04/09/06
Oficialmente, se niega todo
enfrentamiento. Oficialmente, todos coexisten en una iglesia plural. Pero
durante un congreso organizado por la rama peruana de la Confederación
Latinoamericana de Religiosos y Religiosas (CLAR), se lanzó en Lima un duro
ataque contra los nuevos carismas, espiritualidades y movimientos, en el marco
de un Seminario Teológico. Según la agencia católica ACI, la reunión no
disponía de la debida autorización de la autoridad eclesial local. El Arzobispo
jesuita Pedro Barreto Jimeno acusó a la agencia de distorsionar la verdad. En
el trasfondo, la teología de la liberación.
El Seminario, titulado “La vida
religiosa en perspectiva del Reino”, fue inaugurado por Gustavo Gutiérrez, el
dominico considerado padre de la teología de la liberación. Y en él
intervinieron también el marianista español José María Arnaiz –autor de la
controvertida conferencia “La Iglesia a ti confiada. El legado y la propuesta
de Benedicto XVI”, en la que pretende dictar una agenda al pontificado–; y el
sacerdote benedictino Simón Pedro Arnold, dirigente del “Instituto de Estudios
Aymaras”.
Durante su conferencia, el P. Arnold,
promotor de lo que él mismo llama la “re-fundación de la vida monástica” e
incluso la “re-fundación de la Iglesia”, pues según sostiene "se siente
cada vez más el disfuncionamiento, el impasse y hasta el escándalo histórico de
prácticas institucionales a todos los niveles del cuerpo visible de la
Iglesia", criticó duramente a todos los nuevos movimientos y asociaciones
eclesiales, así como a la Prelatura del Opus Dei, y calificó de
"distorsionante y errada" la alternativa que estos proponen a la vida
de la Iglesia.
Como respuesta a la crisis de la vida
religiosa, el benedictino propuso “una re-fundación de las congregaciones
religiosas desde una teología de la liberación renovada” que incorpore otros
temas actuales "como la ecología".
De otro lado, y ante un auditorio
compuesto casi totalmente de religiosas, novicias y agentes pastorales
femeninas, el P. Arnaiz abundó en la misma línea que el religioso benedictino.
Y aunque expresó su “admiración por la vitalidad” de los movimientos
eclesiales, insistió en que la “concepción cultural” que estos expresan “no
constituye la respuesta a la necesidades de hoy”.
En su opinión, la llamada
"re-fundación de la vida religiosa" es “la alternativa” ante las
exigencias de la Iglesia frente al mundo de hoy. La tarea es buscar
"re-fundadores" que realicen la tarea. Como ejemplo de una
refundación “exitosa” de las órdenes y congregaciones religiosas, el marianista
español destacó la obra del P. Pedro Arrupe, SJ, quien fuera Prepósito General
de la Compañía de Jesús durante la época que siguió al Concilio Vaticano II.
Obispo peruano dice que se distorciona la verdad
El Arzobispo de la andina ciudad
peruana de Huancayo, Mons. Pedro Barreto Jimeno, SJ, acusó a la agencia ACI de
distorsionar la verdad sobre el Congreso de la Confederación Peruana de
Religiosos (CONFER), en particular por la referencia al P. Gustavo Gutiérrez,
promotor de la vertiente marxista de la teología de la liberación.
Invitado como ponente para
desarrollar un tema sobre medio ambiente en la jornada de clausura del simposio
de la CONFER, Mons. Barreto empezó diciendo: “antes yo quisiera muy brevemente
decirle algunas cosas ya más personales (…) estaba allí, muy preocupado de una
nota periodística que hablaba de este congreso que se estaba realizando y hacía
referencia expresa al Padre Gustavo Gutiérrez, al Padre Arnaíz, y al Padre
Simón Pedro”, hablando de la nota publicada por ACI Prensa.
El Prelado señaló que la nota le
había producido “una indignación” por lo que describió, de parte de ACI Prensa,
como “distorsión, yo diría mal intencionada de esa nota periodística en su
forma y en su contenido, que es lo más grave”.
“Pero esa indignación no quedó
solamente en mí, y lo digo con toda claridad, sino también con un profundo
dolor eclesial porque esta nota periodística sale de la Iglesia Católica. ACI
Prensa es de la Iglesia Católica”, agregó Mons. Barreto.
“Por eso me veo obligado en
conciencia aquí en este Congreso a título personal mi reconocimiento al
religioso dominico el Padre Gustavo Gutiérrez y su testimonio de fidelidad a la
Iglesia en momentos difíciles y eso lo ha demostrado ayer y en muchas
experiencias. Pero, –añadió luego– lo que sí quiero decir públicamente es que
un documento de la Comisión de la Doctrina de la Fe que ratifica la decisión
del Papa Benedicto XVI siendo él Cardenal Prefecto de la Doctrina de la Fe en
el 2004 públicamente reconoce que la teología del Padre Gustavo Gutiérrez está
dentro de la doctrina católica”.
LA VERSIÓN MARXISTA
El Arzobispo peruano ha considerado
como un insulto al P. Gutiérrez la afirmación, que en otras ocasiones ACI
Prensa ha realizado, de que se trata de un impulsor de la vertiente marxista de
la teología de la liberación, afirmación que se basa exclusivamente en los
hechos.
Desde que fue publicada la obra de
Gutiérrez "Teología de la liberación. Perspectivas" con fecha del 31
de diciembre de 1971, una interminable sucesión de arzobispos, obispos e incluso
la misma Sede Apostólica han venido exigiendo que el padre Gutiérrez se
retracte y clarifique la influencia marxista.
Luego de muchos años, y de eventos
históricos que descalificaron aún más su obra, el P. Gutiérrez presentó un
documento que le venía exigiendo el entonces Cardenal Joseph Ratzinger, desde
la Congregación para la Doctrina de la Fe, ante una teología de la liberación
mal entendida.
Estos hechos históricos, así como el
apoyo y agradecimiento que muchas congregaciones, institutos y sociedades de
vida consagrada han manifestado a ACI Prensa a lo largo de sus 26 años de
existencia, al parecer no fueron tenidos en cuenta por Mons. Barreto al momento
de emitir un juicio moral sobre la supuesta intención de la nota de ACI Prensa.
Es sabido que el antiguo Prefecto de
la Congregación para la Doctrina de la Fe hizo una serie de observaciones al
texto del artículo “La Koinonía Eclesial”, escrito por el P. Gutiérrez en
respuesta al pedido del dicasterio. Esto implicó por parte del Cardenal Ratzinger
y de la Congregación vaticana el rechazo de la primera versión presentada por
el controvertido sacerdote peruano, por lo que éste debió realizar una segunda
redacción que solamente concluyó años después, en 2004.
Más aún, una reciente carta del
dicasterio presidido actualmente por el Cardenal William Levada pide que se dé
difusión al artículo de rectificación del P. Gutiérrez sobre planteamientos
cuestionables en sus obras; no ratifica nada, pues lo decidido por la
Congregación no necesita ser ratificado.
Este documento del Dicasterio sobre
el caso P. Gutiérrez es el que Mons. Barreto describe como el “documento de la
Comisión de la Doctrina de la Fe que ratifica la decisión del Papa Benedicto
XVI siendo él Cardenal Prefecto de la Doctrina de la Fe en el 2004 en el que
públicamente reconoce que la teología del Padre Gustavo Gutiérrez está dentro
de la Doctrina Católica”.
El primer documento sencillamente da
por terminado el largo camino de rectificación de ciertos puntos cuya
aclaración había sido requerida al P. Gutiérrez en un artículo;
sorprendentemente, para Mons. Barreto, esto parece ser igual a que las obras
del P. Gutiérrez, incluso las que causaron mayor confusión, error y crisis
pastorales, quedan libres de los errores que tenían y que exigieron un largo
proceso por el cual el teólogo en un artículo estableciese una posición acorde
con la doctrina de la fe.
Es precisamente para evitar errores y
confusión que la Sede Apostólica viene pidiendo que se difunda ese artículo.
Las críticas de algunos sectores
eclesiales contra ACI Prensa respecto de la teología e historia del P. Gustavo
Gutiérrez se remontan a los días en que ACI Prensa se hizo eco de la
preocupación del Papa Juan Pablo II y de la Congregación para la Doctrina de la
Fe y de su Prefecto, el entonces Cardenal Joseph Ratzinger; quien ha escrito
varios análisis críticos de la teología de liberación e incluso de la del P.
Gustavo Gutiérrez y en los que no ha vacilado en señalar explícitamente el
influjo marxista que en ella se encuentra.
Recuerda que debes de luchar por conocer, vivir, predicar, celebrar y defender tu fe para ser un auténtico cristiano.