Estimado Hno. Claro que te podemos ayudar y te envío la respuesta a tu pregunta:
Visión de las sectas.
Si alguien preguntara: ¿Qué tienen en común los mormones, Testigos de Jehová, los apostólicos de la fe en Cristo Jesús, algunos grupos evangélicos y los Adventistas del séptimo día? Sin duda que la mayoría no encontrará alguna afinidad entre ellos. Sin embargo, sí hay un punto en que todos ellos están de acuerdo.
Algo que tienen en común, es que todos ellos piensan que de una u otra forma la Iglesia que Cristo fundó se corrompió y se apartó de la fe verdadera (apostató). Con esta "bandera" en la mano quieren justificar entonces su razón de ser. En otras palabras, están diciendo que como la Iglesia que Cristo estableció 'apostató' (CAYO EN EL ERROR), entonces cada uno ellos afirma ser la verdadera Iglesia restaurada/reformada y sin fallas.
Antes de ver porqué eso es un error y falsedad de las sectas, veamos primero qué es lo que ellos piensan sobre este aspecto:
"En los últimos días de apostasía difundida, un remanente ha sido llamado fuera para guardar los mandamientos de Dios y la fe de Jesús".
Adventistas del séptimo día
"Según lo que creemos, esa Iglesia fue Destruida durante una Gran Apostasía ocurrida aprox. entre el 200 y el 300 D.C."
Los Mormones
"Vemos el cumplimiento de estas profecías (apostasía) en el mundo cristiano de hoy día. Es evidente que los grupos heréticos como la Iglesia Católica Romana..."
David W. Cloud Líder evangélico
Respuesta Católica:
Por los ataques y supuestas razones que dan hay mucha "tela" de donde cortar. Todas las sectas dicen que la Iglesia se acabó y que por eso ellos fundaron una mejor, pero veamos lo que enseña la Biblia y la Historia para responder a estas objeciones y descubrir su falsedad:
1.- Según Nuestro Señor Jesucristo a la Iglesia no la puede Vencer ni los Poderes del Infierno.
Esto lo podemos leer muy claramente en el Evangelio según San Mateo:
"Tú eres Pedro, o sea Piedra, y sobre esta Piedra edificaré Mi Iglesia... y los Poderes del Infierno NO la podrán vencer"
Mt 16,18
Si los hermanos evangélicos y otras sectas creen realmente en la Palabra de Dios y en el poder de Jesucristo, entonces la Iglesia entera no puede caer en apostasía o corromperse porque esa es una Promesa de Jesucristo: Ni los poderes del Infierno la podrán vencer.
En el Evangelio según San Lucas podemos encontrar a Jesús diciendo:
"Simón, Simón, mira que Satanás me ha pedido permiso para sacudirlos a ustedes como se hace con el trigo, pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca, y cuando hayas vuelto fortalezcas a tus hermanos"
Lc 22,31
Una vez más encontramos las Palabras y promesa de que ni Satanás puede vencer a la Iglesia. Acaso las sectas ya olvidaron lo que la Biblia afirma sobre la certeza del cumplimiento de las palabras de Jesús y su aceptación:
"Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra, y la reciben, y hacen fruto, unos treinta, otro a sesenta, y otro a ciento"
Mc 4,20
Así que si de verdad creen en la palabra de Jesús y la aceptan, esa misma Palabra afirma que la Iglesia no se corromperá.
Por otra parte, cuando en la Biblia se habla de la apostasía nunca está hablando de toda la Iglesia sino de miembros de ella que renegarán de la fe y eso ya ha pasado desde el principio.
"Hijitos, ya es la última hora; y han oído que el anticristo viene, pero ya han venido muchos anticristos; por esto comprobamos que es la última hora. Ellos salieron de nosotros, pero no eran de los nuestros; porque si hubieran sido de los nuestros, se habrían quedado con nosotros; pero salieron para que se vieraque no todos son de los nuestros"
1 Jn 2,18-19
2.- La Iglesia de Cristo durará hasta el Fin del Mundo
Una razón más para confirmar esto, son las últimas palabras que encontramos en el Evangelio de San Mateo. Son como el "testamento" de Jesús:
«... yo estoy con ustedes todos los días,
hasta el fin del mundo.
Mt 28,20
Si Nuestro Señor Jesucristo afirmó que «estará todos los días hasta el fin», entonces NO puede ser posible lo que afirman algunas sectas de que la Iglesia se terminó.
Al parecer hay personas que creen en Cristo pero no creen realmente en sus palabras, ni en su poder. Decir que la Iglesia se acabó es creer que Cristo no cumplió con su Palabra de estar con ella todos los días.
3.- Constantino No corrompió la Iglesia, Simplemente dio Libertad de Culto
Uno de los 'caballitos de batalla' de las sectas para pretender justificar la apostasía es el enseñar que Constantino «fundó» la Iglesia católica al corromper el cristianismo original.
Si bien es cierto que hubo una gran transformación al irse con el tiempo convirtiendo en la religión más fuerte por la gradual 'conversión' del emperador y los privilegios obtenidos, es totalmente falso que haya habido tal corrupción y menos que Constantino haya fundado una Iglesia.
Él simplemente dio "Libertad de Culto" a los cristianos. La tolerancia religiosa que establecería el Edicto de Milán del año 313 acabaría con las persecuciones.
En realidad se cree que en aquel tiempo lo cristianos aproximadamente eran solamente el 5% ó 10% de la población del imperio. Para Constantino no había motivos especiales de ver una ventaja en ello. Fue bautizado apenas unos días antes de su muerte.
Además, el "Edicto de Milán" fue promulgado conjuntamente con Licinio que gobernaba una zona donde el cristianismo era numeroso, y él en cambio se mantuvo como pagano. Solamente dio libertad de culto para que los católicos ya no fueran perseguidos.
En el texto del "Edicto de Milán" se puede leer:
"Que a los cristianos y a todos los demás les sea dada la posibilidad de confesar libremente la religión por ellos elegida, para que lo de divino y celestial que exista sea propicio a nosotros y a nuestros súbditos".
Así que nada de corrupción y apostasía, sino libertad de culto fue lo único que hizo Constantino.
4.- Si Cristo empezó a edificar la Iglesia, Él mismo la sostendrá.
La idea de una apostasía total, como lo manejan las sectas, es totalmente ilógica, porque si así fuera, entonces para qué Jesús convocó a los Apóstoles(Mc 3,13-15); para qué les enseñaba aparte; para qué les dio el poder de celebrar la Eucaristía hasta que él volviera(1Cor 11,26) y para qué los envió a predicar por todo el mundo(Mc 16,15).