Tan
es urgente es lanzarnos a vivir la santidad, que uno de los objetivos principales de la
celebración del tercer milenio es la de:
"despertar un anhelo profundo de santidad en todos los
fieles".
(cfr. # 42 T.M.)
Reflexionando sobre este aspecto hemos estado compartiendo en
muchos lugares que en la Iglesia actualmente hay mucha gente que ya ha tenido un
encuentro personal con Jesucristo o una experiencia de relación con Dios, pero
muchos se han estancado en una vida cristiana mediocre llamada
"científicamente" la teoría del "dos-tres":
* ¿Cómo te va en el ministerio? Bien. Mas o menos.
* ¿Cómo va el grupo de jóvenes? Dos, tres... Dos, tres.
*¿Cómo van los equipos en la parroquia? También. Dos,
tres... dos, tres.
* ¿Cómo te va de casado? Pues... dos, tres.
* ¿Cómo te salieron los hijos? Fíjate que también dos,
tres... hasta eso le salió igual.
Hoy quisiera platicarte dos de las trampas hacia la santidad
que provocan que nos quedamos como "estancados". De esta forma se
podra evitar ingresar al club de los dos, tres... y de esta manera tener un
anhelo permanente de santidad:
1) El problema de fondo para muchos
es que inconscientemente se nos ha metido la idea de que como ya tenemos varios
años en la Iglesia "ya la hicimos".
Como que ya tenemos
boleto seguro para ir al cielo. Casi, casi ya estamos salvados(estilo
protestante), como si la santidad se diera por escalafón de antigüedad, pues
cuando se muere alguien «todos son buenos».
Esto no es así. Recuerde hermano que en la vida
espiritual el crecimiento no se da por antigüedad. Tener
mucho tiempo en el camino de Dios no es sinónimo de haber crecido mucho. No.
Aquí no se crece por escalafón sino por los pasos de Fe que demos cumpliendo
la voluntad de Jesucristo.
Pensar que ya hicimos o conocemos bastante es una gran
trampa, pues dejamos la lucha diaria y se nos olvida que la santidad es
para HOY.
¥ HOY tengo
que orar fuerte y con fe.
¥ HOY voy a
perdonar a todos.
¥ HOY seré
cariñoso y comprensivo con mi pareja.
¥ HOY voy a
predicar la Palabra de Dios.
¥ HOY mi
opción será por los más necesitados.
¥ HOY
celebrare la Eucaristía como si fuera la primera y la última.
¥ HOY voy a
dar lo mejor de mí mismo.
¥ HOY voy a
vivir en santidad.
Hermano, dejémonos de cosas y consideremos como
"basura" el ser "veteranos" en
la Iglesia, tal como lo hacia el apóstol San Pablo con todo:
"Y
más aún: juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento
de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas, y las tengo
por basura para ganar a
Cristo"
(Fil. 3,8).
Solamente así es como nuestro coraje interior permanecerá
al pasar los años. Solamente de esta forma estaremos en una actitud de
conquista diaria. Aqui no se crece automaticamente proporcional al tiempo de
estar en la Iglesia, sino por los pasos de conversion que se den. Sólo así
nuestro entusiasmo no decaerá con el tiempo, al contrario cada día será un
reto, una conquista, una alegría y una esperanza vivida en santidad.
El HOY
es el tiempo preferido de Dios(Mt 6,33-34).
2) La segunda gran trampa para que
no haya mucho "santos" es el imaginarse que la santidad se da
automáticamente en proporción con el servicio que damos.
La gente nos lo hace creer cuando nos dice: "usted
que esta mas cerca de Dios " pida por mí... algunos piensan que por
ser religiosa, sacerdote o coordinador se obtiene membresía automática de
santidad.
La "cercanía" con Dios, la gracia, la santidad...
no se obtienen por el hecho de ser predicador, catequista, coordinador,
evangelizador, defensor de la fe o pastor. Mas aun, San Agustín en una de sus
profundas y tajantes frases dijo:
"Para ustedes soy obispo, con ustedes soy cristiano.
Lo primero es un riesgo, lo segundo es salvación."
Sí. Ni el hecho de ser religioso, diácono, sacerdote u
obispo es garantía total de estar viviendo en santidad. Esta no depende del
servicio que damos en sí mismo, sino de la radicalidad cristiana con que lo
vivamos:
"Los fieles todos, de cualquier
condición y estado de vida que sean, fortalecidos por tantos y tan poderosos
medios, son llamados por el Señor, cada uno por su camino, a aquella perfección
de la santidad por la que el mismo Padre es perfecto".
(Lumen Gentium. No. 11).
De nada nos va a santificar el servicio que demos si va
acompañado de un pésimo testimonio de amor a Dios y al prójimo. De muy
poco nos servirá un gran ministerio que el Señor Jesucristo nos haya dado si
lo vivimos con una mediocridad institucionalizada.
Igual que el "ya tengo varios años con Jesús" hay
que considerar como "basura" Fil 3,8 el servicio considerado como
valer mas o como sinónimo de santidad automática.
En resumen, a la santidad no
se entra solo por la "antigüedad", "mayordomía" o
"escalafón" ni por el "grado" de servicio que demos, sino
por el testimonio cristiano de vida fruto de la gracia de nuestro Salvador y de
nuestra respuesta a su voluntad.
Animo y Dios te siga bendiciendo.
Tomado,
con el permiso del autor, del libro
"Como
ser un lider cristiano de excelencia pastoral".
Tiene 200 pags. y en el encontraras 40
actitudes necesarias para ser usado abundantemente por Dios. Para comprarlo haz
CLICK en este banner:
Recuerda que debes de luchar por conocer, vivir, predicar, celebrar y defender tu fe para ser un auténtico cristiano.