doctrina católica. Como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, he podido apreciar la valiosa colaboración de Consultores y expertos Jesuitas, que, en plena fidelidad a su carisma, han contribuido de manera considerable a la fiel promoción y recepción del Magisterio. No es éste ciertamente un empeño fácil, especialmente cuando se está llamado a anunciar el Evangelio en contextos sociales y culturales muy diversos y hay que confrontarse con mentalidades diferentes. Aprecio, por tanto, sinceramente tal esfuerzo realizado al servicio de Cristo, esfuerzo que es fructuoso para el verdadero bien de las almas en la medida en que uno se deja guiar por el Espíritu Santo, y permanece dócil a las enseñanzas del Magisterio, refiriéndose a los principios clave de la vocación eclesial del teólogo expuestos en la Instrucción Donum veritatis.

    'La obra evangelizadora de la Iglesia cuenta, por tanto, mucho con la responsabilidad formativa que la Compañía tiene en el campo de la teología, de la espiritualidad y de la misión. Y, precisamente, para ofrecer a toda la Compañía de Jesús una clara orientación que la sostenga en una dedicación apostólica fiel y generosa, podría resultar muy útil que la Congregación General reafirme, en el espíritu de San Ignacio, la propia adhesión total a la doctrina católica, en particular sobre puntos neurálgicos hoy fuertemente atacados por la cultura secular, como, por ejemplo, la relación entre Cristo y las religiones, algunos aspectos de la teología de la liberación y varios puntos de la moral sexual, sobre todo en lo que se refiere a la indisolubilidad del matrimonio y a la pastoral de las personas homosexuales…
'La continuidad de las enseñanzas de los Sucesores de Pedro es prueba de la gran atención y cuidado que ellos mostraron respecto de los Jesuitas, su estima por vosotros y el deseo de poder contar siempre con la aportación preciosa de la Compañía para la vida de la Iglesia y para la evangelización del mundo.
 
Confío la Congregación General a la intercesión del santo Fundador y de los santos de la Orden, a la materna protección de María, para que todo hijo espiritual de San Ignacio pueda tener ante los ojos «primero a Dios, y luego el modo de ser de este su instituto» (Formula Instituti, I). Con tales sentimientos aseguro un constante recuerdo en la oración e imparto de corazón a Usted, Reverendo Padre, a los Padres de la Congregación General y a la entera Compañía de Jesús una especial Bendición Apostólica. Del Vaticano, 10 Enero 2008. Benedictus XVI'. [Traducción del original italiano distribuida por la Curia General de la Compañía de Jesús].

 

Directo y al grano, como decimos en México. Fidelidad a la sana doctrina e incluso fidelidad su mismo fundador y principios no es solamente un consejo para los jesuitas sino para todas las ordenes e institutos religiosos que esta sufriendo la consecuencia de no tener vocaciones por su falta de plena fidelidad al mensaje integral de Jesucristo nuestro Señor y salvador.

 

  

 

 En honor a la verdad y en un ambiente de sana auto crítica, digamos la verdad: No hay crisis de vocaciones sacerdotales. Desde la perspectiva que estamos manejando se trata mas bien de crisis de fe en muchos religiosos, religiosas, pastores y lideres laicos manifestada en una sobre valorización de la dimensión horizontal de la fe y un decaimiento de la verticalidad de la misma.
 
Son “cenizas” de la teología de la liberación en su vertiente radical que aun muchos siguen sin verla y ya no podemos callarla so pena de sufrir mas consecuencias.  
 
Una prueba sencilla y 100% infalible de que no hay crisis de vocaciones es el hecho indiscutible de que los Institutos religiosos, seminarios, diócesis y movimientos que han re-equilibrado la doble dimensión de la fe no sufren por falta de vocaciones. ¿Por qué los Legionarios de Cristo, Lumen Dei, Apóstoles de la Palabra; Servidores de la Palabra; Esclavos de la Eucaristía, Instituto del Verbo encarnado, Siervas de los sagrados corazones, Opus Dei e incluso el neocatecumenado tienen vocaciones sacerdotales en los mismos lugares donde otros no las tienen?
 
 
La respuesta es muy sencilla para el que desea la verdad. El factor común de ellos es que a todo lo “sagrado” le están dando su justo valor en su forma de vivir, creer, celebrar y defender la fe. Han re-equilibrado la dimensión vertical y horizontal de la fe. En cambio hay otros que no lo hacen y pagan las consecuencias.
 
 
Todos los mencionados con anterioridad y otros también desarrollan una gran labor de promoción humana pero ellos ya sacaron las “cenizas” fuera y manejan a doble dimensión al mismo tiempo. No se puede querer tener vocaciones sacerdotales y religiosas sin manifestar con claridad lo divino de nuestra fe. No se puede cosechar donde no se ha sembrado. Evangelizar y sacralizar lo sagrado aunque suene a redundancia, es una prioridad.  
 
 
Esta fidelidad a Jesucristo y a su evangelio no consiste solamente en él trasladó del seminario de una orden o instituto a un barrio pobre o incluso cerralo y vivir en casas como algunos lo entendieron. No hermano. No hermana. Las graves consecuencias de la infelidad a Dios no se pueden barnizar.
 
 
Mientres busquen o sigan enfrascados en “novedades teológicas” incompatibles con el evangelio el fruto vocacional seguirá siendo muy pobre en quienes sigan asi y muy abundante en quienes ya “corrigieron el rumbo”.
 
 

 

 Callar esta verdad no es de cristianos y dejarla pasar sin hacer nada es una traición al Evangelio. Para precisar y no generalizar, las características comunes de aquellos que se han desfasado generalmente son:     
 
>>Les preocupa más el lenguaje inclusivo que la santa Eucaristía.     
>>Ataques constantes a la jerarquía de la Iglesia. Aunque viven de ella.       
>>Hablan de ecumenismo como si fuera indiferentismo o ‘pluralismo religioso’.     
>>Si hablas en contra de la teología de la liberación eres lo peor. Prepárate a salirte de allí pues te verán peor que un hereje.         
>>Si no eres de su línea, eres un retrógada preconciliar.       
>>No apoyan a movimientos aprobados por el mismo Vaticano pues los califican, según ellos, de espiritualistas.       >>Sus ejemplos a imitar son Boff, Gutierrez, Jon Sobrino, Casaldáliga… puedes hablar mal del Papa, pero nunca hables mal de llos pues harán lo imposible por borrarte de su parroquia o diócesis.         
>>Forman círculos de aislamiento entre sus compañeros afines. Les sirve para protegerse pero sobre todo para atacar y no dejar entrar en su esfera a ningún papista, calificando de esa manera a los que están en comunión con el Santo Padre.       
>>Atacan por la espalda, pues perdieron la capacidad de dialogar.         
>>Llaman Ceb’s a todo grupo. Sea comunidad de evangelización o grupo de oración o círculo bíblico… para ellos es una Ceb(Comunidad eclesial de base), como ya casi no existen ni crecen, asi cubren la apariencia al reportar que en su diócesis si hay Ceb’s       
>>Desmitificación, según ellos, de la Palabra de Dios.       
>>Se sintieron defraudados con el nombramiento del cardenal Ratzinger como el nuevo Pontífice.       
>>Piensan en los pobres, pero viven como ricos.         
>>Su lugar favorito de apostolado es el escritorio.         
>>Reflexionan por los pobres, en vez dejarlos pensar por si mismos.         
>>Su falta de vivencia de la fe provoca asfixia espiritual pues nadie da lo que no tiene.       
>>Ratzinger para ellos era un “atraso” y la “Dominus Iesus” una marcha atrás. Ahora algunos no saben que hacer o dedicarse mejor a otra cosa.        
>>Su teología moral es cuestión de actitudes y el aborto y la homosexualidad cosas sin importancia.         
>>Su teología tiene como plataformaun disfrazado analisis marxista de la realidad donde la 'lucha de clases' es lo principal.       
>>En los “posesionados” sólo verán una patología psicológica; en los “estigmatizados” una proyección psicosomática y en los “místicos” a individuos con serios transtornos mentales.         
>>La Biblia para ellos es secundaria y hay que leerla en clave liberacionista.
>>Su interpretación tiende a considerar casi todo como símbólico y el magisterio de la Iglesia lo hacen a un lado pues dicen que no es infalible y por eso no lo obedecen.      
>>Hablar de Satanás y de exorcismos nunca lo hacen, Dios los libre de eso.        
>>Evangelizar a los musulmanes, ateos o protestantes sera para ellos una falta a los derechos humanos y una actitu enajenante y alienadora.        
>>El peor pecado para ellos no es la herejía, sino el olvido de los pobres.      
>>Aman la “liberación” pero desconocen la doctrina social de la Iglesia        
>>Ya no mencionan ser adherentes a la “teología de la liberación” pero sus corazones y acciones dependen de ella.
 

Ahora imagínese a estos hermanos con algunas de estas características que aun siguen siendo rectores de seminarios; Directores de Institutos de teología; Superioras de una comunidad religiosa; Coordinadores de pastoral vocacional; Profesores de universidades católicas; vicarios de pastoral; asociados de pastoral juvenil; directores espirituales en seminarios; coordinadores o secretarios en estructuras diocesanas… por eso estamos como estamos.

 
 Las respuesta a la pregunta inicial de que «¿Cómo es posible que despertemos tanta admiración y tan pocas vocaciones?”  ya se sabe desde hace algunos años.
 

Ya fue dada desde tiempo y repetida recientemente. Ahora es cuestión de aceptarla y vivirla hasta las últimas consecuencias. Fidelidad plena e integra al Evangelio de Jesucristo y al magisterio de la Iglesia.

 

En palabra de Jesucristo sería dicho de esta manera:

“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. 

 

Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.

 

Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada.

Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden.

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis.

 

La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos". Jn 15,1-8

 

           

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  Dios te siga bendiciendo en abundancia.

Dios te ama Jn 3,14

Si eres católico, no olvides que como cristianos que somos, debemos de buscar como renovar nuestra vida en Cristo(Jn 15,1-7) unidos al magisterio de la Iglesia, el Papa y los obispos en comunión con él(Jn 21, 15-17; Lc 10,16;Lc 22,31-32) y buscando siempre vivir en Cristi y anunciando a todos la salvación.

Si eres evangélico, mormón o testigo de Jehová te invito a que conozcas en serio lo que es la fe cristiana(Ef 4,13), la BIblia(2 Tes 2,15) y la Iglesia de Cristo(Ef 5,25). Estudia la historia del cristianismo y ora para que Dios siga actuando en tu vida. Dios te ama y espera en el redil de plenitud que ha dejado: La Iglesia católica(Mt 16,18).

Yo simplemente deseo cumplir la voluntad de Dios en plenitud.(Mt 7,21-23) ¿Y usted...?


Recuerda que debes de luchar por conocer, vivir, predicar, celebrar y defender tu fe para ser un auténtico cristiano.

 

                     

 

 
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